Nombre: Goliath

Otros alias utilizados: Cascanueces

Primera aparición: El Capitán Trueno # 1: ¡A sangre y fuego! (1956)

Creadores: Víctor Mora, Miguel Ambrosio (Ambrós).

Uno de los mayores legados de la desaparecida editorial Bruguera se encuentra en los personajes que dieron nombre a toda una escuela de la historieta nacional, caracterizado por un grafismo sencillo, una temática humorística salpicada de gags y las historias cortas y autoconclusivas, que tenían en la revista Pulgarcito su publicación más famosa. Pero los tebeos de la editorial no se circunscribía únicamente a ese estilo. Junto a aquél, encontramos otro de estética realista y temática más seria, y de formato seriado caracterizado por sus finales en suspenso, habitualmente en situación apurada, que instaban al lector a conocer el desenlace en el siguiente número.

Algunos de estos cómics gozaron de una gran fama y una importante longevidad. En concreto, existe uno que destaca entre todos ellos y cuyo eco resuena incluso hasta nuestros días. Estoy hablando de El Capitán Trueno, cuyo protagonista, del que toma su nombre la serie, es la viva encarnación del ideal caballeresco medieval, muy del gusto del nacionalcatolicismo imperante en la España de entonces: la inquebrantable fe cristiana, la vocación de ayudar de forma totalmente desinteresada a los desvalidos, el trato honorable, piadoso y magnánimo hacia el enemigo vencido, la caballerosidad para con las damas y, por supuesto, intachables dotes de combate. No obstante, en esta ocasión voy a presentar a otro personaje menos perfecto y más “humano” en cuanto a su carácter. Me refiero a Goliath, uno de los inseparables amigos y compañeros de armas del capitán.

Me llaman el “Cascanueces”

Primera aparición de Goliath.
Primera aparición de Goliath.

El nombre de Goliath está directamente tomado del gigante bíblico de origen filisteo que fue derrotado por el israelita David, y lo cierto es que hace honor al mismo. Se trata de un hombre de gran estatura y muy corpulento, de cabello corto y moreno, barba y un parche en el ojo que cubre su ojo tuerto. Está ataviado con una túnica corta a rayas de color variable en función del colorista, si bien fue el color azul con el que pasó a la fama. La primera vez que pudimos verle fue en la primera aventura de El Capitán Trueno, poco después de la aparición del protagonista, mientras observaba junto a su otro gran amigo, el joven Crispín, el titánico duelo que iba a librar el capitán contra el mismísimo Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra y cabecilla de la expedición cristiana que, en el marco de la Tercera Cruzada (1189-1192) se disponía a reconquistar Jerusalén. Pero ese papel de espectador pasivo no iba a durar mucho. Pronto entraría en acción, lo cual se convertirá en una constante a lo largo de la aventura.

Goliath cascanueces
Esta es una de sus técnicas favoritas.

El amigo gigantón del Capitán Trueno es un luchador nato. De hecho, es una de sus dos aficiones principales, pudiendo entrar en depresión si pasa largos periodos de inactividad. Y lo cierto es que en combate es todo un vendaval. Es capaz de derrotar a tropas que le superan varias veces en número (ya sean sarracenos, vikingos, nativos africanos o amerindios, asiáticos o cristianos “descarriados”, lo mismo da), haciendo cundir el terror y el desconcierto por doquier. Esto se debe (además de a su fuerza inconmesurable) a los recursos casi ilimitados que emplea. Además se contar con su famosa cachiporra, a la que en alguna ocasión llama “toma-toma”, es capaz de arrancar postes de cuajo y usarlos para ese fin, agarrar enemigos y arrojarlos sobre otros o girar sobre sí mismo mientras los mantiene asidos para abrirse paso, lanzarse con todo su peso sobre ellos, arrojar la cazuela del guiso que se iba a comer con junto con su ardiente contenido o emplear la técnica que le hizo merecedor de su mote: dar coscorrones con sus puños o, mejor aún, entrechocar las cabezas de dos (¡o más!) enemigos para dejarlos K.O. En estos combates siempre se muestra alegre y despreocupado, canturreando “me llaman el Cascanueces”  o bromeando a costa de los contrincantes cuando los logra derrotar.

Ni cuatro caballos tirando en direcciones opuestas son capaces de acabar con Goliath.
Ni cuatro caballos tirando en direcciones opuestas son capaces de acabar con Goliath.

Goliath tal y como el conoció el Capitán.
Goliath tal y como el conoció el Capitán.

Durante cierto tiempo, los lectores de la serie ignoraron desde cuándo se remonta la amistad y alianza en el campo de batalla, que se presupone muy larga, entre los tres integrantes del grupo. No fue hasta el número 218, estando Goliath en peligro de la muerte, un preocupado y nostálgico Capitán Trueno recuerda, en forma de flashbacks, el primer encuentro entre ambos personajes durante su juventud. Dado que por lo general prefiero evitar contar más de la cuenta, pues el objetivo de estas publicaciones es sembrar la curiosidad entre lectores potenciales, únicamente diré que gracias a ello conoceremos que Goliath parte de unos orígenes humildes como leñador, y que el encuentro con el Capitán supondrá un antes y un después en su vida, consagrándola desde entonces a defender a los débiles y oprimidos. También sabremos cómo Crispín acabó a su cuidado. Desde entonces, su lealtad hacia el capitán y el resto de sus amigos fue inquebrantable, llegando a los extremos de estar dispuesto a sacrificar su propia vida si era preciso, como se hará patente en varias situaciones de vida o muerte.

Un comilón bromista y bonachón

El gigantón deja perplejos a todos los cocineros.
El gigantón deja perplejos a todos los cocineros.

Dos párrafos atrás dije que la lucha es una de sus dos aficiones principales. En este apartado voy a hablar someramente de la otra, que es la comida. Si algo define a Goliath, es por su glotonería. El apetito es un mal que rara vez parece abandonarle, y no dudará en hacerlo notar a viva voz. No debe extrañarnos, pues, que decida llenar su estómago cuando tenga la menor oportunidad, incluso si se encuentra en mitad de una batalla (ya dije que incluso puede llegar a usar la alimentos o utensilios de cocina en el combate). Resulta imbatible en los concursos de comida, derrotando a los comedores más consumados. Su plato favorito es la vaca asada (“vaquitas”, como las suele llamar) algo que le dará bastantes problemas cuando se encuentre en tierras hindúes, donde suele provocar la ira de los lugareños, que las consideran sagradas.

Goliath carece de títulos nobiliarios, pero ya se los pone él.
Goliath carece de títulos nobiliarios, pero ya se los pone él.

Adiós a su imagen de
Adiós a su imagen de “tipo duro”.

Otro rasgo fundamental de este personaje estriba en su carácter simpático y su buen corazón. Como esbocé en el apartado anterior, muestra en todo momento una vivacidad y una jovialidad innatas, siempre dispuesto a las bromas exentas de malicia, usualmente rematadas con francas y sonoras carcajadas. Tampoco repara en efectuar gestos desproporcionados de afecto o gratitud. Asimismo, posee una serie de interjecciones muy características, destacando la famosa “¡por el gran batracio verde!”. Todo ello hará de él un personaje bastante entrañable y todo un alivio cómico que, desgraciadamente, se irá exagerando paulatinamente hasta adquirir un rol casi bufonesco (gags desencadenantes de situaciones ridículas y hasta degradantes para el propio personaje, una gesticulación totalmente histriónica que le da un aspecto un tanto bobalicón, etc.), aunque seguirá conservando sus conocidas virtudes e incluso hará alarde de astucia, ganando una relativa autonomía del Capitán en determinados momentos de algunas aventuras. Este fenómeno coincide con la evolución del argumento de la serie en su conjunto, el cual pasó de un de tono serio inicial, e incluso casi oscuro en ciertos tramos, a uno con una mayor cantidad de tintes cómicos, hecho que tiene su correlato en un grafismo más simple y relativamente caricaturizado.

En el último tramo de la serie el personaje es tan expresivo que parece un tanto bobalicón.
En el último tramo de la serie el personaje es tan expresivo que parece un tanto bobalicón.

Conclusión y recomendaciones

Goliath, un fornido guerrero y uno de los mejores amigos del Capitán Trueno, se ha ganado un sitio de honor entre los personajes más famosos del cómic español gracias a su fuerza portentosa, su entrañable simpatía y su cómica glotonería. Si bien el Capitán mantuvo hasta el final su estatus de protagonista absoluto e indiscutible, tanto el gigantón como Crispín dispondrán de sobradas ocasiones para demostrar su valía e incluso para salvar el pellejo de su amigo en más de un lance.

Para el caso concreto de Golitah, las recomendaciones las voy a circunscribir a las aventuras clásicas de la serie de El Capitán Trueno publicadas por la editorial Bruguera entre 1956 y 1968, más concretamente los cuadernillos de historietas o comic book, iniciado por la Colección Dan y continuado por Super Aventuras, y para precisar aún más, alrededor de la primera mitad, es decir, antes de que lo convirtieran en un bufón. Esto se debe no sólo a que son las más famosas, y por tanto las más fáciles de encontrar en el mercado de segunda mano, sino porque, esta vez sí, la actual Ediciones B ha cumplido sobradamente con esta serie y existen reediciones en formato facsímil, que agrupan los 618 cuadernillos en 13 tomos, así como nuevas ediciones de la serie Trueno Color de finales de los 60 (eso sí, todavía van por el 12 de un total de 298, y avanza muy parsimoniosamente).

 

Primer cuadernillo de El Capitán Trueno.
Primer cuadernillo de El Capitán Trueno.
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