Nombres: Tranqui y Tronco

Primera aparición: Mortadelo, tercera época #1 (1987)

Creadores: Joan March

La quiebra de la Editorial Bruguera en 1986 supuso el hundimiento de uno de los grandes buques insignia de la industria del cómic español, más conocido por estos lares como tebeo. Esto dejó en situación de orfandad a las revistas de historietas que habían logrado sobrevivir hasta esa fatídica fecha, siendo los ejemplos más famosos los de TBO, Mortadelo y Super Mortadelo. La compra de los derechos de la empresa por parte del Grupo Zeta supuso el rescate de estas publicaciones, que a partir de entonces saldrían al mercado bajo el sello de Ediciones B.

Esta nueva remesa resucitaba a algunos de los personajes con más solera de la desaparecida editorial. Además de Mortadelo y Filemón y otros personajes de Ibáñez, volveríamos a ver a Agamenón, Hug el Troglodita, Rigoberto Picaporte, Anacleto: Agente Secreto, e incluso alguna historieta aislada de Doña Urraca, entre otros. También propició el nacimiento de series de nuevo cuño, algunos de las cuales aparecieron de forma casi constante hasta su cierre. El caso más famoso fue el de Pafman, pero también fueron notorios otros como Sporty y Tranqui y Tronco, los personajes de Joan March de los que hablaré hoy.

Rockeros (por ser algo)

Tranqui y Tronco (cuyos nombres proceden de la ochentera expresión “tranqui, tronco”), como rockeros que son, lucen un estilo “modernillo”. Tranqui, el más larguirucho, viste con una camiseta con una gran estrella estampada, un estrafalario cinturón con una gran hebilla redonda, pantalones negros ajustados y zapatillas deportivas. Presenta un prominente tupé, largos pelos en el cogote a modo de coleta y unas gafas con forma de triángulo invertido, que bien podrían pasar como sus propios ojos por la ausencia de monturas. Por lo que respecta a Tronco, además de por su estatura extremadamente reducida (que, como veremos, realza su estatus en la historieta), destaca por un curioso peinado peinado compuesto por dos mechones rizados que sobresalen a cada lado de la cabeza, así como por sus gafas de culo de vaso que impide vislumbrar su mirada. Por lo demás, lleva una americana, una camiseta a rayas, vaqueros negros y deportivas.

Tranqui y Tronco en el número 1 del Mortadelo.
Tranqui y Tronco en el número 1 del Mortadelo.

Su dúo se llama los Incordiantes.
Su dúo se llama los Incordiantes.

Si bien son un dúo de rockeros, les veremos portando instrumentos en contadas ocasiones (y ya ni hablemos de tocar). A juzgar por lo que se aprecia en las escasísimas historietas en las que aparecen, Tranqui sería el guitarrista, en tanto que lleva este instrumento más que Tronco. Por lo demás, se sabe que su dúo se llama los Incordiantes gracias a una historieta homónima. No es mucho más lo que se sabe de su verdadera profesión, pues no les veremos en nada relacionado con la industria musical. De hecho, se pasan la vida haciendo el vago en casa o pululando por la oficina de una agencia de colocación, en la que de vez en cuando recibirán contratos para realizar las labores más diversas, y ninguna de ellas relacionada con su verdadera ocupación. Su situación de continua precariedad les hará difícil llegar a fin de mes, lo cual provocará no pocos conflictos con el casero y otros acreedores, máxime cuando se encuentran en en un estado de morosidad casi constante. Debido a ello, en ocasiones se verán obligados a buscar trabajo por su cuenta.

Los trabajos que les mandan no tienen nada que ver con lo suyo.
Los trabajos que les mandan no tienen nada que ver con lo suyo.

El típico dúo de la tradición Bruguera

La personalidad de cada uno de los miembros de esta pareja cómica es relativamente definida. Tronco es sin lugar a dudas en el que recae gran parte de la carga humorística de la serie. Sus continuos descuidos, despistes y equívocos son todo un quebradero para Tranqui, pues provocarán las nefastas consecuencias que conocen tan bien los lectores asiduos de los cómics de Bruguera (terminar ingresados en el hospital con todo el cuerpo vendado cual momias, convertirse en fugitivos de la justicia o de las iras del jefe, etc.). A ello también contribuye su carácter moralista y algo maniático y aprensivo, así como por resultar altamente influenciable (algo en lo que Tranqui tampoco va a la zaga, al menos en ciertas historietas). Además, es un gran amante de los tebeos y mucho más vago que su compañero de fatigas al ser capaz de pasar horas o incluso días enteros frente al televisor. El hecho de que a menudo sea el chivo expiatorio, más o menos merecido, le convierte en el “Mortadelo” de la serie.

Tronco es altamente aprensivo.
Tronco es altamente aprensivo.

Tranqui cumple el rol de Filemón.
Tranqui cumple el rol de Filemón.

En cambio, a Tranqui se le puede considerar el “Filemón” de la historieta al ser más dominante. Se suele referir a Tronco como “enano”, y es habitual que le encomiende las tareas que él mismo no está dispuesto a hacer. Como dije en el párrafo anterior, suele ser presa de los equívocos de Tronco (que no dudará en castigar), aunque él mismo tampoco muestra demasiada perspicacia,hasta el punto de que no es raro que se deje embrollar por él. Asimismo, parece tener menos éxito con las chicas, algo a lo que achaca el hecho de ser un “fideo”.

En cualquier caso, ambos se verán sometidos al trato despótico de su jefe (el equivalente al “Super”), que no dudará en utilizarles como chicos de los recados en cuanto tenga la menor oportunidad, para lo cual a menudo recurre a diversos ardides, como el uso de expresiones pretendidamente equívocas. Todo ello a pesar de que sabe perfectamente que provocarán alguna desgracia (su secretaria y él se suelen referir a ellos como “los gafes”), y que de echo su sola presencia le suscita verdadero pánico.

Su jefe les encarga las tareas más abusivas y arbitrarias posibles.
Su jefe les encarga las tareas más abusivas y arbitrarias posibles.

Conclusión y recomendaciones

Tranqui y Tronco son un dúo rockero que hace de todo menos tocar. De hecho, no importa si hubieran sido cualquier otra cosa, pues su profesión real apenas repercute en la historia, convirtiéndose así en un mero atrezo especialmente artificioso sobre el que desarrollar los típicos gags tan conocidos en la tradición Bruguera.

Nunca se publicó ningún volumen recopilatorio con las andanzas de los personajes de March, por lo que sólo es posible leerlos directamente en las revistas para las que fue publicado: Mortaelo, Super Mortadelo y Mortadelo Extra.