[Jugando a…] Castlevania: Harmony of Dissonance

Título: Castlevania: Harmony of Dissonance

Plataforma: Game Boy Advance

Desarrolladora: Konami

Publicado por: Konami

Género: Plataformas/Aventura

Lanzamiento: 2002

Soy una de esas personas que, pese a encantarme los juegos tipo Metroid, cuando termino uno de ellos, me siento “empachado” y evito cualquier otro juego similar durante una buena temporada.

Es por eso que, pese a haberle dedicado muchísimas horas a Castlevania: Symphony of the Night (1997), el primer juego de esa saga que adoptaba totalmente el estilo de los Metroid, no jugué ningún otro Castlevania similar en mucho tiempo.

Recientemente me apetecía jugar a un juego de este estilo, así que empecé Castlevania: Harmony of Dissonance,  que fue creado por gran parte del equipo que hizo Symphony of the Night, algo que se evidencia de manera notable durante todo el juego. Al menos yo he tenido la sensación de estar controlando a Alucard en lugar de a Juste Belmont, debido a su enorme parecido y a que comparten las mismas habilidades especiales y viven situaciones similares. De hecho, hasta el diseño de los personajes principales es casi un calco a lo visto en el juego de 1997. Sé que son obra de la misma artista (Ayami Kojima), pero aun así, no creo que fuese necesario hacerlos clónicos.

Juste, Maxim y Lydie (arriba) Alucard, Richter y Maria (abajo)

 

La historia de este juego nos cuenta como Juste Belmont y su amigo Maxim está buscando a Lydie (una amiga de ambos) que ha desaparecido. Durante su búsqueda encuentran un enorme castillo que enseguida relacionan con el del malvado Drácula, algo ilógico, ya que el malvado vampiro fue eliminado por Simon Belmont (antepasado de Juste) 50 años atrás. Dentro del castillo ambos se separan para recorrer más terreno y ahí es donde el jugador toma el papel de Juste y empieza el juego.

Maxim y Juste al principio del juego

Desde el primer minuto podemos consultar el mapa del juego que nos mostrará de manera esquemática el camino recorrido, las zonas de salvado y los teletransportadores. Debido a la enorme cantidad de caminos, pasillos y secretos que hay en el juego, el mapa es una pieza primordial para avanzar.

El mapa nos marcará las zonas ya visitadas

Como suele pasar en esta clase de juegos, en menos de 10 minutos llegaremos a varios caminos cerrados, en algunos casos habrá un muro de piedra, en otros, una pared y en otros veremos un camino que está demasiado alto para llegar saltando. Por eliminación terminaremos eligiendo el camino valido y conseguiremos avanzar por el juego, eliminando enemigos y jefes hasta que consigamos mas habilidades para Juste o abramos de cualquier otro modo los caminos anteriormente cerrados.

Al igual que en Symphony of the Night, nuestro personaje va subiendo de nivel a base de ganar experiencia con los enemigos eliminados. Si rebuscamos por el castillo también podremos encontrar ítems que aumenten nuestro máximo de vida o de corazones (que como siempre, servirán para usar las armas secundarias). En ocasiones concretas podremos encontrar una tienda donde podemos comprar y vender objetos.

Camino cerrado, habrá que volver más tarde

La fuerza, defensa, agilidad, inteligencia y suerte de nuestro personaje se pueden mejorar a base de equiparle ítems que encontraremos por el juego (o soltarán los enemigos). Por ejemplo, si nos equipamos una armadura, nuestro personaje recibirá menos daño, si nos ponemos algún elemento que aumente nuestra suerte, los enemigos dejarán ítems raros con más frecuencia.

Juste no puede cambiar de arma principal (su látigo) pero sí puede añadirle elementos que le den propiedades nuevas. Por ejemplo hay piedras que le dan la habilidad de hacer ataques de fuego, hielo, electricidad o viento (ideal para atacar a enemigos que son débiles hacia estos tipos de ataque). También podemos usar una bola metálica que aumentará el daño del látigo e incluso disparar bolas de fuego desde él (todo un homenaje a los Castlevania de Game Boy clásica). El látigo también será el encargado de romper los muros de piedra que nos corten el camino, pero antes tendremos que conseguir el ítem necesario para mejorarlo.

El inventario de Juste es algo que hay que revisar de vez en cuando, ya que dentro de él podemos leer las descripciones de los ítems, que nos ayudarán a saber qué son y en el mejor de los casos, nos darán pistas para adivinar secretos del juego (que no son pocos).

El inventario es muy completo

Dentro del mismo también podremos activar o desactivar los libros de hechizos (que gastan barra de magia y se usan en combinación con el arma secundaria que llevemos) o echar un vistazo a los datos de los enemigos, ver que objetos y experiencia dan al caer derrotados y cuáles son sus debilidades. También podremos ojear una serie de objetos coleccionables que Juste usará para decorar una de las habitaciones del castillo (es un detalle absurdo, pero a mí me hizo mucha gracia y no paré hasta conseguir toda la decoración de la sala).

Podemos encontrar muebles y otros objetos para decorar esta habitación

De vez en cuando encontraremos algún ítem especial que nos dará una nueva habilidad para Juste (deslizarse por el suelo, doble salto, súper salto vertical…) que generalmente son la clave para acceder a las zonas que nos quedaban sin explorar. Entre estas habilidades, la piedra que permite romper muros con el látigo, las dos llaves y el brazalete de Maxim, accederemos a la totalidad del castillo.

El mapeado del castillo es bastante grande, lleno de zonas totalmente diferentes y enemigos variados (algunos se repiten con diferentes niveles de fuerza). Tal y como sucedía en Symphony of the Night, exploraremos 2 castillos, lo cual aumenta el porcentaje máximo del juego a 200% y alarga su duración una barbaridad. Afortunadamente Juste puede hacer deslizamientos rápidos con L y R y también podemos usar teletransportadores para llegar a zonas diferentes del castillo en un segundo.

La historia del juego se irá desgranando poco a poco, ya que iremos encontrando a otros personajes con los que conversar (básicamente a Maxim o a la Muerte). No voy a explicar lo que sucede, pero (una vez más) la historia es extremadamente parecida a lo que sucedía en Symphony of the Night.

Juste y la Muerte conversando

El juego cuenta con tres finales: El malo (derrotando al jefe final en el primer castillo), el regular (derrotando al jefe final en el segundo castillo) y el bueno (derrotando al jefe final en el segundo castillo llevando equipados unos ítems concretos). Para acceder al combate en el segundo castillo tendremos que encontrar todas las partes del cuerpo de Drácula (como en Castlevania II: Simon’s Quest) algo que es entretenido hasta que te das cuenta de que una de las piezas está escondida de tal manera que puedes pasar por al lado suyo mil veces y no verla, pues se encuentra tras un muro normal y corriente, como los que nos encontramos en cada habitación del juego. Es cierto que hay una pista dentro del juego que nos “indica” lo que hay que hacer, pero tampoco es que sea algo muy claro, de hecho yo leí esa pista y la malinterpreté varias veces, hasta el punto de ignorarla, así que encontré esa pieza de Drácula por pura casualidad.

No estoy en contra de que haya objetos difíciles de encontrar, pero creo que todos los que sean necesarios para completar el juego con el final bueno no deberían estar tras muros mágicos o escondidos en zonas de grabar partida. Este juego tiene bastantes objetos difíciles de conseguir (unas botas que nos permiten volar, otras que nos permiten saltar infinitamente) aunque el premio de objeto más escondido se lo lleva el libro de invocaciones, pues también hay que traspasar un muro o mejor dicho, hay que traspasar un techo.

Atravesando paredes…

Gráficamente está bastante bien para ser una Game Boy Advance, los sprites son bastante buenos (aunque el protagonista tiene un reborde y unas sombras de color azul que personalmente, no me gustan nada). Hay variedad de enemigos, aunque algunos están reciclados de juegos anteriores (algo habitual en los juegos de esta saga), pero también hay otros (sobretodo jefes) que tienen una aspecto alucinante. Los escenarios también están llenos de detalles, pero se nota en qué partes pusieron más trabajo (siento predilección por la zona de los esqueletos). Hay zonas concretas del juego donde podemos interactuar con ciertos elementos para avanzar (mover cajas, activar mecanismos).

Castlevania rinde homenaje a Metroid

Musicalmente es bastante correcto y quizás eso decepcione a muchos fans de la saga, pues los Castlevania suelen estar muy por encima de correcto en cuanto a músicas se refiere. El propio productor del juego (Koji Igarashi) comentó que la banda sonora se sacrificó a favor de los gráficos del juego.

La duración del juego es bastante amplia, la historia inicial puede durar casi una decena de horas y si queréis encontrar todos los objetos (incluyendo los difíciles que comenté más arriba) podéis echarle unas cuantas más.

Juste a punto de romperle los dientes a su enorme enemigo

Una vez hayamos completado el juego con el final bueno, podremos volver a rejugarlo utilizando al personaje Maxim (solo hay que poner su nombre en una partida nueva). Maxim es muy poderoso y puede acceder libremente a casi todas las zonas del castillo desde un inicio, pero no puede cambiar su equipamiento ni usar objetos y solo puede usar las armas que lleva desde el principio, lo cual hace que completar el juego con él sea una odisea.

Controlando a Maxim

También podemos desbloquear el test de Sonido y el modo Boss Rush, donde podemos enfrentarnos a diversos jefes del juego (hay varias dificultades). En este modo podemos usar al clásico Simon Belmont (con su sprite de 8 bits) si hacemos el Konami Code cuando salga el logo de Konami.

 

El clásico Simon Belmont en el modo Boss Rush

Castlevania: Harmony of Dissonance es un juego recomendable para todos aquellos que quieran jugar a un Metroid (o Metroidvania) y diría que es obligatorio para todos los que adoraron Symphony of the Night debido a se siente como si fuese una segunda parte del mismo. Si buscáis un Castlevania de desarrollo clásico, es mejor que lo evitéis, pues incluso tratando de hacer lo mínimo para ver el peor final, tendremos que dar muchas vueltas al Castillo.

Este juego no es difícil de conseguir ya que tuvo dos versiones. La original publicada en 2002 y la versión posterior, lanzada en 2006 en un cartucho llamado Castlevania Double Pack que incluía Castlevania: Harmony of Dissonance y Castlevania: Aria of Sorrow.

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