Nombre: Henriette

Primera aparición:
Fluide Glacial # 109
(1985)

Creadores: Dupuy-Berberian (Philippe Dupuy y Charles Berberian)

La transición de la infancia a la pubertad es una de las etapas más complejas a la que toda persona ha de enfrentarse. Es en ese momento cuando empezamos a mirar con otros ojos al mundo que nos rodea y, por supuesto, a nosotros mismos. Si bien algo parece indicarnos que hemos dejado de ser unos niños, tampoco somos capaces de considerarnos adultos en pleno sentido de la palabra. Los distintos cambios físicos y cognitivos se encuentran en pleno apogeo y comienzan a configurarse algunas de las señas de identidad que marcarán nuestra vida adulta, si bien por necesidad aún han de estar incompletas, a modo de croquis previo de lo que terminará siendo pero que en ese momento todavía no llega a ser.

Es en ese punto en el que se encuentra Henriette, la protagonista de la serie francesa Le Journal d’Henriette (o Henriette a secas), de Dupuy-Berberian, acrónimo del dúo de dibujantes y guionistas Philippe Dupuy y Charles Berberian.

Una preadolescente inadaptada

Henriette es una chica de trece años de edad inmersa en dicha transición y, como muchas de las personas que la atraviesan, su autoestima no pasa por su mejor momento. Esto se debe a que, tal y como marcan los cánones de belleza, su apariencia resulta poco agraciada. Es de constitución algo gruesa y bastante baja de estatura. Sus facciones tampoco son atractivas, a lo que poco contribuyen sus gafas enormes y unas coletas que le dan un aspecto aún más infantil. Su forma de vestir tampoco casa con la moda juvenil del momento, siendo en su lugar excesivamente clásica y formal, reforzando así su aire de “niña repelente”.

La autoestima de Henriette está por los suelos.
La autoestima de Henriette está por los suelos.

A lo anterior hay que añadir que sus gustos e inquietudes distan también de los de muchas preadolescentes, siendo bastante madura para su edad. De hecho, a menudo encuentra aburridas, anodinas y superficiales las conversaciones de sus compañeras de clase, que suelen girar en torno a la moda, el guaperas famoso del momento, música comercial y demás temas frívolos e insustanciales. Por el contrario, ella ve la realidad bajo una perspectiva crítica e inteligente, por lo que, para Henriette, estas chicas son unas “pavas sin cerebro”. Paradógicamente, también suele mostrar inseguridad ante la posibilidad de ser rechazada por ellas, moviéndose así dentro de esa ambivalencia (no tan atípica, por cierto) que existe entre la necesidad de encajar dentro de un grupo y el hastío que provoca estar con personas con las que se tiene muy poco en común.

No tiene mucho en común con las chicas con las que se junta.
No tiene mucho en común con las chicas con las que se junta.

Con su familia tampoco parece irle mucho mejor. Pese a que no puede ser calificada de disfuncional, no da la sensación de que sus padres sean capaces de empalizar con los problemas de su hija. No es que sean malas personas o que la traten con dureza o crueldad, sino que, simplemente, éstos viven absortos en un mundo diferente, totalmente extraños el uno con respecto al otro. La excepción a la regla es su abuela, con quien se entiende a la perfección, tal como se pudo comprobar cuando a sus padres la dejaron con ella cuando se fueron de vacaciones.

Los padres de Henriette van a lo suyo.
Los padres de Henriette van a lo suyo.

El diario de Henriette

La manera en la que Henriette plasma sus frustraciones, deseos e inseguridades es a través de su diario y de sus sueños y ensoñaciones, ejerciendo de puente con respecto al lector. Es así como comprenderemos que en realidad se trata de una chica con un mundo interior muy rico y de grandes inquietudes. Sus pensamientos suelen hacer gala de no poca ingenuidad, aunque con trazas de madurez, ejemplificando nuevamente esa “tierra de nadie” vital en la que se encuentra.

Henriette a menudo fantasea con que su talento sea reconocido.
Henriette a menudo fantasea con que su talento sea reconocido.

Siguiendo el hilo de sus pensamientos, descubrimos hasta dónde llegan sus aptitudes intelectuales, pues su principal meta en la vida es la de ser una escritora de renombre (aunque a veces se entusiasmará demasiado, llegando a situar el listón bastante más arriba). Asimismo, se hace patente su amor platónico hacia Wermer, el apuesto hermano mayor de su amiga Alex, quien no parece hacer ninguna señal de corresponderla. También cabe mencionar las recurrentes apariciones de Fatman en sus sueños, un superhéroe entrado en kilos inspirado en Batman, que acudirá en su ayuda cuando se sienta especialmente afligida a causa de su sobrepeso.

Fatman al rescate.
Fatman al rescate.

Conclusión y recomendaciones

Henriette es una chica de trece años regordeta, con gafas enormes y con una forma de vestir no muy acorde a la moda, pero con grandes inquietudes y una visión bastante crítica y aguda del mundo que le rodea. A ello se debe que no termine de encajar en su entorno social y su autoestima no pase por su mejor momento.

La serie Le Journal d’Henriette se compone de historietas breves (de dos a séis páginas, o quizás alguna más). Las primeras ediciones son de Fluide glacial (de la misma revista e la que apareció), donde se publicaron tres volúmenes y las más recientes de Les Humanoïdes Associés, destacando la compuesta por cuatro volúmenes (el primero de 1998 y el último de 2003) más un integral (2008). En España sólo ha visto la luz un tomo titulado Demasiados sueños. El hecho de que fuera publicado en 2006 (actualmente está descatalogado) y por Alfaguara, una editorial no especializada en cómics, habla del nulo interés de las empresas del mundillo por llevarlo a nuestro país. Por lo tanto, y como sucedía con Átomo Kid, la principal recomendación para disfrutar de todas las historietas de este personaje es saber francés.

Demasiados sueños.
Demasiados sueños.
Integral (en francés).
Integral (en francés).