[Jugando a…] Especial 2020 (parte 3 de 3)

Esta es la tercera y última parte del Jugando a… Especial 2020, y en ella veremos los juegos a los cuales he dedicado partidas sueltas durante el pasado año, algunos de ellos ya los había jugado en el pasado y siempre vuelvo a ellos cuando necesito distraerme un rato, otros son juegos que adquirí recientemente o no había empezado, de manera que aproveché esta sección para jugarlos en profundidad.

Dragon Ball Z Guerreros de Leyenda

Recientemente he decidido darle una oportunidad a un juego que dejé pasar allá por el año 2002 y la verdad es que alegro de haberlo hecho, porque ha superado mis expectativas notablemente. Estoy hablando de Dragon Ball Z Legendary Super Warriors (Dragon Ball Z Guerreros de Leyenda en su versión española, que vino traducida), que narra las aventuras de Goku y sus compañeros desde la llegada de Raditz hasta la muerte de Boo. Su estilo de juego era muy particular, ya se basaba esencialmente en combates por turnos, donde nuestras acciones dependían de las cartas que tuviésemos en ese momento (las cuales provenían de un mazo de cartas personalizable). Esos combates por turnos requerían mucha paciencia y nos forzaban a usar la cabeza (para trazar una estrategia), los dedos (muchos ataques requerían combinaciones precisas con la cruceta y los botones) y el entorno (los ataques varían de daño y de tiempo de ejecución dependiendo de nuestra posición en el campo de batalla). Todo eso hacía que el juego tuviese una curva de aprendizaje algo larga, pero luego se disfrutase como si cada batalla fuese un jefe final, además una vez completado podíamos luchar libremente contra la consola (o contra un amigo) seleccionando a cualquiera de los personajes que aparecen en el modo historia.

Yoshi’s Island

En 1995 apareció para Super Nintendo el videojuego Super Mario World 2: Yoshi’s Island, que pese a lo engañoso de su título, solo compartía con Super Mario World a Yoshi y Mario (ahora convertido en bebé). Ese juego fue una revolución debido a su jugabilidad (alejada del “correr y saltar” de los juegos de Mario, centrándose más en la puntería a la hora de lanzar huevos y las transformaciones de Yoshi en diversos vehículos), a sus gráficos (con estilo crayón, como si estuviesen dibujados por un niño) y a que por primera vez, nos íbamos a encontrar un juego de Mario con una historia distinta, que incluso nos contaría de manera oficial el origen de Mario, su enemistad con Bowser y su relación con Yoshi. Yoshi’s Island tuvo bastante éxito pese a tener como competencia uno de los mejores juegos de Super Nintendo (Donkey Kong Country 2) y sirvió de base para los futuros juegos del dinosaurio como Yoshi’s Story, Yoshi’s Island DS, Yoshi’s Woolly World y Yoshi’s Crafted World que usarían las mismas mecánicas jugables añadiendo simplemente cambios en apariencia o prescindiendo del bebé Mario y sus llantos.

Street Fighter III New Generation

Recientemente he estado jugado a Street Fighter III New Generation, cuyo subtitulo no es casual, ya que la plantilla de luchadores es completamente nueva excepto por Ryu y Ken, lo cual provocó cierto recelo entre los fans al perder la mayoría de ellos a su luchador favorito de Street Fighter II, si a eso le sumamos el hecho de que este juego llegó a los salones recreativos en un momento en el cual los juegos de lucha tridimensionales empezaban a llamar la atención del público y que la propia Capcom se hizo la competencia a si misma sacando otros juegos como  X-Men Vs Street Fighter o Street Fighter Alpha 2, quizás se entienda el porqué muchos jugadores ni se enteraron de su existencia hasta años más tarde.

Pese a que no alcanzó la fama de su antecesor, Street Fighter III New Generation es un gran juego, pues no solo tiene un gran apartado gráfico (con personajes originales, grandes sprites y geniales animaciones) si no que también añadió mecánicas jugables muy interesantes, como la posibilidad de elegir que Súper Ataque podíamos antes del combate o la  habilidad de bloquear un ataque del rival, presionando adelante o abajo en el momento exacto en el cual nos van a golpear, lo cual a su vez nos permitía contraatacar si se hacía correctamente, convirtiendo los combates en un duelo intenso donde la remontada es más que factible. Tras este juego aparecieron dos actualizaciones (SFIII 2nd Impact Giant Attack y SFIII 3rd Strike) que pulieron el sistema de lucha y añadieron nuevos escenarios y personajes (además de recuperar a veteranos como Hugo, Chun-Li y Akuma).

Tapper

A principios de la década de los 80 los videojuegos estaban empezando a ganar mucha fama en los salones recreativos y la empresa Budweiser decidió que ese era un buen escaparate para hacer publicidad de su cerveza, de manera que en 1983 apareció Tapper, un juego donde controlamos a un camarero que ha de servir cervezas a sus sedientos clientes. Este juego también apareció más tarde como Root Beer Tapper desligándose de Budweiser y evitando la polémica de promocionar alcohol entre menores de edad.

Lejos de ser un juego mediocre pensado solo para publicitar una marca, Tapper es un juego extremadamente adictivo, que requiere que seamos multitarea y nos concentremos al 100% para poder avanzar, ya que tendremos que lanzar por la barra una cerveza por cliente, esperar que la beba y recoger la jarra, evitando que los clientes (de las diferentes barras) lleguen hacia donde está el camarero, cualquier fallo en esa mecánica significa perder una vida. Si somos buenos en nuestro trabajo, iremos prosperando profesionalmente, lo cual nos permitirá ver diferentes bares (y clientes) hasta terminar en el espacio exterior sirviendo copas a los extraterrestres. Pese a no ser un juego muy recordado, Tapper ha ido aguantando el paso del tiempo, apareciendo en recopilatorios de juegos clásicos para consolas, en dispositivos móviles con versiones actualizadas del juego y hasta en la película Wreck-It Ralph, donde (obviamente) es el camarero del mundo de los videojuegos.

The Lucky Dime Caper Starring Donald Duck

Son muchos los juegos basados en personajes de Disney que vi en mi infancia y aunque no recuerdo exactamente cuál fue el primero al que jugué, sí que puedo afirmar que uno de ellos fue The Lucky Dime Caper Starring Donald Duck en Game Gear, donde el Pato Donald tenía que recorrer diferentes partes del mundo para salvar a sus sobrinos y recuperar la moneda de la suerte de su riquísimo tío.

Recientemente descubrí que la versión de Game Gear de Lucky Dime Caper no es idéntica a la de Master System (como suele ser habitual en los juegos compartidos por ambas) ya que la versión portátil tiene cambios y recortes que lo hacen mucho más fácil. Así que me dio curiosidad por completar la versión de Master System, que además de traerme recuerdos en forma de música, me ha puesto en apuros en más de una ocasión, ya que aunque se puede considerar un juego fácil, has de acostumbrarte al control (algo lento) de Donald y evitar ir a lo loco (pues morirá al primer o segundo golpe). Una vez vas jugando, puedes disfrutar de la sencillez de sus primeros niveles, donde dependemos de nuestra habilidad saltando y del manejo de nuestras armas (el martillo y el disco) para salvar a nuestros sobrinos de unos jefes que son más fáciles de lo esperado. Superados los tres primeros niveles, aparecerán los siguientes, algo más complejos y notablemente más difíciles, haciendo que tengamos que ponernos serios si queremos ver el final feliz de la aventura.

Battletoads and Double Dragon

Siempre me han interesado los crossovers, de manera que cuando veo un cómic, película o videojuego que mezcla diferentes licencias, no dudo en echarle un vistazo para ver el resultado y comprobar hasta que punto se han respetado las diferentes partes implicadas en el mismo. Uno de los crossovers más raros e inesperados que recuerdo es Battletoads and Double Dragon que apareció en 1993 para NES y después tuvo versiones para Game Boy, Mega Drive/Genesis y Super Nintendo.

En este juego lo sapos de batalla (Rash, Zitz y Pimple) se unen a Billy y Jimmy Lee para detener a sus respectivos enemigos, que han forjado una alianza para destruirles. De manera que podemos elegir a cualquiera de los cinco héroes para recorrer naves espaciales, bajar por cuerdas evitando peligros e incluso subirnos las infames motos que nos llevarán a toda velocidad por un túnel lleno de peligros, hasta encontrarnos con el jefe de turno, que sacará una graciosa mueca de terror a nuestros héroes antes de que empiece el combate a muerte contra él. Cualquier veterano de ambas franquicias se dará cuenta enseguida de que este juego se siente como si fuese de Battletoads y los personajes provenientes de Double Dragon son lo único que aporta la franquicia de Technos, lo cual se confirma al ver algunos errores en enemigos de esa saga, como el hecho de que el enemigo de la metralleta se llame Roper (que es un enemigo común de Double Dragon) en lugar de Wily (que es el jefe final del primer Double Dragon y va armado con metralleta) o que la supuesta némesis de los hermanos Lee (Shadow Boss) ni siquiera exista en los juegos de Double Dragon y se haya creado exclusivamente para este, cuando perfectamente podían haber puesto a Burnov, los hermanos Lee malvados o el Mysterious Warrior de la versión para NES y PC Engine de Double Dragon 2.

Dejando de lado el favoritismo hacia la saga de los sapos, nos encontramos con un beat’em up divertido, colorido, de controles sencillos, con variedad entre niveles (hay incluso uno que imita al juego Asteroids) y una dificultad mucho más justa que la que estamos acostumbrados a encontrarnos en los juegos de Battletoads, así que es ideal para pasar un buen rato, solo o en compañía.

Outlaw Golf

Hace unos años descubrí Outlaw Golf (lanzado para Xbox, Gamecube y PlayStation 2) un juego del cual no había oído hablar, pero que supuso una gran sorpresa cuando me puse a jugarlo.

En este juego podemos controlar a una serie de golfistas un tanto particulares, como una dominatrix, una animadora, una stripper, un hooligan y algunos que posiblemente sean delincuentes. Los campos de golf son bastante realistas, pero están situados en entornos urbanos o en mitad del desierto, lo cual los hace ser más vistosos que los que hay en los juegos de golf habitual, además allá donde vaya la bola, habrá un grupo de fans aplaudiendo (o riéndose de nosotros si lo hacemos mal).

Outlaw Golf nos ofrece diferentes modos de juego, nos permite mejorar las habilidades de los golfistas y desbloquear equipo y personajes. Una vez empiezas a jugar te das cuenta de que todas las variantes que ves en un juego de golf común también están aquí, hay diferentes palos y elementos que modifican la trayectoria de nuestro golpe, como el viento y el terreno. Si jugamos mal o la pelota se nos desvía demasiado, nuestro personaje se empezará a poner nervioso y cometerá errores con más facilidad, de manera que tendremos que tratar de corregir nuestros errores lo más rápido posible, antes de que sea imposible ganar, de la misma manera, si jugamos bien, el personaje ganará confianza en sí mismo. Hay personajes que se ponen nerviosos con más facilidad que otros, de manera que a la hora de seleccionar golfista hay que tenerlo en cuenta, además, si la cosa nos está yendo muy mal, siempre podemos bajar los nervios pegándole una paliza a nuestro ayudante, un recurso muy original, que solo podremos usar en ocasiones contadas y que nos recuerda porque este juego se llama Outlaw Golf.

South Park The Stick of Truth

Como los juegos de South que había probado eran bastante mediocres ignoré South Park The Stick of Truth hasta hace muy poco, y la verdad es que me arrepiento de no haberlo jugado antes, porque me parece un gran juego.

Nosotros tomamos el papel del niño nuevo que llega a South Park (podemos personalizar al protagonista) y nuestra primera misión será hacer amigos, pero en el momento en el cual conozcamos a Cartman descubriremos que los niños del pueblo están enfrentados en un juego de fantasía donde todos los bandos compiten por la vara de la verdad. Esta trama será la excusa para que disfrutemos de un RPG por turnos (donde tenemos que presionar botones mientras hacemos los ataques al estilo Paper Mario) con elementos de fantasía (hay clases como Guerrero, Hechicero, Ladrón y…Judío) en el nevado poblado de South Park, que podremos recorrer con cierta libertad.

Los combates son intensos y hay estados alterados (sangrando, asqueado…) que influirán en nuestro personaje, así como diferentes tipos de defensa que deberemos superar usando las armas y ataques concretos, dotando a cada combate de cierta profundidad. Durante nuestra aventura se nos irán uniendo más personajes al equipo y conforme vayamos jugando podremos equipar a nuestro personaje con mejores armas y equipo y aumentar la eficacia de nuestros ataques especiales (subiendo de nivel, lo cual se consigue haciendo amigos). La misión principal del juego se complementa con otras secundarias y un montón de curiosidades divertidas que representan muy bien el humor de la popular serie, que lamentablemente se ve salpicado por la censura en su versión Europea, donde un par de escenas no son mostradas al jugador, pero si explicadas en un texto que critica la propia censura que ha sufrido el juego.

Resumiendo, si os gustan los RPGS con combates por turnos y South Park, este juego es totalmente recomendable.

Micromachines

Normalmente los juegos que se crean para vender algún producto o juguete no suelen ser excepcionales, pero siempre hay alguna excepción a la norma y durante los 90 muchos pudimos comprobar que los juegos de la saga Micro Machines, eran un buen ejemplo de ello.

En estos juegos controlábamos a diferentes vehículos de tamaño minúsculo que recorrían circuitos basados en diferentes partes de una casa como la cocina, el jardín o el baño, lo cual permitía introducir bastantes elementos cómicos que daban más personalidad a cada circuito. La variedad de vehículos fue aumentando juego tras juego, pero aunque estos tuviesen diferentes valores de velocidad, peso, aceleración e incluso habilidades propias como volar (en el caso de los helicópteros) o disparar (los tanques) todos se controlaban de manera sencilla, permitiendo que cualquier persona aprendiese a jugar fácilmente.

Los juegos de esta saga, eran especialmente recomendables para jugar con varios amigos, ya que la mayoría de sus títulos eran compatibles con multitaps (o en el caso de Mega Drive, incluso llevaban dos puertos de mando extra en el propio cartucho para aumentar el número de jugadores). El modo multijugador donde el coche que queda fuera de la pantalla es eliminado es  tan increíblemente divertido actualmente como lo fue en los 90, demostrando que los Micro Machines han sabido aguantar el paso del tiempo.

Con esto acaban los especiales Jugando a 2020, que curiosamente hemos publicado en 2021. No os olvidéis de echar un vistazo a la primera y segunda parte.

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