[Jugando a…] Nuestros juegos «del año» (especial 2022)

Hace nada que terminó 2022 y, como llevamos haciendo últimamente, en Combogamer queremos compartir con vosotros a lo que hemos estado jugando a lo largo de este año. Es por eso que son nuestros juegos «del año» particulares. Más allá del nombre con el que nos referimos a este acontecimiento, poco tiene que ver con el certamen oficial de los GOTY. Los juegos que tratemos aquí no tienen por qué haber sido lanzados a lo largo de 2022. Es más, ni siquiera tienen que ser buenos (aunque la mayoría lo son, y buenísimos). El único requisito es que lo hayamos jugado a lo largo de las doce páginas del calendario que estamos a punto de llevar al punto de reciclaje, si es que no lo hemos hecho ya.

Sentaos y poneos cómodos, que llegan toda una lista de títulos con la que esperamos que disfrutéis.

Los juegos de Alf

Trópico 6: Nintendo Switch Edition

Mi parte de este especial 2022 va a ser, más bien, un repaso de lo que he ido publicando a lo largo del año. De este modo, no es de extrañar que comience por el juego que ocupó mi primer artículo de 2022, esto es, Trópico 6 de Switch.

No os voy a mentir: a este juego llegué para sufrir de lo lindo. Aquí los gastos son inmediatos, como en cualquier juego de simulación de ciudades, pero los ingresos no. Si los alquileres y los ingresos por entrada a edificios (esos sí son inmediatos) no son suficientes para compensar la sangría de gastos, nos veremos en un calvario mientras esperamos a que los buques mercantes lleguen con el dinero tan necesario. Por si fuera poco, el sector turístico se verá afectado por unas guerrillas dificilísimas de erradicar por mucho que encaucemos la economía y la felicidad de la población (y que también repercutirá en edificios dañados y en un mayor gasto militar). En mi última partida hasta la fecha, el turismo no cuajó, además, porque las largas distancias hacían que los turistas no tuviesen tiempo de visitar nada.

En todo caso, también incluye opciones a utilizar a nuestro favor. Podremos piratear para obtener materias primas que nos faltan o conseguir, de forma aleatoria, algún plano (de edificios o decretos o algo de dinero), así como multiplicar nuestros ingresos en exportación con acuerdos comerciales con superpotencias. Desgraciadamente, eso último es inestable debido a que, una vez consumados, no siempre se repetirán aquellos que nos interesen. También está la novedad de controlar un archipiélago en lugar de una sola isla, pero lo veo como algo más cosmético que otra cosa.

En cualquier caso (que me está quedando un texto bastante negativo), si te gustan la gestión de ciudades y los simuladores políticos, Trópico 6 es tu juego. Su versión de Switch resulta, además, bastante funcional si lo comparamos con la de Skylines. Pueden comprarse sus DLCs e incluso hace uso de la pantalla táctil. Eso sí, no será del agrado de quien no le guste jugar con los gráficos al mínimo.

Gravitar Recharged

Este juego llegó a mí por uno de esos códigos que nos dan las empresas para reseñar sus productos, y lo cierto es que me hizo pasar unos ratos entretenidos, aunque también un tanto frustrantes. Muchos están de acuerdo en que el mundo de los videojuegos ha pasado de niveles de dificultad extremadamente altos a una “casualización” excesiva en muchos casos. El Gravitar primigenio no era una excepción, por lo que Atari se enfrentaba a ese dilema a la hora de realizar la nueva versión de su clásico arcade: ¿mantenía su dificultad infernal o lo volvía un juego facilón, apto para todos los públicos? Desde mi punto de vista, logró un equilibrio bastante bueno entre ambas opciones.

¿En qué consiste ese equilibrio? En desactivar o activar las facilidades que incluye este remake, en función de hasta qué punto “le vaya la marcha” al jugador. Para quien no se haya leído el artículo, o le falle la memoria, recordaré que en este juego controlamos una nave que va recorriendo escenarios planetarios o bases enemigas hasta completar el respectivo sistema estelar. La clave está en movernos con sumo cuidado para evitar chocarnos con el suelo o las paredes de los escenarios y evitar enemigos y proyectiles, al tiempo que cuidamos que el combustible no se nos agote. De ahí que la ayuda del juego sea ofrecernos un escudo que evita que muramos al primer impacto, pero que no bastará si en seguida recibimos un segundo. Eliminar esa opción, pues, nos hace regresar a lo inmisericorde del primer Gravitar, pero, si eso aún hay quien le sabe a poco, puede atreverse a jugar de inicio con una sola vida. De locos.

Además, cuenta con mejoras como scroll de la pantalla, unos controles más suaves y un modo misiones añadido al clásico arcade. A pasear de todo ello, como comentaba al principio, y aun contando con todas esas “facilidades”, sigue siendo un título de lo más exigente y, a ratos, hasta injusto.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

2022 es el año en el que, finalmente, jugué a Breath of The Wild. Como ya había tanteado un poco el juego y había visto y leído cosas sobre él, no me pilló demasiado de sorpresa el giro copernicano de la saga del que fui testigo. Las grandes mazmorras tradicionales daban paso a más de cien santuarios, que en la práctica son básicamente micromazmorras, y lo más parecido a aquéllas son cuatro Bestias Divinas, unos autómatas gigantescos estilo steampunk que pueden completarse en el orden que queramos. Gran parte del juego lo pasaremos, por el contrario, en un mundo abierto vastísimo y cargado de alicientes para ser explorado, retroalimentándose con otros grandes cambios con respecto al resto de Zeldas, como son el hecho de que obtengamos rupias vendiendo objetos en lugar de que broten mágicamente de la hierba, que necesitemos comer para recuperar corazones (y para ello hay que cocinar con distintos ingredientes) o que las armas se rompan con el uso. Todo eso habremos de conseguirlo a golpe de exploración. Igualmente, las funcionalidades de la Piedra Sheika dan pie a estrategias inéditas en la saga (y a las que, cuadriculado de mí, nunca me adapté del todo).

No voy a ahondar mucho más, puesto que también tengo un extensísimo artículo sobre este juego. No hay duda de que es muy entretenido, ofreciendo una perspectiva totalmente diferente al resto de títulos de la saga. Sin duda, se agradece que Nintendo se haya atrevido a hacer innovar hasta este punto. Eso no quita que me haya dejado menos impronta que otros Zelda, como Twilight Princess o Majora’s Mask, o que posiblemente no esté entre los primeros puestos de mis juegos favoritos de siempre, pero ahí entramos en lo más subjetivo.

Breath of the Wild

LA Noire

Mi último “Jugando a…” hasta el momento corresponde a LA Noire, nuevamente en su versión de Switch. Aquí podría decirse que es donde más he salido de mi “zona de confort” videojueguil de todo 2022 y, por consiguiente, me ha ofrecido experiencias encontradas. Ahora estoy leyendo novelas de investigación y de suspense de reciente publicación, pero en ese momento no estaba especialmente apegado al género. En videojuegos tampoco había jugado a nada de ese estilo. Eso no fue impedimento para que me pareciese entretenido e interesante ir descubriendo pistas e interrogando a sospechosos (pese a que tenga mucho de ensayo y error), estando expectantes de hacia dónde me conduciría ese torrente de información. De hecho, se nota el esmero que ponen los desarrolladores en los gestos, expresiones y tono de los personajes a los que interroguemos (pues de eso depende de que intuyamos si nos mienten o nos dicen la verdad). La ambientación histórica es muy buena (recordemos que se desarrolla en la inmediata posguerra de la Segunda Guerra Mundial), y el poso de crítica política y social me sorprendió gratamente. También tiene partes de acción que amenizan el conjunto.

Nuevamente, no puedo dejar pasar la oportunidad de criticar los momentos que llamé en su día de “cuasi simulador de conducción urbana». La parte en la que hay que conducir de un punto a otro de Los Ángeles se me hizo tremendamente cuesta arriba. No me gustan los coches ni dentro ni fuera de los videojuegos, así que esos interludios fueron un calvario, y más si hay que irse a la otra punta de la ciudad a hacer alguna misión secundaria. En cierto punto del juego, tardan en decirnos dónde tenemos que ir, por lo que, mientras tanto, no me quedó otra que dar vueltas sin rumbo. Esa parte fue como para pegarse un tiro.

LA Noire

Alley Cat

2022 pasará a la historia de Combogamer por ser el año en el que emitimos por primera vez en nuestro canal de Twitch. El vídeo que grabé para la ocasión fue una partida de Alley Cat, cuyo vídeo fue luego subido a nuestro canal de YouTube. Es decir, que ahora no sólo tenéis a vuestra disposición el artículo que escribí allá por 2016 sobre el juego, sino un gameplay de alrededor de una hora.

La razón para elegir este título fue doble. En primer lugar, es un juego que, aunque no está exento de desafío, es sencillo si lo comparamos con otros. En segundo lugar, quise aprovechar el tirón que tuvo Stray. Y es que, más de cuarenta años de que éste viese la luz (en concreto, 1986), ya existía un videojuego en el que podíamos controlar a un protagonista felino. Además, ha envejecido sorprendentemente bien. Su apartado gráfico es enormemente sencillo, con una paleta de colores exigua y antinatural, propia de los sistemas de esos años, y su tosco apartado sonoro no sé si puede considerarse música (aunque ambienta mejor de lo que parece), eso es cierto, pero es indudable que sigue siendo capaz de hacernos pasar un rato de lo más entretenido. Por mucho de que sólo tenga cinco pantallas (más el mundo exterior y el bonus), es de esos juegos cuyo único final lo marca la pericia del jugador, con esa dificultad ascendente directamente proporcional a puntos que vayamos consiguiendo.

Prince of Persia (1989)

El de Alley Cat no fue el único streaming que hice. También me atreví nada más y nada menos que con Prince of Persia. Y sin ningún tipo de práctica previa, tras haber pasado años sin jugarlo. Huelga decir que aquí eso es sinónimo de muerte. A eso se debe que no subiese el gameplay íntegro con la partida. Tan sólo se conserva este breve clip para dar fe de que ese evento tuvo lugar.

Prince of Persia es un juego que me sigue maravillando. Se ve a kilómetros que técnicamente es enormemente limitado. No hay scroll de pantalla, la música está ausente, salvo en momentos muy concretos, los personajes aún están totalmente pixelados, etc. Pero, pese a todo, se ve el enorme mimo que Mechner le puso a su obra. Fue capaz de sobreponerse a esas limitaciones y lograr un entorno con columnas, bloques y suelos con ilusión de tridimensionalidad. Pero, ante todo, logró unos movimientos del príncipe con una fluidez y naturalidad inauditas en ese momento, gracias a la tecnología de captación de movimientos. Pero son esos movimientos tan naturales los que nos obligan a medir al milímetro cada paso que demos, para evitar una mala caída o precipitarnos hacia una de sus trampas mortales, como las cuchillas o los pinchos, sin olvidar a algún guardián de lo más peleón. Las vidas son infinitas (hay triángulos de salud, pero pueden abajar a cero bruscamente si caemos de una gran altura o nos corta por la mitad una cuchilla, por ejemplo), pero cada vez que muramos, perderemos un tiempo precioso de esa hora que tenemos para completar los doce niveles y llegar hasta la princesa.

Con semejante panorama, es normal que no diese la talla. Además, hay que tener en cuenta que es un juego no muy amigo de los treaming en los que se charla mucho. Por lo tanto, este 2023 tengo como objetivo emitir una partida en la que salga victorioso. Y para eso tendría que practicar “detrás de las cámaras” y hablar mucho menos durante la transmisión.

Los juegos de Frandrums041

Tom Clancy’s The Division

Aprende de los mejores, dicen en las mejores escuelas de Marketing. Eso es lo que parecen haber aprendido los buenos de Activision, coger lo mejor de los mejores.

Los parecidos del nuevo modo DMZ de Modern Warfare 2 con The Division son evidentes. Le he echado al juego de Ubisoft más horas que el Sol y lo puedo confirmar. Juego divertido, retador y con una ambientación al entrar en la zona oscura desafiante y tenebrosa. Tener que extraer con bosses chetados , el riesgo bacteriológico y el miedo de encontrarte con «cazadores» en la figura de otros jugadores, elevaba la tensión y el PVP a niveles sobre máximos.

Con la inclusión del Edificio 21 en DMZ, la copia ya no se puede disimular. Si ganamos todos, por mí perfecto. Ubisoft, vuelve…

The Division

Astral Chain (y el hype con Nier)

Imposible no compararlos e imposible no rendirse a que estamos ante dos juegazos.

Los buenos de Platinum Games hacen bien lo que bien saben hacer, los hack and slash. Da igual que uno sea catalogado juego de rol y el otro de aventuras, sientes lo mismo: belleza, ambientación, libertad, armonia, dinamismo, exploración aventurera y frenesí.

Este tipo de combates, por su espectacularidad, atrapan y te hacen disfrutar de lo lindo. Cada combate es una mini partida de Street Fighter, y la épica de su ambientación, personajes carismáticos y final bosses mechas, eleva la épica al top.

Me declaro muy fan de Platinum Games. Repetir no es malo si gusta. Hay hype y sabes valorar lo bueno. Contad conmigo. 👌

Sea of Thieves

Probablemente, para nadie sea el juego del año, pero, sin embargo, tiene muchos factores a valorar que poco se miran en los tiempos de hoy. Una comunidad sana, una plataforma de estadísticas y de intercambio de la comunidad agradable y motivante. Un compromiso de la compañía por escuchar, mejorar, actualizar y dinamizar el juego, dando oportunidades a jugadores y creadores.

El juego es lo que es, pero la recreación de la navegación, el lore y la interacción que puede provocar entre los jugadores es genial. En cada temporada que se renueva, se atienden las peticiones de la comunidad y esto hace que, para bien, un juego que no es obra maestra se mantenga en pie y con una comunidad sólida.

Y no lo olvidemos, la constancia, en los tiempos que corren, tiene mucho mérito. 👌👏🏴‍☠️☠️

Sea of Thieves

Los juegos de Madetogaming

2022 ha sido mi segundo año en la comunidad gamer de instagram, y uno de los que más he jugado. Dentro de todos los títulos que he disfrutado este año, quisiera destacar tres como los mayores exponentes de mi experiencia jugable.

KINGDOM HEARTS II

Ya lo expliqué en su reseña, la segunda entrega de la saga es el título más redondo de todos. Quizás, a comparación con el tercero, le falte el apartado gráfico o alguna parte jugable, pero lo que consiguió este… No solo es más grande y mejor, las posibilidades jugables se amplían mucho. Hay una mayor cantidad de actividades que hacer tras terminar el juego y el reto para superar estas es aún mayor que en su primera entrega.

Se nos presenta una cantidad de conceptos y personajes que serán importantes para el devenir de la saga en los siguientes títulos.

He jugado a todos los Kingdom Hearts a lo largo de este año y no existe otro que te brinde la misma experiencia de juego con una dificultad tan adecuadamente ajustada a la habilidad que uno posea.

GOD OF WAR (2018)

Sí, no me dio tiempo a llegar al Ragnarok este año.

Sin duda, el siguiente paso en las aventuras de Kratos. Llevándonos a tierras nórdicas, es para mí el otro goty que he jugado este año. No fue mi primer gameplay, ni mucho menos, pero sí el primero en PC, y lo he disfrutado casi como si fuera la primera vez. Un paso necesario en la saga, que se siente fresco y se siente correcto, como el paso que justo necesitaba ser y no puedes pensar en otro. El personaje de Kratos evoluciona no solo a ser un padre, sino en términos jugables, en una aventura que no deja lo épico atrás en ningún momento.

MARVEL’S GUARDIANS OF THE GALAXY

Ni mucho menos esperaba que este título me fuera a alucinar tantísimo, pero es que, como fan de marvel, jugar a este juego me ha enganchado. Los guardianes están increíblemente representados y te sientes parte del equipo del todo. La música es genial, acorde a los personajes, y épica. Un montón de referencias a otros personajes y eventos Marvel que es lo que más me flipa a mí. Todo con una jugabilidad de shoter en tercera persona con Starlord de protagonista y ordenando al resto de guardianes.

El año de Pixelmaníacos

Este 2022 ha sido un año estupendo en cuanto a videojuegos se refiere. Como amante de los juegos clásicos me he pasado todo el año rebuscando todo lo posible en los catálogos de consolas y ordenadores añejos, pero siempre ha habido un poco de tiempo para disfrutar de otras cosas más recientes.

Me gustaría recomendaros tres juegos de 2022 de los cuales he disfrutado muchísimo y que, en mi humilde opinión, han sido de lo mejorcito de este año que ya ha quedado atrás. Seguro que muchos los conocéis bien.

Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge

Toda una verdadera oda al pixel, a los “yo contra el barrio” y, por supuesto, a mis queridísimas Tortugas Ninja. Estos simpáticos y verdosos personajes, a cuyas recreativas me dejé mis buenas pesetas, han regresado de la mejor forma posible haciendo lo que mejor se les da: mostrar sus habilidades ninja sacudiendo de lo lindo a los miembros del Foot Clan.

Leonardo, Donatello, Raphael y Michelangelo vuelven de la mano de Tribute Games y DotEmu, pero no están solos, están acompañados por nada más y nada menos que el maestro Splinter, la reportera April O’Neal y Casey Jones, personajes a los que podremos jugar por primera vez en un juego de este tipo. Y, por si fuera poco, incluye modos multijugador en local y online con el que disfrutar de toda una batalla campal con hasta seis jugadores simultáneos.

Gráficos para quitarse el sombrero, una jugabilidad de la vieja escuela, pero mejorada, y un apartado sonoro cuya música te traslada a los años 90 sin moverte del sofá. Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge es puro amor por las Tortugas Ninja. Es el juego que los fans de estos adorables personajes llevábamos tiempo reclamando.

Por cierto, la versión a la que he podido disfrutar es a la de Nintendo Switch, pero esta maravilla también está disponible en todos los sistemas que hay en el mercado.

Bayonetta 3

La bruja de Umbra vuelve, ¡y de qué manera! Nintendo Switch se viste de gala para acoger esta exclusiva creada por los geniales Platinum Games en colaboración con Nintendo. Esta tercera entrega se hizo de rogar, pero por fin está aquí, demostrando que la deslenguada y provocativa Cereza ha regresado.

Además de exprimir Switch más allá de su límite, Bayonetta 3 nos trae muchas novedades con respecto a sus otras dos anteriores entregas. Entre otras bondades que no queremos destripar mucho, destacan las monturas, las invocaciones a los demonios y la posibilidad de controlar a otros personajes en algunas fases, digamos, diferentes. El juego gana en profundidad, añadiendo elementos de exploración y aventura, pero sin alejarse demasiado de su género: ese hack and slash que nos obliga a dejarnos los dedos en el mando.

Como he señalado antes, Bayonetta 3 le da caña a la Switch. Técnicamente, es de lo mejor que se puede encontrar en esta consola. Además, hay que alabar el esfuerzo que Platinum Games ha realizado para que el juego corra a unos 60fps más o menos estables, demostrando que Switch puede con lo que le echen. Toda una maravilla que los amantes de los juegos de acción no se deben perder.

Return to Monkey Island

Nos dejamos para el final al regreso de una de las aventuras gráficas más míticas jamás realizadas. Hablamos de Return to Monkey Island, una secuela en condiciones de las míticas aventuras de Guybrush Threepwood en su intento por ser un feroz pirata. Por supuesto, este Return to Monkey Island ha sido jugado en PC, a pesar de haberse lanzado para prácticamente todos los sistemas del mercado.

El bueno de Ron Gilbert, responsable del juego original, nos trae esta aventura que causó mucho revuelo con respecto a su aspecto técnico. Vale, es diferente, se aleja mucho de lo visto en juegos anteriores. ¿Qué queréis que os diga? A mí me parece perfecto. Se nota mucho amor puesto ahí y, en mi opinión, es realmente bonito.

Eso sí, el control ha cambiado respecto a los juegos anteriores. Se puede jugar tanto con ratón como con pad, alejándonos de aquel sistema SCUMM de las viejas aventuras gráficas de LucasArts. Eso sí, todo es sencillo a más no poder, haciendo que disfrutemos como enanos de esta especie de homenaje a los dos primeros juegos de la saga. Todo un regalo para los fans de las aventuras gráficas que en Pixelmanicos desgranaremos próximamente en una reseña próxima no tardando mucho.

El año de Serenion

No tengo tiempo humano para escribir mi parte del especial de 2022, así que he decidido condensar diecisiete juegos en un vídeo que emití en directo en mi canal de Twitch, y que podéis ver resubido en el canal de YouTube de Combogamer, lo cual, quieras que no, es un trabajito.

Entre esa larga lista está, por ejemplo, Pokémon Arceus. Este es el año de «no he terminado la mitad de las cosas que he empezado» y eso incluye a ese título. No entiendo a la gente que lo ponía tan bien. Me parece peor que algunos de los Pokémon normales. Ni Game Freak ni The Pokemon Company cuidan su saga últimamente.

Tampoco podía faltar Crusaders Kings III. Mes y medio que le dediqué sólo a una partida. Podremos quejarnos de Paradox todo lo que queramos, pero ese estilo de gran estrategia es la droga de cualquier pecero, siempre que seas el público objetivo de este juego.

Triangle Strategy ya lo conocerán nuestros seguidores de nuestras redes. Lo ponen como juego por su componente táctico, pero en realidad es una novela visual con una historia muy, muy buena. Una que, en realidad, se divide en cuatro caminos diferentes según las decisiones que tomemos (uno de ellos secreto, que yo considero que es el final bueno).

El menos conocido Darkest Dungeons II también tiene su hueco. Sólo está disponible en Epic Store. Vas a morir en este roguelike lovecraftiano. Cuando antes lo asimiles, mejor. No es de terror ni mucho menos, pero te angustiará por momentos al saber que estás perdido.

Si queréis más detalles sobre los juegos de esa pequeña muestra y conocer el resto de la lista, echad un vistazo al vídeo que sigue.

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