Título: Rampage

Año: 2018

Duración: 107 minutos

Director: Brad Peyton

Reparto: Dwayne Johnson, Naomie Harris, Malin Akerman, Jake Lacy, Jeffrey Dean Morgan,

Guión: Ryan Engle, Midway Games (historia original)

Rampage fue un juego de recreativa de los años 80 donde tres monstruos arrasaban ciudades y devoraban personas mientras se peleaban con el ejército. Tuvo tanto éxito que fue llevado a muchas consolas diferentes, y años más tarde tuvo varias secuelas que fueron perdiendo el apoyo del público hasta dejar a esta saga totalmente olvidada.

Precisamente por eso me sorprende estar hablando de una película del año 2018 basada en Rampage, aunque creo que su aparición se debe a que estamos ante la nueva era de películas de monstruos gigantes, tal y como lo demuestran películas recientes como Godzilla (2014), Kong: Skull Island (2017), Shin Godzilla (2016),  Jurassic World (2015) y su secuela Jurassic World: The Fallen Kingdom (2018).

Pese a que su título original coincide con el del videojuego, en los países de habla hispana sufrió el innecesario baile de nombres, así que esta película también es conocida como Proyecto Rampage (España) y Rampage: Devastación (Hispanoamérica).

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Un terrible accidente sucede en un laboratorio que está en el espacio, al parecer el sujeto de prueba (una rata) ha mutado y se ha vuelto tremendamente peligroso, lo cual termina por destruir el laboratorio, no sin antes dejar que los restos del experimento caigan en la Tierra.

Uno de los recipientes que contiene el material que mutó a la rata es encontrado por un gorila albino llamado George, que vive bajo la supervisión del primatólogo David Okoye, con quien tiene una relación familiar, pues lo ha criado desde que era una cría. George empieza a actuar de manera violenta y a crecer de tamaño, lo cual provoca que se escape y cause un auténtico caos.

George empieza a mutar y se vuelve peligroso

Pero George no es el único animal en haberse encontrado con la temida substancia, en otra parte del mundo, un lobo gigante aparece causando muerte y devastación. Los creadores de la substancia deciden usar su torre para emitir una frecuencia que ambos monstruos notarán, lo cual provocará que se dirijan hacia ella, y así podrán matarlos y aprovechar su ADN para experimentar con él.

El caos sembrado por George y Ralph (así es como se llama el lobo) es tan grande que ni el ejército puede detenerlos, pero el mayor problema está por llegar, ya que del rio sale un cocodrilo gigante que dobla en tamaño a los otros monstruos. ¿Cómo detendrán a los monstruos? ¿Podrá David hacer algo por salvar a George?

Cuando parecía que la cosa no podía ir a peor…

Como película “palomitera” cumple de manera notable, y la verdad, no entiendo que haya críticas que se quejan de su guión o desarrollo. Esta película, al contrario que otras, cumple lo que promete, aunque obviamente, no promete nada demasiado complejo.

Como película de monstruos gigantes es entretenida, tiene acción, buenos efectos y obviamente, su guión es tremendamente sencillo, pero eso también significa que no hace cosas raras, ni intenta hacerse la inteligente sin serlo, para luego caer en la vergüenza.

Tampoco estamos hablando de una película parasitaria, una secuela hecha con prisas con la única intención de explotar una marca (si, proviene de un videojuego, pero de uno totalmente olvidado, de hace más de 30 años y cuya última parte salió en la generación de PlayStation 2 y pasó desapercibido).

Hay películas similares que por un motivo u otro aspiran y nos prometen algo mucho mejor, algo que vale la pena ver, algo que pretende contar una historia única, con personajes importantes que de alguna manera harán que la película valga la pena, pero luego a la hora de la verdad fracasan, ya no solo en sus aspiraciones, si no en el arte de entretener y eso ya hace que Rampage quede por encima de ellas.

Ralph haciendo de las suyas

Godzilla (2015), Jurassic Park – The Lost World (1997), Cloverfield (2008), Peter Jackson’s King Kong (2005) son algunos ejemplos de películas de monstruos gigantes, que independientemente de su calidad, prometieron algo más que “una película de monstruos” y al final se quedaron solo en eso, pero además resultaron aburridas, tediosas y poco originales.

Incluso las películas similares pensadas para entretener y centradas en un público juvenil que solo quiere ver explosiones y efectos especiales suelen ser estar muy por debajo de Rampage (por ejemplo, las películas de Transformers de Michael Bay o la mítica Godzilla (1998) de Roland Emmerich).

Los fans de la saga Rampage pueden ser más quisquillosos, ya que aunque esta película es fiel (si la comparamos con otras películas de videojuegos) se salta a la torera algunas cosas que lo representan.

Por un lado, el sentido del humor del juego ha desaparecido. ¿Es eso malo? Pues, un poco si, la verdad. No es que yo esperase tantísimo humor, pero me habría gustado ver a un monstruo electrocutándose al tocar un cartel publicitario, que comiese algo en mal estado y vomitase o que al arrancar un retrete le cayese un chorro de agua en la cara y mirase con cara de tonto a la pantalla. Eso es Rampage 100%.

Por otro, que los monstruos mutados no se parecen demasiado a los del juego, ya que no son antropomórficos y tienen diseños diferentes (George es el que más se asemeja, pues solo le han cambiado el color). Además, ya no son personas mutadas, son animales mutados. ¿No habría sido genial que al final de la película quedasen desnudos y se arrastrasen fuera de la cámara como cuando perdíamos una vida? Yo creo que sí.

Los monstruos originales

Sin embargo, no lo voy a negar, que esta película no tenga mucho humor absurdo por parte de los monstruos o los protagonistas (hay humor, pero no es algo exagerado) tampoco es algo necesariamente malo, ya que de haberlo usado de manera incorrecta o pesada, esta película se habría convertido en Godzilla (1998).

Resumiendo, como película de monstruos gigantes, le doy un notable alto.

Como película de videojuego, le doy mi visto bueno.

Como película de cine en general, es un producto de consumo rápido para pasar un rato entretenido y luego olvidarlo como si nunca hubiese pasado.

Quizás, lo único que deja Rampage en mi mente tras verla, es pensar que de alguna manera el cine de monstruos gigantes ha logrado volver a la actualidad, pese a que la cartelera actual esta saturada de películas de acción a manos de sagas míticas (Star Wars) y superhéroes de todos los bandos.

George y Davis, las estrellas de Rampage (cada uno a su manera)

Curiosidades:

  • En la película aparecen dos roedores, uno mutado al principio y otro es la mascota de uno de los villanos. Muchos espectadores han considerado que esto es un guiño a Larry (monstruo que aparecía en la versión de Atari Lynx de Rampage) o quizás a Curtis (Rampage 2: Universal Tour) y Rhett (Rampage: Total Destruction).
  • En una entrevista le preguntaron al  director (Brad Peyton) si la rata mutada era Larry y él contestó que no le habían puesto nombre, pero que en caso de que se haga una secuela y salga una rata mutada, le llamará así.
  • Uwe Bowl puso una demanda debido a que esta película se llama igual que una que dirigió él y eso “dañaba su marca y confundía a los espectadores”.
  • Con motivo de esta película se estrenó un nuevo juego arcade similar al original pero con gráficos actuales y los diseños de los monstruos de la película.
  • Según algunas fuentes, el diseño de Lizzie y el color de George fueron alterados para evitar posibles confusiones con Godzilla  y King Kong, debido a que actualmente ambos monstruos tienen películas planeadas.
Larry, la rata mutante que apareció en la versión Atari Lynx de Rampage
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