30 años de ‘Super Mario Bros’: hablamos de los juegos que nos han marcado

Hace 30 años Nintendo lanzo Super Mario Bros, un juego que sería clave para la compañía y para el personaje de Mario. Si bien es cierto que fue Donkey Kong el juego que dio origen a Mario/Jumpman, y logró que el nombre de Nintendo fuese reconocido en occidente, es innegable que Super Mario Bros fue la jugada maestra que permitió a Nintendo ganar miles de seguidores (y de millones) en un negocio que un par de años atrás se creía completamente muerto en algunas partes de occidente.

Con motivo del 30 aniversario de Super Mario Bros, en ComboGamer hemos decidido comentar algunos de nuestros recuerdos y opiniones sobre los juegos de plataformas de Mario.

Martín Fernández

Martín Fernández

Debido a que me ha tocado escribir la introducción del artículo, tengo el privilegio de ser el primero en hacerlo, y tras meditarlo profundamente, he decidido hablar sobre dos juegos de Mario, uno bastante famoso (Super Mario All Stars) y otro prácticamente desconocido (Super Mario Bros. Special).

Super Mario All Stars fue mi primer juego de Super Nintendo, por lo cual le tengo un cariño enorme y es posiblemente el Mario al que más horas he dedicado, o quizás debería decir “los Marios” ya que como todos sabéis es un recopilatorio que incluye Super Mario Bros, Super Mario Bros 2 (versión USA), Super Mario Bros 3 y Super Mario Bros The Lost Levels (que es Super Mario Bros 2 en su versión japonesa).

mario all stars

Lejos de juntar los juegos y añadir un menú, en Super Mario All Stars se esforzaron por darle un lavado de cara a cada uno de los juegos, logrando así que estuviesen a la altura de la consola de 16 bits de Nintendo. Además de mejorar la banda sonora, se modificaron los gráficos de todos los juegos, añadiendo nuevos fondos, se añadieron más colores, y se modificaron algunos diseños para ser más similares a lo visto en juegos posteriores (se le añadió pelo a Bowser, Luigi tiene un sprite diferente al de Mario y la Princesa es rubia).Puede que los que hayan pasado años jugando a las versiones de NES, no vean con buenos ojos esos cambios, pero desde mi punto de vista, creo que la mejora fue notable a todos los niveles.

Otro añadido interesante fue poder jugar al verdadero Super Mario Bros 2 (renombrado como The Lost Levels) uno de los juegos más difíciles de la franquicia, que en su momento solo se lanzó oficialmente en Japón, debido a que en Nintendo América consideraron que era excesivamente similar al primer juego y demasiado difícil, de manera que tomaron la decisión de usar otro juego de Shigeru Miyamoto (Doki Doki Panic) y modificarlo para convertirlo en un juego de Mario, dándonos el Super Mario Bros 2 que conocimos años atrás (curiosamente, esta versión modificada también se lanzó en Japón bajo el nombre Super Mario USA).

En su día fue toda una sorpresa descubrir que el Super Mario Bros 2, era en realidad una variante de otro juego. Puede que si lo vemos en perspectiva parezca evidente debido a que no tiene nada que ver con el primer Mario, pero si tenemos en cuenta que por aquella época se lanzaron algunas secuelas que eran radicalmente distintas a sus primeras partes (Castlevania II: Simon’s Quest o Zelda 2: The Adventure of Link) no parecía tan raro.

Otra novedad interesante de Super Mario All Stars la encontramos en el magnífico Super Mario Bros 3, pues además de poder disfrutar de ese excelente juego tal y como lo hicimos en NES (incluyendo el mini juego de batalla donde podemos robar las cartas del rival), se añadió un modo especial llamado Battle Game, este modo de juego es tremendamente divertido y está pensado para competir a 2 jugadores. Battle Game tomaba como base el arcade Mario Bros (1983) y lo ampliaba con nuevos elementos, como por ejemplo que Mario y Luigi empezaban siendo grandes y empequeñecían al primer golpe (en lugar de morir), podíamos pisar a las tortugas y chutar el caparazón para tratar de matar al rival o la aparición de un champiñón con un símbolo de ? que intercambiaría a los hermanos Mario de lugar (en caso de ser ambos del mismo tamaño) o de tamaño (en caso de que uno sea grande y otro pequeño) sembrando el caos en la partida.

Todos esos añadidos (y la posibilidad de guardar partidas) hicieron que Super Mario All Stars fuese un recopilatorio casi perfecto, y ese “casi” desapareció cuando al año siguiente se lanzó una versión que incluía también a Super Mario World, haciendo que en un solo cartucho tuviésemos toda la saga Super Mario Bros al completo.

Al parecer en las oficinas de Nintendo también deben creer en la perfección de Super Mario All Stars, ya que se utilizó ese juego como base de los Super Mario Advance y no dudaron en volver a lanzar el juego para Wii para celebrar el 25 aniversario de la saga.

El segundo juego del cual quiero hablar es un desconocido para muchos, se trata de Super Mario Bros. Special, un juego que, pese a seguir los pasos del Super Mario Bros original, es bastante atípico en más de un sentido, ya que no fue lanzado para consolas, si no para los ordenadores japoneses Sharp X1 y NEC PC-8801, y no fue desarrollado por Nintendo, siendo Hudson Soft quien se encargó del juego.

Super Mario Bros Special (1)

Más arriba he hablado del lio que hubo con las secuelas de Super Mario Bros, existiendo dos Super Mario Bros 2 oficiales, sin embargo la situación es bastante más pintoresca si tenemos en cuenta que este juego se lanzó antes que cualquiera de esas versiones, de manera que Super Mario Bros Special, fue la primera secuela de Super Mario Bros.

El juego en sí, es una versión algo más pobre de Super Mario Bros, sus gráficos son peores, carece de scroll en la versión de PC-8801 y no incluye modo a dos jugadores, pero posee nuevos niveles y algunas novedades muy curiosas y originales, como por ejemplo la inclusión de nuevos enemigos (los cangrejos y las moscas de Mario Bros, los barriles con llamas de Donkey Kong) nuevos ítems (el martillo de Donkey Kong, la abeja de Hudson Soft o el ala que nos permite volar o “nadar en el aire”) lo cual lo hace único.

 

Al contrario de lo que sucedió con Super Mario All Stars, este juego ha caído en un olvido absoluto, quizás por estar en una situación legal un tanto curiosa, pues fue desarrollado por Hudson Soft, pero sus personajes son de Nintendo, siendo de ambas compañías y de ninguna al mismo tiempo.

Puede que a muchos os sorprenda que Nintendo cediese sus personajes a otra compañía, pero lo cierto es que este juego no es un caso aislado, pues Hudson llegó a desarrollar su propia trilogía de juegos de Mario, todos ellos legales y con permiso de Nintendo.

Así que además de este Super Mario Bros Special, también lanzaron Mario Bros. Special (una versión del arcade Mario Bros, pero con elementos y niveles nuevos) y Mario Punch Ball (también basado en Mario Bros, pero con la novedad de que Mario y Luigi usan una pelota para derrotar a sus enemigos).

Super Mario Bros Special (2)

Géiser Rodríguez

Géiser Rodríguez

En cuanto a la saga de Super Mario Bros se refiere, me cuesta mucho ser objetivo. Si me preguntas cual es el mejor Mario, cualitativamente hablando, hay tantos juegos dentro de la franquicia que podrían optar a tan honorable título, que para responder correctamente a la pregunta habría que preestablecer unos criterios previos que se alejan de la libertad que pretende este artículo.

No en vano, es una franquicia que se ha ramificado en tantas sagas de tantos géneros, que se vienen pocas cosas a la cabeza en las que la que famosa mascota de Nintendo no se haya aventurado. Sin embargo, yo, pecaré de nostálgico esta vez y me arrancaré a decir que para mí, el mejor título de Mario en su extensa carrera de 30 años, fue precisamente el punto de partida. Con permiso de Jumpman y sus posteriores cameos y minijuegos, hablo de Super Mario Bros (1985).
Super Mario Bros
Es injusto decirlo y carece de cualquier hecho demostrable, pues no es más que un arrebato sentimental del que no me molestaré en excusarme. Está claro que sus consiguientes no hacen más que ampliar la experiencia, unos con más pericia que otros, de lo que pudimos disfrutar en la “primera” entrega de treinta años atrás. No obstante, Super Mario Bros, no parece presentar los síntomas asociados a la senectud, que muchos otros juegos -incluso algunos de la franquicia- sufren sin siquiera llegar al lustro.

Se han empeñado en maquillarlo varias veces para que parezca más joven en su flagrante nueva consola descapotable como si la crisis de los treinta, que ya debería ir superando, le hubiese llegado antes de tiempo. Pero en todas ellas el resultado ha sido tan agradable como innecesario. Esta es una de la principales razones por la que se trata de historia latente del ocio electrónico. Con cada remasterización, port, remake u homenaje, quedaba aún más patente la calidad y atemporalidad del juego. Puedes verlo con colores más vivos, redescubrilo en dos dimensiones y media o incluso jugarlo con mejores controles, pero en esencia, la diferencia jugable para con el original es ínfima.

New Super Mario Bros
Muchos de los niveles de New Super Mario Bros estaban basados en el original de NES. Mario se pasaba al 2.5 D

Bien es cierto que hay otras sagas aproximadamente igual de longevas como Tetris o Pacman, que también pueden presumir de diversión inmediata y atemporal para todas las edades. Eso sí, si me pides un ejemplo para definir lo que es un videojuego, te diré sin duda Super Mario Bros, un juego que lejos de las nada reprochables y eficientes mecánicas arcade de los títulos anteriormente mencionados, se configura como un completo título que posee, en síntesis, la esencia de lo que debe ser un videojuego.

Jorge Consiglio

Jorge Consiglio

Al ser uno de los más viejos del staff he tenido la suerte de ir jugando en su tiempo a cada lanzamiento de la franquicia que ha ido saliendo con el transcurso de los años. La saga Mario ha ido evolucionando y creciendo con los años, y con la emoción que me provocaba cada nueva entrega de la franquicia han habido también una enorme cantidad de horas de diversión en mi vida acompañado del bigotón este y los demás personajes de su mundo.

¿Cuál ha sido mi ventaja al vivir esta evolución de la saga “en vivo y en directo”? Pues justamente esa: no es lo mismo mirar un mundial de fútbol en diferido que ir viendo los partidos uno a uno con la emoción de lo nuevo e inesperado.

Si bien me gustan todos los plataformas de la saga Super Mario, desde los clásicos hasta los New y pasando por los 3D, cuando me preguntan si tengo un favorito entre ellos siempre me viene uno a la mente, y luego pienso también en otro, pero el primero se impone sin dudas sobre cualquiera que pueda pensar después. Esos dos juegos son Super Mario Bros 3, para la NES, y Super Mario World para la SNES.
super_mario_bros_3_
He leído ya alguna vez que el propio Miyamoto eligió uno de estos dos como su favorito, y tiempo más tarde eligió al otro, y nunca ha quedado claro cuál de los dos es en verdad el que más le gusta. El Super Mario Bros 3 de NES me parece el mejor de los que han salido para esa consola, con perdón de Super Mario 2 edición americana, ese tan raro con cabezas de águila grandes, pociones mágicas que hacen aparecer puertas y alfombras voladoras manejadas por una especie extraña de diablillos, además de bichos alados llevando pequeños tridentes. Pero yo lo tengo más fácil que Miyamoto al elegir, y me quedo con el Super Mario World de SNES como el mejor de todos los plataformas de la franquicia. ¿Y por qué elijo ese sobre todos los demás, incluyendo entregas nuevas como el New Super Mario Bros. U que intenta ser aún mejor aprovechando la potencia de las nuevas tecnologías? Simple. Porque el factor nostalgia juega un papel muy importante, y porque el debate para mí se resuelve solo en unos instantes: ¿Me preguntas cuál es el mejor? Mi mente y mi corazón dicen Super Mario World de inmediato. Y no hay nada más genuino que ese pensamiento que te viene a la mente así de rápido, sin tener que analizarlo mucho.
super-mario-world
¿Qué tiene de especial para mi este juego que me hace elegirlo por sobre cualquier otro? No será su historia, claramente, porque es la misma que en casi todos los demás: hay que rescatar a Peach, una vez más. Es el estilo de juego; los movimientos del personaje; el nuevo power-up de la pluma que te permite planear usando una capa amarilla; la introducción de Yoshi y el detalle de que cuando te subes a él, la maravillosa banda sonora se vuelve aún más maravillosa añadiendo el sonido de timbales; las llaves que llevas hasta cerraduras que abren un agujero en el espacio; las salidas secretas de los niveles que te abren nuevos caminos en el mapa; las casas de los Boos; los bloques de distintos colores que abren nuevos caminos cuando los desbloqueas. Todas esas cosas y también los distintos castillos y enemigos; el trepar por enrejados; ¡los yoshis de colores y sus distintos poderes! Todo me parece asombroso en este juego, hasta el propio diseño de niveles y mapas.

 

Super mario World
Nunca me lo he pasado tan bien jugando a un juego de Mario como con ese juego y a esa edad. Y sigo pasándomelo bien cada vez que rejuego algunos niveles, o cuando lo volví a completar al 100% en su reedición para GameBoy Advance, llamada Super Mario Advance 2. ¿No lo has jugado nunca? ¿A qué esperas?

No hay duda alguna de que Mario es un ícono tan grande que casi cualquier videojugador en el mundo ha jugado alguna vez a algún Mario, aunque sea durante unos minutos. Y personas que no saben nada de videojuegos reconocen igualmente a Mario cuando lo ven, demostrando la importancia de este personaje en nuestra cultura moderna, que a pesar de verlo cada vez más habilidoso practicando parkour en sus últimas entregas sigue sumando años y enganchando a más y más seguidores en sus aventuras.

¡Feliz aniversario, querido Mario!

Cristian Dorado

Cristian Dorado

Si tuviera que elegir de entre todos los videojuegos de Mario, me quedaría con Super Mario Land 2. Sobre todo por nostalgia, ya que mi primera consola fue una Gameboy que me regalaron con ese cartucho, que en el colegio era por derecho propio uno de los juegos más populares que llegaba a rivalizar con los tazos de los Looney Tunes.

Lo más interesante de este título es que posiblemente sea el Mario más curioso de la franquicia ya que tiene elementos que no eran propios de anteriores títulos.

Super Mario Land 2 Banner

Para empezar el proyecto no estuvo a cargo de Miyamoto sino que fue Gunpei Yoki (responsable de Metroid) el productor de este título. Por otro lado la trama es bastante peculiar por que en vez de enfrentarse a Bowser y rescatar a la princesa, Mario luchaba contra Wario y tenía que recuperar su castillo. Para completar tan ardua tarea, Mario debía encontrar 6 monedas distribuidas en diferentes mundos, que una vez recolectadas le permitían desbloquear la entrada del castillo para poder enfrentarse a Wario.
Bajo esta premisa tan particular nos encontramos un título facilón de mecánicas simples, aunque he de confesar, que mi habilidad por aquella época no era la de hoy y completar el juego me llevo años, por increíble que parezca, más que nada porque disfrutaba completando los mismos niveles una y otra vez.

Aunque lo que más me llamaba la atención de Super Mario Land 2 eran los poderes que conseguías, como el de planear con las orejas de conejo al consumir una zanahoria o las bolas de fuego que conseguías con la rosa. Mención aparte tienen niveles tan curiosos como uno en la Luna que tenías que superar disfrazado de astronauta o el mundo que era un Mario de juguete gigante y cada nivel era una pieza. Y como olvidar las divertidas campanas que sustituían las banderas como puntos de guardado.

En fin, 30 años de Mario son muchos años y que una franquicia sea capaz de conseguir nuevas formulas y reinventarse con cada nuevo título después de tanto tiempo es simplemente impresionante ¡Por 30 años más de aventuras!

Super Mario Land 2 Mario Wario

Adrián Mesa

Adrián Mesa 

Han sido muchos los juegos que duramente años han mejorado la experiencia Super Mario. Desde aquella primera entrega para NES, conocida hoy por todos, pasando por las mejoras que han ido añadiendo las coletillas Land y World y llegando a la revolución tridimensional que supuso el título de Nintendo 64. Llegados a un punto y tras el quizás algo cojo Super Mario Sunshine, ¿cómo mejorar una franquicia que lo había dado todo y que funciona ante un público que presupone que cada juego debe ser unos de los abanderados de la generación?
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Super Mario Galaxy cogió las bases de la vertiente tridimensional que impuso Super Mario 64 y las llevó a un nuevo nivel, donde la imaginación y la creatividad no conoce límites. Unos gráficos y un diseño potente que sorprendieron en una consola que era poco más que una Game Cube, una banda sonora que no estaba dispuesta a quedarse atrás, personajes nuevos y con carisma en el universo del fontanero y una buena cantidad de trajes inéditos dieron la bienvenida a cualquier jugador que se pusiera a los mandos de Wii a partir de 2007 y se atreviera a iniciar la aventura por el espacio exterior.

Pero la grandeza del título no quedó ahí. A pesar de renunciar a los mundos abiertos del juego de Nintendo 64, el diseño de niveles -más directos y más intensos– fue el aspecto de la entrega que más iluminó Super Mario Galaxy. Y no sólo gracias al ingenio de sus creadores a la hora de colocar obstáculos, sino también al añadido de colocar la fuerza de la gravedad como un elemento jugable más.

El argumento también intentó dar un paso más allá de lo normal, sin llegar a resultar excesivamente extraño para la saga, como le ocurrió a Super Mario Sunshine. Una historia mágica, pequeña, tímida y nada intrusiva desvelaba la historia de Estela, quien se ha convertido en la nueva princesa junto a Peach y Daisy. Se trata de una propuesta que, desafortunadamente, no se ha vuelto a realizar en juegos posteriores, una pérdida igual de notable que el escenario central que conecta todos los niveles y que, hasta entonces, guardaba secretos hasta que se sustituyó por escenarios suspendidos en la nada en la vertiente tridimensional.
super mario galaxy
Pocas cosas se quedaron en el tintero -Yoshi y sus nuevas funciones, entre ellas-, aunque afortunadamente su secuela las introdujo con otro notable éxito, colocándolas sobre la base de la aventura intergaláctica de 2007. El resto de juegos de la saga cuentan también con una calidad tremenda, pero sólo Super Mario Galaxy logró revolucionar y mejorar el legado de un juego que ya supuso todo un antes y un después en la industria.

SuperBarrioKart

Arkaitz González

A día de hoy pocos recuerdan los infames comienzos de la actualmente exitosa Nintendo 3DS, que durante sus primeros meses tuvo una preocupante escasez de títulos potentes. Sin embargo, antes de alcanzar su primer año de vida llegó uno de los juegos que la ayudó a despegar, convirtiéndose en un título casi imprescindible para la portátil de Nintendo. Hablamos, cómo no, de Super Mario 3D Land.

Super Mario 3D Land
Está claro que lo novedoso de este juego no fue la historia, ya que una vez más los hermanos fontaneros han de salvar a Peach de las garras del terrible Bowser a través de distintos niveles, cada cual más peligroso. Por suerte contamos con la ayuda de distintos Toad y de los ya míticos power up, teniendo de vuelta el clásico Traje Tanooki.

Esta nueva entrega de la saga del fontanero demostró que la Nintendo 3DS aún tenía mucho que decir. El juego aprovecha muy bien las características de la consola siendo visualmente muy atractivo y con un efecto 3D genial, además de asegurar un montón de horas de diversión en un mundo totalmente tridimensional. Pero es que además los niveles están pensados realmente para una portátil, ya que no son en absoluto largos y de esta manera son ideales para echar una partida rápida mientras esperamos el bus o viajamos en el metro.

Para mí, si tienes una Nintendo 3DS, tienes que tener un Super Mario 3D Land.

Alfonso Coronado

Alfonso Coronado

Han transcurrido treinta años desde que Super Mario Bros. vio la luz en el mercado japonés en la allí conocida como Famicom (NES). Si bien jamás llegué a jugar a dicho juego en su formato original, sí que pude catarlo en las diferentes versiones que hicieron acto de aparición en distintos formatos. De hecho, durante gran parte de mi (pre)adolescencia, hacía lo posible por no perderme ninguno de los títulos plataformeros disponibles para mis consolas, ya fueran títulos originales o viles ports con las mínimas modificaciones posibles (con el agravante de que algunos de ellos ya los tenía), hasta el extremo de que no exageraría si aventurase que en aquella época alrededor del 90% de mis juegos estaban protagonizados por el fontanero o tenían alguna relación con el mismo. Sin duda fue esa experiencia jugable sencilla, limpia y ajustada al milímetro pero desafiante la responsable de mis horas de entretenimiento lo que más me cautivó.

Pero todo se acaba, y mi afición por los juegos del fontanero no fue una excepción. Si bien seguían conservando y expandiendo sus claves del éxito y diversión, conforme fui creciendo y madurando reparaba cada vez más en ciertos aspectos del mismo que se me empezaron a hacer tediosos y repetitivos, y que se sumaron a la natural e inevitable saturación fruto del paso del tiempo. Hablo fundamentalmente del inamovible leitmotiv de la práctica totalidad de sus aventuras, que no es otro que el rescate de Peach, la eterna princesa en apuros, de las garras del malvado Bowser. Este tema, repetido hasta la nausea, constituye una perpetuación de los valores más retrógrados sobre el papel pasivo de la mujer, del todo supeditado a la acción masculina, que deberían desterrarse de una vez por todas. Además, el hecho de que el villano fuera siempre Bowser imponía cierto coto a la expansión del universo de Super Mario. Habrá quien diga que todo esto no es lo importante, que lo que importa es la jugabilidad pura que desprenden todos y cada uno de ellos. Eso es cierto, pero después de tantos años de una dedicación casi exclusiva, empezaba a cansarme y a buscar cosas diferentes.

 

Super Mario Land Banner

Como consecuencia de lo expuesto, fui dejando de adquirir las nuevas aventuras del entrañable bigotudo, pero como contrapartida, empecé a valorarlos en la justa medida que me otorgó la perspectiva del tiempo. Particularmente, y sin desmerecer a otros grandes títulos, fui valorando cada vez los más atípicos, aquellos que se salían de la regla de la mayoría de juegos de la franquicia y aportaban cosas distintas que ya no volvieron a verse con posterioridad. Tal es el caso de Super Mario Bros. 2 USA (adaptación de Doki Doki Panic que lo hace bastante peculiar), Donkey Kong de Game Boy (introducción de puzzles y cabriolas varias) o Super Mario RPG (primera incursión en el género que, por desgracia, no llegó a estos lares y sólo podemos jugarlo en español a través de emulador). Sin embargo, me quedo con la saga de Super Mario Land, aquellos que recuerdo con más nostalgia y que tienden a pasarse por alto con mayor facilidad en las retrospectivas de la franquicia.

 

El primer Super Mario Land fue muy duramente tratado por el paso del tiempo al ser técnicamente muy inferior a sus sucesores, y debido a ello lo castigué injustamente cuando me tocó puntuarlo, pero incluye detalles que lo distancian del Super Mario Bros. en el que está inspirado. En primer lugar, incluye mundos y enemigos poco usuales, como Moais de la isla de Pascua andantes o volantes, o koopa troopas explosivas (nokobons) que harán pagar la “novatada” a quien intente patearla. Además, power ups como la flor de fuego fueron reajustados para otorgar una funcionalidad diferente a las bolas que permitían lanzar. Por último, pero no por ello menos importante, destaca la posibilidad de pilotar naves y disparar proyectiles, algo que no volveremos a ver en sus títulos de plataformas, y que posibilitará la batalla contra Tatanga, una de las más épicas que recuerdo de la saga, más aún en aquellos tiempos. Este nuevo villano desgraciadamente caería en el olvido.

 

Super Mario Land 1 mario y seahorse

No voy a extenderme mucho con Super Mario Land 2, puesto que el compañero Cristian ya nos habló de él, y en cualquier caso, ya me explayé bastante en mi ComboAnálisis. Baste decir que para mí fue todo un hito por su total libertad para elegir mundos, puesto que el fin no era superar niveles sin más, sino reunir monedas para acceder al jefe final (todo un precedente de la aventura no lineal de Super Mario 64), por abandonar definitivamente el tópico de la princesa en apuros y permitir el debut de otro enemigo, que en este caso se abriría paso a la fama con su propia saga: Wario. Todo ello convierten a estos dos títulos en una síntesis perfecta entre el mantenimiento de lo mejor de la saga y la introducción de varias novedades, que constituyen todo un soplo de aire fresco. Esperemos que algún día volvamos a ver algo parecido.