Iwata rebaja su sueldo a la mitad

No es ningún secreto que a Nintendo no le marchan las cosas muy bien, y la situación ya viene de atrás. Aunque 3DS terminó por consolidarse la consola portátil más vendida de esta generación, en su día dio un buen susto a la compañía por sus ventas negativas, hasta tal punto que se vio forzado a rebajar el precio poco tiempo después de su salida al mercado. Pero sin duda, fue y sigue siendo Wii U la principal damnificada, y su principal quebradero de cabeza en la actualidad. Su política errática de marketing y lanzamientos, y su escasa adaptación a las condiciones actuales del mercado, han lastrado a la consola desde antes del lanzamiento, hasta el extremo de obligarle a revisar a la baja sus previsiones de ventas hasta la tercera parte de lo contemplado en un principio. Era cuestión de tiempo de que el responsable de esto moviera ficha, y así ha sucedido.

En una reciente rueda de prensa, Satoru Iwata, presidente de Nintendo, manifiesta su decisión de aplicar una reducción salarial general a los altos directivos de la empresa ante los resultados económicos adversos registrados. Según sus informes financieros, el gigante nipón acumula cuatro meses consecutivos de pérdidas, que suman quince millones de dólares de abril a diciembre del pasado año. Las cifras concretas de esta reducción serán de un 50% para el propio presidente y entre un 20% y un 30% para el resto de altos cargos. Esta medida entrará en vigor el mes que viene y se prolongará hasta junio, momento en el que se decidirá el rumbo a seguir en esta materia en función del devenir económico.

Iwata recortes

A muchos de nosotros nos puede parecer una decisión sorprendente, teniendo en cuenta que, desde que empezó esta crisis económica, la brecha salarial entre directivos y trabajadores ha aumentado. Lo cierto es que así es como debería ser, puesto que en mi humilde opinión, el mandamás de una empresa y los altos cargos han de tomar ejemplo y contribuir con su propio salario a reducir costes a la compañía. Ahora bien, en lo que se refiere a este caso en particular, está por ver si semejante medida, por drástica que sea, sirve para acallar las críticas sobre su persona y el sector que pide su dimisión no deja de acrecentarse a un ritmo lento pero sostenido.

Fuente | Kotaku vía Nikkei