[HorrorScience] La mansión de Drácula (1945)

Título: House of Dracula

Año: 1945

Duración: 67 minutos

Director: Erle C. Kenton

Reparto: Lon Chaney Jr, John Carradine, Glenn Strange, Marta O’Driscoll, Lionel Atwill, Onslow Stevens, Jane Adams, Ludwig Stossel, Skelton Knaggs

Guion: Edward T. Lowe, Dwight V. Babcock, George Bricker

House of Dracula es la última película de la etapa clásica del monstruo de Frankenstein, el hombre lobo y Drácula. Es cierto que años más tarde aparecieron de nuevo en Abbott and Costello Meet Frankenstein, pero esa película era una comedia, de manera que creo es lo más correcto considerar que esta (conocida en español como La mansión de Drácula) es la última de ellas.

Drácula no tuvo tantas películas como el monstruo de Frankenstein y en los crossovers no tuvo tanto protagonismo como el Hombre Lobo, sin embargo no hay que olvidar que fue el vampiro quien allanó el camino al resto de monstruos tras su exitosa Drácula (1931) que también tuvo versión española el mismo año y fue seguida por La hija de Drácula (1936), El hijo de Drácula (1943) y finalmente la aparición fugaz del vampiro en La mansión de Frankenstein (1944) que es el filme que precede a este.

La película empieza con Drácula apareciendo en la casa y consulta médica de un tal doctor Edelmann, para pedirle que le cure de su vampirismo. Las visitas del vampiro no pasan desapercibidas para Milizia y Nina, las ayudantes del doctor, siendo Milizia una vieja conocida de Drácula y la responsable de despertar de nuevo sus instintos.

Drácula dejándose llevar por sus instintos
Drácula dejándose llevar por sus instintos

Mientras el doctor va tratando el caso de Drácula, otro paciente se presenta en su consulta, esta vez Larry Talbot, el cual asegura que necesita ser curado por el doctor antes de que llegue la noche. Talbot se muestra ansioso e impaciente y al no poder ser atendido por el doctor decide ir a comisaría para que lo encierren. Será allí mismo donde el docto Edelmann vaya a visitarle para comprobar de primera mano como Talbot se convierte en hombre lobo.

Tras tratar de ayudar también a Talbot, el doctor le explica que no hay una cura milagrosa que le libre de su maldición de un día para otro pero que tiene un proyecto a largo plazo relacionado con una planta que puede ayudar a curarle, algo que no satisface a Larry, que decide suicidarse tirándose al vacío por un acantilado cercano poco antes de que se haga de noche. Para tratar de salvar a Larry, el doctor baja hacia las cuevas cercanas a la costa esperando encontrarle.

Larry Talbot tratando que el doctor Edelmann le haga caso
Larry Talbot tratando que el doctor Edelmann le cure

Tras sobrevivir al ataque del hombre lobo que lo embosca en una de las cuevas, el doctor encuentra el cuerpo del monstruo de Frankenstein (y el esqueleto del doctor Niemann) enterrado en el barro. También descubre que esas mismas cuevas son un sitio idóneo para plantar su flor milagrosa y poder curar a su ayudante, la jorobada Nina y también a Larry en un breve periodo de tiempo.

Lamentablemente los planes del doctor se truncan al descubrir que su sangre está infectada por la de Drácula, lo cual hace que empiece a actuar de manera errante y provoque una aceleración de sus planes, para tratar de curar a sus pacientes antes de que sea demasiado tarde. ¿Lo logrará?

El doctor Edelmann y Larry encuentran al monstruo de Frankenstein en la cueva
El doctor Edelmann y Larry encuentran al monstruo de Frankenstein en la cueva

La mansión de Drácula sigue los pasos de su antecesora, aunque no necesariamente en el buen sentido, ya que vuelve a cometer el mismo grave error de usar a los monstruos como personajes esporádicos y centrar la historia en personajes nuevos.

Una vez más, el hombre lobo se salva de esta marginación ya que Larry Talbot vuelve a ser utilizado como héroe y villano a la vez, asegurándose una cuota de pantalla superior al resto de monstruos, aunque esta vez he de decir que el personaje es bastante irritante en comparación con lo visto en las películas anteriores. El monstruo de Frankenstein aparece de manera esporádica y solo hace algo al final de la película, pero en general no aporta mucho. Drácula solo aparece en la primera parte y pese a tener algunas escenas buenas, no ofrece nada que no hayamos visto en películas anteriores. Por ejemplo, en esta película Drácula quiere librarse de su vampirismo (algo que personalmente me parece un tanto estúpido y poco adecuado para el personaje) pero termina cediendo a sus instintos, siendo esto exactamente lo mismo que le sucedía a la Condesa Zaleska en La hija de Drácula. La situación se repite en una de las mejores escenas de Drácula,  cuando Milizia toca el piano ante él y va cambiando la música a una cada vez más siniestra al ir cayendo en la influencia del vampiro, algo tremendamente similar a una escena de La hija de Drácula, donde la Condesa Zaleska trataba de pensar en cosas alegres para no caer en la tentación pero terminaba tocando una melodía siniestra al sucumbir ante sus instintos.

Drácula haciendo lo que mejor sabe
Drácula haciendo lo que mejor sabe

Los  dos monstruos nuevos son el doctor Edelmann y la jorobada Nina. Como se puede ver han repetido los mismos estereotipos que se vieron en La mansión de Frankenstein (un científico loco y su ayudante jorobado), de manera que no puedo evitar hacer la comparación entre los dos de esta película y los dos de la anterior (el doctor Niemann y Daniel).

El doctor empieza siendo un personaje bastante soso y sus explicaciones científicas son tan particulares que resultan risibles hasta para el estándar de estas películas. Afortunadamente, en la parte final se vuelve mucho más interesante al convertirse en el villano principal (la escena del carruaje asustando al conductor es muy divertida) y solo entonces llega a hacerle algo de sombra al doctor Niemann.

El doctor en la parte final de la película
El doctor en la parte final de la película

Por su parte la chica jorobada ni siquiera puede considerarse un monstruo, está deforme pero la tratan bien, no guarda rencor a nadie y no hace nada malvado, quedando pues muy lejos de Daniel, el jorobado de buen corazón pero propenso a los actos malvados debido a su inseguridad y rabia por ser deforme.

En términos generales, esta película me resulta bastante más aburrida que la anterior y también creo que los personajes nuevos no son lo suficientemente buenos como para salvarla, así que la considero bastante por detrás de las últimas películas de la universal. Resulta llamativo ni siquiera se dignen a explicar cómo vuelve Drácula a la vida, tras haber sido destruido en la película anterior, pese a que esta claro que la continúa (como demuestra la aparición del cadáver de Niemann).

Nina no es un monstruo, su malformación fue incluida para sumar un monstruo más a la lista
Nina es un personaje agradable, por mucho que en la publicidad se la considere un monstruo

Es curioso, porque si en lugar de convertir al doctor Edelmann en el villano, hubiesen dejado ese papel a Drácula, habríamos visto por fin a los tres monstruos principales pelear entre sí  y habría hecho el final de la película mucho más placentero e interesante. De hecho, en la película Abbot and Costello Meet Frankenstein, es Drácula quien controla al monstruo de Frankenstein, de manera que parece que la idea no era tan descabellada y podía haber sido usada en esta película para despedir a los monstruos clásicos compartiendo al menos, una única escena.

 

Curiosidades sobre la película:

  • La película incluye escenas recicladas de otras,  de hecho incluso el final de la película es el mismo que el de Ghost of Frankenstein.
  • La secuencia en la cual el monstruo de Frankenstein se encontraba enterrado en la arena fue más larga de lo previsto y el actor que interpretaba al personaje (Glenn Strange) pasó un frío insoportable y decía no sentir las piernas. Para ayudarle, Lon Chaney le dio de beber whisky, lo cual ayudó a solucionar el problema parcialmente pues Glenn se emborrachó tras esa escena.
  • Lionel Atwill estaba enfermo mientras se rodaba esta película y falleció a causa de un cáncer pocos meses después de su estreno.