[El Tema del Mes] Siempre en mi equipo (pokémon)

Los juegos RPG siempre han tenido una alta capacidad de adaptación a cada jugador. De hecho, quizás sea esa una de sus características más atrayentes, en caso de que no sea la mayor. Pero, desde sus mismos inicios, Pokémon fue un paso más allá. Poder escoger 6 criaturas distintas entre 150 posibles (que además eran personalizables a nivel de ataques) ampliaba enormemente el abanico de posibilidades. Cada generación que le sucedió fue ampliando este concepto no sólo en lo cuantitativo (con una cantidad que a día de hoy llega a los 890), sino en lo cualitativo, pues cada individuo posee unos atributos únicos que los diferencian de otros miembros de su misma especie. El margen de elección es, por lo tanto, colosal.

Por ello, hemos decidido escoger una pequeña muestra de aquellos pokémon que influyeron en nuestra historia particular de esta saga, o que simbolizan algo aún más grande para un conjunto de jugadores, o incluso la totalidad de ellos. Dada la enormidad de criaturas de bolsillo de la que estamos hablando (y como se encargará de recordarnos (Rubén/Serenion), no dejará de ser una muestra minúscula de todo lo que podría decirse, pero será bastante como para dejar un artículo resultón. Confiamos que lo disfrutéis.

Caterpie

Por Alf

En mi equipo de la primera generación de Pokémon no podía faltar Butterfree. Si bien no era de los más poderosos, era el principal pokémon que utilizaba para dormir a los rivales mediante su técnica somnífero y, aunque es de tipo bicho, sus ataques de tipo psíquico como confusión o psicorrayo lo hacía muy efectivo contra oponentes contra los que se encontraba aparentemente en desventaja, como los de tipo veneno, especialmente en combinación con el mencionado somnífero.

Pero si hablo de Butterfree, ¿por qué este apartado lleva el título de Caterpie? Pues básicamente porque 1) antes hay que haber capturado a su primera preevolución, mi querido pokémon gusano (salvo que prefieras capturar a un inmóvil Metapod que sólo sabe usar fortaleza); y 2) como pokémon incomprendido que es, es un buen momento para ponerle en valor en esta publicación.

De hecho, creo que es esa característica lo que hace que sea uno de los que me parezcan más entrañables. De los episodios de la serie, unos de los que tengo más grabados es aquellos en los que Misty era muy cruel con él. Y en cuanto al juego, es fácil que te lo noqueen a poco que el rival sea un ápice más fuerte que él. Pero eso no es excusa para no tenerlo. Siempre está la opción de cambiarlo por otro más poderoso durante el combate para que se repartan la experiencia. Total, en cuanto te queras dar cuenta ya ha llegado al nivel 10 y se ha convertido en un magnífico Butterfree, pues es de los pokémon que más rápido evoluciona.

Pues eso, por un Caterpie en tu vida.

Galvantula

Por Serenion

Si bien he jugado a una ingente cantidad de juegos y generaciones de Pokémon, no suelo tener entre mis favoritos a la primera o segunda generación. Sí, diseños originales, ideas inteligentes, pero quizás demasiado idealizados debido al paso del tiempo. Es curioso que un viejoven como yo, que vive predicando que el tiempo pasado fue mejor, defienda esta postura en esta saga tan noventera. Pero eh, todos tenemos nuestros placeres culpables. Y, sumándome al tema del mes, hoy os hablaré de uno de mis pokémon favoritos: Galvantula.

Este bichejo de la quinta temporada, fruto de la evolución de Joltik (sí, es una garrapata), es uno de mis diseños favoritos, ya sea porque el apellido del tito Serenion es Araña.

Basada en una tarántula cobalto siempre ha traído a mi imaginación esas enormes arañas de las novelas fantásticas que tanto disfruté de adolescente. Y no es para menos, porque según la pokedex mide casi un metro y pesa unos quince kilazos. Encontrarte tres de estas en mitad de la noche y que te lancen la electrotela debe de ser una visión que bien podría pasar por un retazo de historia lovecraftiana.

Os podría decir que bla bla y lo bien que va en mi equipo (con ese voltiocambio combinado con Gastrodon) pero seré claro: siempre está en mi equipo fijo por su diseño. Porque siempre viene bien tener una araña de tu parte. Y más una electrizante.

Abra

Por Alf

Si Caterpie os pareció un pokémon flojucho para el combate, qué decir de éste. Se trata de Abra, un pokémon de tipo psíquico que, en la edición Azul, encontramos al norte de Ciudad Celeste. En ese momento me llamó la atención por dos motivos. Por un lado, su aspecto de gato permanentemente dormido lo hacía muy curioso (aunque al parecer está inspirado en un cánido, quizás en un fénec). Por otro, era extremadamente escurridizo, pues, en cuanto le llegaba el turno, realizaba su ataque Teletransporte, perdiendo la oportunidad para capturarlo. Por lo tanto, sólo se podía obtener este pokémon probando suerte lanzándole directamente una ball o durmiéndole con el Somnífero de Butterfree, en mi caso.

En bruto, nos encontramos con un luchador aún más nulo que Caterpie. Mientras éste al menos puede dañar con Placaje, el Teletransporte de Abra es totalmente inútil en combate contra entrenadores (no, ni tan siquiera sirve para esquivar ataques enemigos con estilo como en la serie de dibujos). Digo “en bruto” porque al menos puede aprender algunas MTs que le permitan tener algo más de utilidad. A esas alturas, por ejemplo, ya tenía en mi poder Megapatada o Movimiento Sísmico. Con estos ataques tan poco ajustados a un pokémon supuestamente tranquilo y que básicamente se vale de sus poderes mentales se puede ir tirando hasta su evolución a Kadabra, máxime cuando no hay que esperar mucho para que suceda (nivel 17).

A partir de ahí comenzaría de verdad la actuación de uno de los pesos pesados de mi equipo, tanto si se queda estancado en esa fase como si pasa a su estadio definitivo, Alakazam. Porque no olvidemos que para llegar a su tercera evolución había que intercambiarlo en aquel mundo de cables link de combates contra equipos anodinos, a base de legendarios clonados y dopados al máximo.

Sí, ya sé que podría haber pasado directamente a Kadabra o Alakazam, pero, como dije en mi intervención anterior, empezar por lo más bajo no sólo es más satisfactorio, sino que da más lugar a las batallitas.

Aggron

Por Serenion

Ya tenemos una tarántula eléctrica ¿a quién podríamos añadir ahora? Pues no lo voy a dudar: a Aggron. Esta bestia enorme con pinta de rinoceronte es una mole de casi 400 kilos cubierta de piedra y acero. Suele vivir en montañas, alimentarse de acero (¿no lo convierte un poco en canibalismo?) y es una mala bestia territorial, que suele partirse la cara contra los Tyranitar por su territorio. Siempre me ha encantado este bicho, es como un Rhyperior o un Nidoking pero bien hecho y hasta arriba de esteroides. Eso sí, terrible coñazo subirlo de nivel desde su inicial Aron. Creo que es uno de los que más tarda en subir, aunque no os negaré que vale muchísimo la pena. Si pudiera usarse como montura no dudo que Vladimir Putin tendría uno. Y ya el summún y lo que lo convierte aún más en un must have es que tiene mega evolución ¿cómo no tenerlo en el equipo?

Charizard

Por Alf

En la vida existen decisiones transcendentales que condicionan su desarrollo posterior. En el mundo académico tenemos los itinerarios del instituto que cristalizan en los grados universitarios, que a su vez llevarán a una especialización mayor. También es aplicable a las profesiones. Y ahí radica, en mi opinión, una de las grandezas de los juegos de Pokémon desde sus primeros títulos, el peso de las decisiones del jugador, como si de la vida real se tratase. En primer lugar, hay que decidir una de las dos versiones que te ofrecen, que necesariamente modela el equipo que se vaya a configurar (así como la política de intercambios a seguir). Y en segundo lugar, ya dentro del juego, habremos de decidir entre los tres pokémon iniciales que nos ofrezca el profesor Oak.

Es por ello que no pueda dejar de escribir sobre este pokémon tan típico del que en principio no hay demasiado que decir: Charizard, la tercera evolución de Charmander. Y sí, ya sé que esto rompe con mi línea de centrarme en las formas originales, pero toda regla tiene una excepción. Como amante de los dinosaurios y los dragones no me puedo resistir, y también es la razón de que le haya preferido a los otros dos candidatos, cuando apenas era una lagartija bípeda. Pero, como digo, por encima de mis preferencias personales está el enorme simbolismo que tienen los pokémon de su clase en el “itinerario” que seguirá cada entrenador.

Tampoco puedo evitar mencionar que en las primeras generaciones era la materialización de la paradoja, un pokémon con apariencia de dragón que no pertenecía a dicho tipo, y que tampoco se adscribía al tipo volador pese a sus grandes alas (y que, por lo tanto, era incapaz de aprender Vuelo). En ese sentido sí que nos encontramos ante un pokémon peculiar.

Gogoat

Por Serenion

La sexta generación no ha sido la favorita de nadie, para qué nos vamos a engañar. Pero añadió al menos un par de pokémon que no solo valían la pena, sino que por diseño, características y carisma se pusieron en mi top. Y el que más entre todos el que traigo hoy: Gogoat, la evolución de Skiddo.

Una cabra montesa de tipo planta que era utilizada como medio de transporte ¿a que suena maravilloso? Su diseño es magnífico, con esos cuernacos terribles con los que sabes que te partirá la boca si le calientas mucho. Cosa que se refleja de forma magistral en sus habilidades, con muchas orientadas al daño físico.

Muchos soléis elegir a los tres clásicos de tipo planta, pero yo siempre que puedo me quedo con mi cabra. Y es que no creo que haya nada más carismático que una puñetera cabra violenta cubierta de musgo dando cabezazos mientras vas montada sobre su lomo partiendo la pana.

Ya va siendo hora de que alguien nos de un sandbox con pokémon en un entorno más de corte rpg occidental ¿no creéis?

Infernape

Por SVGames

¡Buenas! Mi nombre es SVGames y este es mi primera intervención. ¡Comentad para ayudarme a mejorar!

A la cuarta generación le tengo un cariño especial, pues aparte de ser mi primer juego de la saga, trajo algunos de los Pokémon que para mí, a día de hoy, son mis favoritos. Entre ellos, está el que para mí es uno de mis favoritos, acompañándome siempre en mis aventuras. Hoy, les voy a hablar de Infernape.

Uno de los tres principales que te dan a elegir para comenzar tu aventura, siendo la última evolución de Chimchar, este mono de fuego fue el primer amigo que tuve al comenzar la aventura. Con un carácter amigable y juguetón, este Pokémon guarda en su ser un tremendo poder destructivo, pudiendo rivalizar a cualquier contrincante que tenga que enfrentarse. Siendo del tipo fuego/lucha, es un perfecto combatiente, ya que emplea todo sus miembros en el combate y una agilidad inigualable.

Cabe destacar que su debut en la serie también fue memorable, ya que lo considero el mejor combate de la serie, siendo el último combate de Ash contra Paul, en el que enfrentaron a Infernape contra Electivire.

En definitiva, si tuviera que elegir entre todos los Pokémon que existen, Infernape sería el primero al que le diría: «Te elijo a tí».

Hoothoot

Por Alf

Si bien hasta ahora he tratado exclusivamente pokémon de la primera generación al ser aquella que más me marcó (y a la que más jugué, con muchísima diferencia), no quisiera cerrar mi intervención en este Tema del Mes sin mencionar alguno de la segunda. Y para ello he elegido uno que encontramos en unas coordenadas muy concretas: al principio de la aventura y de noche. Esto es importante porque un cambio tan destacado como la introducción de los cambios día/noche, que en aquella época en la que la portátil aún tenía gráficos de NES parecía prácticamente magia, es en sus inicios cuando más impactante nos resulta. Y eso que no tenía demasiado misterio, pues básicamente usaba la pila interna del cartucho para hacer funcionar su reloj. Esto es algo que a la larga haría que ésta se gastase mucho antes que en otros juegos, así que si te pillas uno de segunda mano o simplemente quieres desempolvar aquél Oro/Plata/Cristal que conservas celosamente desde entonces, no te quedará otra que usar el truco del boli para poder guardar la partida, pues estará descargada con toda seguridad.

Pero, ¿a cuál voy a mencionar? Pues a Hoothoot, aquel pequeño búho que aparentaba tener cojera. Este rasgo, junto con sus grandes ojos y sus “cejas” a modo de flechas le daban un aspecto muy llamativo. Igualmente me llamó mucho la atención que aprendiese por su cuenta movimientos psíquicos como confusión y, sobre todo, hipnosis. Dormir a un rival con un pokémon volador no era algo muy frecuente. Pero sobre todo, y como hice con Charizard, debo mencionarlo más por su carga simbólica, en este caso encarnar una importante innovación de ser uno de los primeros pokémon nocturnos con el que nos topamos.

Su forma evolucionada, Noctowl, es bastante molona, pero de nuevo reivindico la original.

¡Hazte con todos!

Por Sereniom

Me parecía de mal gusto acabar el tema del mes sin haber comentado muchos más pokémon que merecen sus puestos en estas listas y que por tiempo y espacio no lo han logrado. Bestias magníficas que no tendrán nunca un reconocimiento merecido debido a que estarán siempre eclipsados por el mitomanismo inherente en los seguidores de una saga como esta. Pero para eso estoy aquí, para mencionarlos y darles los honores que se merecen.

Y no me voy a limitar a una u otra generación, porque eso impediría que mencionara a mi amado Nidoking, con su veneno y su mala leche. O Ampharos, la oveja eléctrica que quiso ser dragón. Dustox, Volcarona y Scolipede, bichos terribles y peligrosos que poblarían pesadillas. Rampardos y Shieldon, dinosaurios que pegarían en Monster Hunter. O uno de mis favoritos y must have en mi equipo, Gastrodon, al que siempre busco, sea el juego que sea. No sin mi Gastrodon. O los grandes dragones, como Salamence, Dragapult, Haxorus o Hydreigon. Luxray, ese lince que tanta compañía me hizo. ¿Y los monos? Infernape, Primeape, Simisage, Simipour, Simisear e incluso el inútil de Ambipom. O Drednaw, esa tortuga mordedora que todos deseábamos tener en nuestro equipo y que sustituía a la gamba gigante, Gyarados. Pero si hay tres que merezcan mención y nadie nunca se acuerde de ellos son a mi ver un trío de aves magníficas y con un diseño espectacular. Unfezant, el faisán con ese diseño del macho tan hermoso, Talonflame, el halcón de fuego y Braviary, el espectacular águila que domina los cielos.

Como veis no solo de la primera generación hay que vivir. Con más de 800 pokemon debemos buscar aquellos que más nos gusten y no solo quedarnos con lo que un anime rancio de los 90 nos diga. Recordadlo la próxima vez que encontréis a un pequeño Fletching o a un Venipede. Donde todos se quedarán con un Pidgey o un Caterpie vosotros apostaréis por lo desconocido. Y por lo duro y peligroso.

 

 

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