[HorrorScience] Son of Kong (1933)

Título: Son Of Kong

Año: 1933

Duración: 70 minutos

Director: Ernest B. Schoedsack

Reparto: Robert Armstrong, Helen Mack, Frank Reicher, John Marston, Victor Wong, Edward Brady

Guión: Ruth Rose

En el cine actual estamos acostumbrados a que muchas películas se rueden teniendo en mente las secuelas, dejando cabos sueltos o evitando usar ideas o personajes concretos para poder usarlos en la secuelas, que seguramente se rueden a la vez para dar luz a una trilogía.

Esta “secuelitis inmediata” en la cual ni siquiera se espera a ver el resultado de una película para rodar la siguiente es algo bastante actual, (aunque en el pasado ha habido algunos casos similares) por lo cual es normal que nos extrañemos cuando descubramos que algunas películas que tuvieron  un gran éxito en taquilla esperaron 2, 3, e incluso 5 años para tener su primera secuela.

Sin embargo, también existen algunos casos opuestos, cuando una película tiene un éxito tan atronador que los productores se dan cuenta que han de aprovechar el momento, lo cual obliga a rodar una continuación a toda velocidad, situación que seguramente se verá reflejada en la calidad final del producto.

Así pues, hoy voy a hablar de una de esas “secuelas express”; concretamente de Son of Kong (El Hijo de Kong), secuela de la mundialmente famosa King Kong (1933) que llegó a los cines el mismo año que la original y que es considerada la primera secuela de la historia del cine (aunque no me he molestado en comprobar hasta qué punto esto es cierto).

Tras lo sucedido con Kong, Denham ha de esconderse de todo el mundo
Tras lo sucedido con Kong, Denham ha de esconderse de todo el mundo

Carl Denham, mejor conocido como el hombre que llevó a King Kong a Nueva York, está oculto en la habitación de un hostal, evitando a toda la gente que le envía citaciones para juicio o reclama dinero por sus lesiones y pérdidas tras el ataque de Kong.  Debido a que se encuentra en una ruina total tras su fracaso con Kong y al alto número de denuncias que acumula, está a punto de ser sometido a juicio, con lo cual contacta con el Capitán Englehorn (dueño del barco que usó para ir a la isla donde encontró a Kong) para encontrar alguna manera de escapar a sus problemas legales.

Debido a la mala situación de ambos, deciden huir de la ciudad y empezar una nueva vida usando el barco de Englehorn como carguero, con lo cual podrán irse a otra parte del mundo a tratar de hacer fortuna. En su primera parada descubren que su situación es peor de lo que pensaban, pues apenas tienen dinero para mantener a los malhumorados marineros que contrataron.

Con tal de aliviarse de sus problemas, Denham decide convencer a Englehorn para que vayan a ver un pequeño espectáculo, donde conocerán a una joven chica llamada Helena y a su padre, que antaño fue jefe de pista de uno de los más grandes circos del mundo, pero que cayó en desdicha debido a su alcoholismo.

Denham y el capitán a punto de empezar una nueva vida
Denham y el capitán a punto de empezar una nueva vida

De ese hábito todavía le quedan las reuniones que mantiene con el capitán Hellstrom, un hombre bastante deplorable que hundió su barco para cobrar el seguro, pero al no lograrlo quedó también en la ruina. Debido a una discusión Hellstrom mata accidentalmente al dueño del circo y también como resultado de esa discusión la carpa del pequeño circo que tenía es víctima de un incendio.

Hellstrom resulta ser el hombre que dio el mapa de la isla de Kong a Denham y debido al reciente suceso son el circo convence a éste y a Englehorn de volver a la isla para conseguir el tesoro que hay en ella, lo cual solucionaría los problemas económicos de todos.

La joven Helena, desolada tras la pérdida de su padre y su espectáculo entabla amistad con Denham, el cual le da dinero para que empiece de nuevo en otro sitio y le cuenta que en breve va a abandonar ese puerto para hacer un largo viaje.

En alta mar, descubrirán que Helena se ha escondido en el barco, con lo cual tendrán que llevarla hasta la peligrosa isla de Kong. Hellstrom, tras informarse de lo que sucedió en la visita anterior se dedica a propagar el miedo entre los marineros, asegurándoles que no saldrán vivos de la isla, con lo cual consigue que hagan un motín y echen a Denham, Englehorn, Helena y al cocinero (que no se fía de sus compañeros) del barco, cuando están en la costa de la isla. Los marineros, mostrando un sentido común enorme, no aceptan a Hellstrom como nuevo capitán (no vamos a deshacernos de un buen capitán, para servir a uno malo) al cual lanzan por la borda, al mismo tiempo que se marchan con el barco.

Nada más llegar a la isla, nuestros protagonistas son recibidos de manera muy hostil por los indígenas del lugar, lo cual los obliga a buscar otra zona más apartada de la isla para tomar tierra y explorar las cercanías para buscar alimento y refugio.

Denham y Helena darán rápidamente con un “pequeño” Kong albino, el cual está atrapado en unas arenas movedizas. Por puro remordimiento de lo que le pasó a King Kong, Denhan decide ayudarle a salir arrojando un árbol para que el pequeño simio pueda salvar su vida. Este hecho hará que Kong se encariñe con ellos, y los siga y proteja durante toda la película.

¿Podrán los protagonistas salir con vida de la Isla Calavera? ¿Encontrarán el tesoro? ¿Qué pasará con el pequeño Kong?

Denham curándole una herida al "pequeño" Kong
Curándole una herida al “pequeño” Kong

Son of Kong es una película corta, descafeinada, excesivamente humorística y con unos efectos especiales peores que los de la primera parte, lo cual demuestra que las prisas que se tomaron por hacerla no compensó el resultado final, que queda muy lejos de la original.

Lo bueno que tiene este film es que nos da la posibilidad de ver las consecuencias del film anterior, así como de ver el desarrollo del Carl Denham, el cual, no solo está arrepentido de haber llevado a Kong a Nueva York, sino que busca redimirse de alguna manera.

El otro protagonista del film es el bebé Kong, el cual es usado de manera totalmente bipolar y sin demasiado sentido, intercalando momentos estúpidos (golpes y caídas con sonidos dignos de Scooby Doo o Los Picapiedra) con brutales combates contra bestias de la isla.

Pese a ese exagerado contraste, el bebé Kong llega a convertirse en un personaje bastante afable, especialmente en el tramo final de la película.

En resumen, El hijo de Kong es una película pasable, pensada para una audiencia más joven y amplia que la original. La velocidad a la que se rodó nos privó de muchas escenas que seguramente habrían mejorado el producto final, con lo cual, esta secuela queda muy por detrás de lo visto en la primera parte, pero pese a ello incluye momentos muy épicos como el final del film.

El pequeño Kong también sabe pelear ferozmente
El hijo de Kong también sabe pelear ferozmente

Curiosidades del film:

  • Ruth Rose (la guionista) dijo que hizo el film más humorístico que el anterior porque “si no eres capaz de hacer algo más grande, al menos que sea más gracioso”.
  • Cuando se rodó este film se desconocía la existencia de Gorilas albinos pues el único ejemplar encontrado (Copito de Nieve) fue hallado en 1966.
  • Robert Armstrong (Carl Denham en la película) prefiere esta película a la anterior, debido a que su personaje se desarrolla mucho más y muestra su lado más humano.
  • El hijo de Kong se nombró como Kiko durante la postproducción, pero ese nombre nunca se menciona en la película.
  • El final de esta película iba a incluir una estampida de bestias prehistóricas, pero finalmente esa escena no se incluyó por limitaciones de tiempo.
El pequeño Kong y sus "padres adoptivos"
El pequeño Kong y sus “padres adoptivos”