Título: Endless Legend

Plataforma: PC, Mac

Desarrolladora: Amplitude Studios

Publicado por: Amplitude Studios

Género: Estrategia

Lanzamiento: 18/09/2014

En 2012, un pequeño estudio llamado Amplitude sacó al mercado de manera tímida un juego de estrategia por turnos (también conocidos como 4X), llamado Endless Space. Desarrollado con el ya habitual entre los indies motor Unity, el juego tuvo una gran recepción tanto por parte del público como de la crítica. Y no fue para menos: su estilo gráfico, su originalidad dentro del propio estilo de juego y su demencial densidad en cuanto a personalización y desarrollo de la partida le abrieron un hueco entre los más importantes del género. Y dos años después Amplitude trae su segunda obra: Endless Legend.

Empecemos por lo básico: ¿qué es Endless Legend? Pues, al igual que el anterior juego de la compañía, nos encontramos ante un juego del género 4X. En él escogeremos una de entre ocho civilizaciones, a la que llevaremos a lo largo y ancho del mapa, conquistando, comerciando o asimilando tanto a otras civilizaciones como a la miríada de pequeñas facciones que pululan por el mismo. Para ello contaremos con los héroes, unidades especiales que podremos tanto poner al mando de las ciudades como de los ejércitos.

El mundo se divide en celdas hexagonales, de la misma manera que juegos como Warlock o Civilization. En cada casilla habrá una serie de recursos, que pueden ir desde los más básicos como el alimento o el dinero hasta otros como la ciencia o la influencia. Además de esto podremos ver recursos especiales, como tintes, viñedos o géiseres, que podremos tanto comerciar en rutas como venderlos una vez desarrollemos el mercado.

Brillante, colorido y cargado, el apartado gráfico es simplemente precioso, con un estilo artístico muy similar al de Warlock. La diferencia con este o con Civilization radica en el hecho de que el mapa es totalmente en 3D, estando algunos hexágonos a distintas alturas, que hace que cada unidad tenga que enfrentarse al escenario de distintas maneras, haciendo que una unidad voladora no necesite tomar un rodeo a la hora de solventar una meseta. Sin embargo, el escenario no cambia demasiado con el paso de los turnos, como sí pasa en Civilization. Puedes destruir el contenido de un hexágono, poner atalayas o poner ciudades, pero nada más.

Y el sonido no se queda atrás, con una música exclusiva de cada raza y un sonido ambiental más que decente, quizás no llegue al nivel de Civilization, pero esto no es óbice para que ni moleste ni resulte en absoluto repetitiva.

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En el juego encontramos ocho especies diferentes, algunas son ya clásicas de los juegos de corte fantástico como los humanos, los hechiceros, los no muertos o los elfos, pero luego nos encontramos con algunas bastante originales, como una raza de espíritus atrapados en armaduras o una raza dragontina. Cada una cuenta con un estilo diferente de juego, que se traduce tanto en una comptetente IA predefinida hacia un estilo de juego como en una serie de tecnologías únicas y héroes diferentes. Se nota que están pulidas a fondo, dado que a pesar de ser todas muy diferentes están lo suficientemente equilibradas para que no descompensen ninguna partida.

Además de las otras civilizaciones, encontraremos hasta diez pequeñas facciones que tendrán poblados repartidos a lo largo del mapa. Podremos hacer dos cosas con ellos, dependiendo de nuestro estilo de juego: destruirlos o aliarnos con ellos. Si escogemos la segunda opción tendremos que realizar una serie de misiones que luego no solo harán que no nos ataquen y que además aporten a nuestras ciudades cercanas, sino que optaremos a asimilarlos, lo que hará que pasen a ser parte de nuestro imperio y nos concedan una mejora permanente y la opción de reclutarlos para nuestras huestes.

La manera de hacer avanzar nuestra civilización consta de dos partes. La primera parte (y la más básica) es la investigación tecnológica. En ella tendremos cosas tan básicas como la investigación del mercado o de los caminos hasta otras como mejoras en el equipamiento para los héroes. Está dividida en eras, que vienen marcadas por turnos (por ejemplo al llegar a nivel 100 tendremos el paso a la 2ª era, a los 200 a la 3ª…) lo que por un lado evita que imperios altamente tecnológico se adelante demasiado en comparación a otras civilizaciones, pero por otro hace que el juego se ralentice demasiado, al hacer que mejoras básicas como los caminos estén en la 2ª era, teniendo que esperar 200 turnos para poder empezar a comerciar.

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La segunda parte es el proyecto imperial. Sólo podremos acceder a él cada cierto número de turnos, en el que gastaremos nuestra valiosa influencia (útil también a la hora de la diplomacia) para acceder a una serie de ayudas que durarán hasta el próximo proyecto. Tendremos que elegir entre las cuatro ramas: política, militar, ciencia o economía e invertir la influencia que deseemos en obtener aptitudes como un aumento del 20% de producción extra o un aumento de vida en nuestros soldados. La parte mala es que lo que hayamos invertido en esto lo perderemos, y si además no guardamos suficiente influencia para la próxima vez no se activará automáticamente y podremos perder la oportunidad de preparar el proyecto hasta la siguiente ocasión.

Otro punto importante y que diferencia bastante este juego de otros del mismo corte son los héroes, ya que tienen su propio sistema de niveles como los de cualquier RPG tradicional. Un sistema de habilidades, que se orientan tanto a la gestión de ciudades como de grupos militares permite diferenciar a cada héroe de manera diferente. A su vez podremos cambiarle el equipo que tiene, tanto desarrollando nuevo equipo con tecnologías avanzadas como encontrándolo en las ruinas repartidas por el mundo. Sin embargo ahí acaba su personalización, dado que no podremos editar ni el nombre ni la clase básica.

El sistema de combate es otro aspecto diferente al de otros 4X. Nos encontramos con un sistema que emula al estilo de juegos como Heroes of Might and Magic. Cada soldado atacará en su turno y aquellos que sean eliminados lo serán de manera permanente, incluyendo a los héroes.

Además de esto el juego cuenta con una serie de misiones exclusivas de cada raza, que le dan algo de chicha al simple hecho de explorar, investigar y pasar de turno.

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Todo esto está muy bien, pero ¿dónde están las taras? Más allá de los problemas endémicos de este género, nos enfrentamos a dos problemas que lastran de mala manera este juego: su complejidad y su idioma. Y es que ser más complejo no indica ser mejor. Se necesita mucho tiempo para aprender a jugar de manera eficiente, y aún con esas siempre habrá algo que se nos pase. No debería ser tan complicado gestionar cosas como las rutas comerciales con otras civilizaciones o el proyecto imperial no debería ser tan costoso y complejo de abordar. Muchos de los que nos enfrentamos a estos juegos agradecemos la dificultad, pero no hasta el punto de que el juego se antoje tosco y aburrido. Y el idioma remata este hecho. Se ve claramente que la historia tras el juego es de sus principales bazas y que el universo creado es, cuanto menos, interesante, pero está en inglés, y no en un inglés al que todo el mundo tenga acceso, sino que requiere del conocimiento de conceptos y tecnicismos que no se estudian en un instituto. En este sentido no es un juego para todos los públicos. Sólo los que dominen el idioma o dominen el estilo del juego podrán acercarse a él. Esperemos que tenga la suficiente base de fans como para que algún grupo autónomo saque una traducción, al igual que pasó con Endless Space.

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En definitiva, estamos ante un juego más que notable dentro de su género que falla solo en algunas complejidades innecesarias y en la localización. Si el juego hubiera estado traducido estaríamos posiblemente ante uno de los máximos exponentes del género. Al no estarlo no puedo recomendarlo a nuestros lectores a no ser que se sientan muy orgullosos de su nivel de inglés o estén más que metidos en el mundillo 4X, porque quizás en otros juegos sea algo secundario, pero no en este. Por el contrario, si tu nivel de inglés hace temblar a Shakespeare, vienes de Endless Space o te comes los Civilization para merendar cómpralo sin dudar.