Título
F-Zero GX
Plataforma
Gamecube
Desolladora
Amusement Vision
Publicado por
Nintendo
Género
Carreras
Lanzamiento
2003

Recientemente descubrí que no podía transferir mi partida de F-Zero GX de una Memory Card a otra por motivos que solo el juego sabe, así que pensé que quizás era buen momento para empezar una partida nueva en mi Memory Card predilecta, donde tengo todas las partidas importantes de Gamecube.

La tarea no iba a ser cosa de un día, ya que F-Zero GX es un juego con una dificultad muy elevada y con muchísimo contenido desbloqueable (para que os hagáis una idea, empezamos el juego con los 4 pilotos de la versión de SNES, así que tenemos más de 40 por desbloquear, y eso sin contar otros elementos desbloqueables).

No soy muy hábil en juegos de carreras de manera que no suelo jugar habitualmente a ellos, y hacía muchísimos años que no jugaba a F-Zero GX, así que ha estado bien redescubrirlo tras tanto tiempo.

Plantilla completa de F-Zero GX

Este juego tiene la gracia de haber sido creado por Amusement Visions, tras un acuerdo entre SEGA y Nintendo, que por aquel entonces también estaban aliados con Namco para crear juegos de salón recreativo con la placa conocida como Triforce. De ese extraño matrimonio a tres bandas aparecieron juegos como los dos Mario Kart de Arcade (con Pac-man entre sus corredores) que lamentablemente no fueron adaptados a Gamecube y F-Zero AX, que fue llevado a Gamecube para añadirle algunas novedades y más contenido, convirtiéndose en F-Zero GX. Como curiosidad decir que el contenido exclusivo de F-Zero AX se puede desbloquear en F-Zero GX si somos muy buenos jugando.

La factura técnica de F-Zero GX es sorprendente,  su apartado gráfico es muy bueno y sus circuitos están llenos de detalles que pueden pasar desapercibidos debido a la velocidad y fluidez del juego.

F-Zero GX es tan rápido como difícil

Aunque lo que realmente me impactó de de este juego fue descubrir su modo historia, donde viviremos las aventuras de Captain Falcon y a base de vídeos y carreras, muchas de ellas en circuitos exclusivos y con elementos totalmente nuevos en base a los sucesos de la historia, como un circuito que tenemos que hacer sin bajar de una velocidad concreta, ya que en caso de suceder eso estallaría una bomba que Blood Falcon enganchó en nuestra nave.

Ese modo historia es bastante interesante (y difícil) como para ser un juego en si mismo, pero tal y como he dicho, este juego está lleno de contenido desbloqueable, así que es solo una de las muchas cosas que podemos hacer para entretenernos.

Imágenes del modo historia

Además de competir en los Grand Prix, Versus, Contrarreloj, podemos crear nuestras propias naves (e incluso dibujar símbolos para pegar en ellas) que podremos usar en el resto de modos, dándonos el gustazo de completar los Grand Prix con nuestro cacharro favorito personalizado, pilotado por el conductor que más nos guste de la extensa plantilla.

Aunque de nada sirve que tengamos la nave más increíble del mundo si no aprendemos a controlarla correctamente, y este juego requiere un control casi perfecto si queremos progresar en nuestras carreras. Obviamente es muy importante memorizar e interiorizar los circuitos, especialmente sus zonas de recuperación de energía, las zonas de minas o las de desaceleración, pero sobretodo tenemos que acordarnos de las curvas, porque es donde tendremos que hacer uso de los gatillos L y R para poder hacerlas lo más cerradas posible, ahorrando así unos segundos de tiempo (o en caso de curvas muy cerradas, ahorrarnos una colisión con la pared). Vigilar la barra de energía de nuestra nave es algo vital, sobretodo porque cuando activamos un Turbo esta se reduce considerablemente, de manera que tenemos que saber cuándo podemos abusar de los turbos para tratar de rascar una victoria.

Vamos en la posición 17, la cosa no pinta bien

A veces nos veremos en la situación de que la carrera se nos ha puesto imposible y nos estamos quedando sin vidas para intentarlo más veces, en ese momento lo mejor es sacar nuestro lado violento y usar nuestros ataques (botones X o Z) para golpear lateralmente o rotar nuestra nave violentamente, con la esperanza de dañar las naves de los rivales y provocar su derrota automática. Por cada 5 competidores que eliminemos en una misma carrera obtendremos una vida extra, así que esa actitud violenta (no exenta de riesgo, por cierto) está más que justificada.

Durante la carrera el juego nos indicará donde está nuestro rival (el corredor más cercano a nosotros en la clasificación) lo cual también puede sacar nuestro lado violento, ya que en caso de eliminarlo, nos facilitará mucho las cosas en la clasificación. Si somos hábiles en el arte de la destrucción de naves ajenas, podemos eliminar a más de un rival directo en la carrera y conseguir así sacar una gran cantidad de puntos al resto de competidores.

Tratando de obtener ventaja en un salto

Dicho todo esto puede sonar que este juego es más de pegarse con los demás que de alcanzar grandes velocidades, pero ya os digo que no es así. Es bastante difícil eliminar a los rivales, salvo que estos estén pegados a nosotros y tanto los ataques laterales como el giro de la nave pueden provocar que se nos descontrole la nave y suframos daños y una pérdida importante de velocidad. Hay que tener en cuenta que mientras más velocidad alcanzamos más peligroso es hacer movimientos bruscos (como los ataques) y que incluso un giro cualquiera puede hacernos perder el control en momentos concretos (recomiendo usar los botones L y R). Además no os penséis que el resto de pilotos se van a quedar mirando como tratáis de machacarles, más bien al contrario, en el momento que cometáis un fallo (o vuestra energía este baja) veréis como van a por vosotros para liquidaros.

Siendo sincero, he obtenido mejores resultados centrándome en correr lo mejor posible que tratando de eliminar a mis rivales directos, pero la gracia de poder hacer ambas cosas y solucionarte la competición es demasiado tentadora como para contener mis ansias de conducción colérica.

Menú principal

Aunque tengo que admitir que se me han pasado las horas volando mientras jugaba a F-Zero GX (y eso que no soy especialmente bueno y me he matado yo solo bastantes veces) había un elemento que casi no recordaba y que nunca me ha llegado a gustar demasiado: el apartado sonoro.

Los sonidos están muy bien, pero las melodías que suenan mientras corremos son tremendamente olvidables. Es cierto que algunas incluyen pequeñas partes de canciones famosas de la serie, pero es casi anecdótico y el resultado final es algo totalmente insulso. Esto es bastante triste porque la banda sonora de F-Zero de SNES y de F-Zero X de Nintendo 64 eran mucho más potentes y animadas. En esta ocasión han optado por unas músicas electrónicas que preferiría que se hubiesen ahorrado y aunque se pueden desbloquear algunas canciones clásicas, resulta que solo son un par, así que tampoco mejora mucho el resultado.

Cuando entras en el menú de personajes (donde se detalla la historia de todos ellos, así como los datos de su nave), descubres que cada personaje tiene un tema musical propio y hay mucha variedad de estilo entre unos y otros. Así pues podemos escuchar temas electrónicos, rockeros, siniestros y dignos del opening de una serie de televisión sobre el personaje. La mayoría de esos temas encajan bastante bien con el piloto correspondiente y algunos de ellos están incluso cantados.

Cada personaje tiene su tema musical y hay más de 40

El hecho de que haya tanta variedad y calidad en los temas de los pilotos es digno de aplauso, pero también aumenta mi sensación de que los temas de las carreras son sosos y aburridos.

En cualquier caso, el apartado musical es algo totalmente personal (estoy seguro que más de uno preferirá esta banda sonora a la que tenían los juegos anteriores) y tampoco puede fastidiar un juego que tiene un apartado técnico muy bueno, modos de juego diversos y un gusto por el detalle muy elevado.

Cada circuito aporta algo de variedad

Al terminar mi partida con este juego no he podido evitar sentir una enorme desilusión al recordar que este juego, del año 2003, es el último F-Zero que Nintendo ha lanzado para consola de sobremesa y que de momento no hay ningún plan de recuperar a esta saga al menos a corto plazo.

Es cierto que Captain Falcon sobrevive como ídolo de masas en la saga Super Smash Bros, pero a mí me parece una vergüenza que los más de 40 pilotos de esta franquicia (cada uno con su propia historia) haya caído en el olvido, junto con su saga.

Hay muchos personajes en esta saga, cada uno con su propia nave e historia

Mario Kart es el juego de carreras estrella de Nintendo y creo que eso le ha hecho mucha mella a esta saga, pero lo cierto es que ambas solo comparten género y son totalmente diferentes en tono, jugabilidad e historia. Esperemos que algún día volvamos a ver a personajes como The Skull, Mighty Gacelle, Octoman o Pico subirse a sus naves para competir una vez más.