Título: Pode

Plataforma: Nintendo Switch

Desarrolladora:
Henchman & Goon

Publicado por:
Henchman & Goon

Género: Exploración, Plataformas, Puzles

Lanzamiento: 21/06/2018

Desarrollado por un pequeño equipo noruego llamado Henchman & Goon, Pode es una refrescante experiencia de plataformas de rompecabezas cooperativo que se adapta muy bien a Switch. Centrándose en un buen modo cooperativo de sofá de una sola pantalla, Pode es en realidad una experiencia relajante, tranquila y más informal. Es ese juego basado en el trabajo en equipo y con un mensaje diseñado en torno al poder de la amistad, que resulta ser el juego perfecto para compartir con tu hijo/a pequeño/a si tienes uno o más, con tu novia o novio, ese compañero que rara vez juega videojuegos, con tu madre o padre, o con tu mejor amigo. Y por supuesto, si tu mejor amigo eres tú mismo, o eres como yo y amas las aventuras de un solo jugador, puedes jugarlo en solitario, aunque como pasa con el Snipperclips también de la Switch, es mucho más sencillo jugarlo de a dos.

¿Alguna vez, de pequeño, te preguntaste qué pasaría si una de esas interminables estrellas que se ven en el cielo nocturno, cayera a la tierra? Bueno, eso es algo que Pode explora. Afortunadamente, no es tan horrible como podrías pensar, ni mucho menos realista, claro. En la realidad, las estrellas no se caen sobre un planeta. En la fantasía y los cuentos, sí. Aquí no hay una explosión masiva, sino más bien una conmovedora historia de amistad entre una roca y esa estrella caída.

Me gustaría comenzar este análisis diciendo que visualmente, Pode es muy bonito. El estilo de arte me parece encantador, y los efectos de luz están muy logrados. Sin embargo, eso no quiere decir que sea perfecto, por supuesto. Algunas texturas parecen planas, pero en el conjunto no es algo que afecte negativamente al aspecto visual.

¿Y qué tal se mueve todo? Han habido muchos juegos en el pasado que han optado por un aspecto visualmente deslumbrante, pero luego resulta que lo bonito es a costa de la estabilidad, en especial cuando tiene efectos lumínicos como los de este juego. Empiezan los saltos, la pérdida de frames, y comienza ese proceso de apelar a la paciencia del jugador, que más tarde o más temprano termina un poco frustrado. Este no es el caso con Pode. No encontré ninguna señal de rezago en absoluto e incluso las animaciones de los personajes fueron muy suaves.

En Pode el jugador toma el control de dos criaturas adorables: Glo, una estrella caída, y Bulder, una roca local. Solos, no llegarán lejos pero juntos pueden llegar a la cima de la montaña y encontrar la manera de llevar a Glo de vuelta a casa. Cada criatura tiene un conjunto único de habilidades, como es de esperar. Glo es luz, tanto literal como figurativamente, ya que él (¿o ella?) puede deslizarse suavemente hacia el suelo al saltar, puede flotar en el agua y utiliza la luz para hacer crecer las plantas. Estas plantas se pueden usar como plataformas para llegar a nuevas áreas, por ejemplo. Bulder es casi lo opuesto a Glo porque es pesado, se hundirá en el agua, usará su peso para presionar interruptores e incluso aspirar rocas bien al estilo Kirby. Cada área contiene elementos de rompecabezas ambientales que requieren un uso específico de las habilidades de cada personaje. No hay enemigos para matar, espadas que balancear, ni enormes jefes que derrotar; Pode se trata de ir de aquí para allá usando las habilidades de cada criatura.

Con cada minuto que pasa, te das cuenta de que Pode se creó con la idea de “dos” en mente. La estructura de los rompecabezas y el cambio constante de personajes para resolver el área es lo que te hace notar que es mucho más sencillo y más rápido si simplemente te dedicas a controlar un personaje y otra persona controla el otro, y comunicándose entre ambos coordinan los movimientos para avanzar. Cuando estás tú solo, al igual que con el ejemplo de Snipperclips que puse antes, tendrás que mover uno y hacer alguna acción, y luego dejar de controlar ese personaje para controlar el otro, hacer el paso o movimiento siguiente y así sucesivamente, casi como avanzar por turnos.

Pode requiere una serie de intentos de prueba y error explorativos. Sin tutorial de ningún tipo, no es que Pode sea difícil de controlar o comprender. Es que de pronto te topas con alguna sección donde no sabes cómo avanzar, y empiezas a probar de todo y descubres alguna habilidad que tenías desde el principio, pero que no habías descubierto hasta ese momento porque nada ni nadie te dijo que la tenías ni cómo se hacía. El juego nunca instruye al jugador de que estas combinaciones son posibles, lo que hace que algunos acertijos iniciales resulten imposibles hasta que te das cuenta del movimiento que tienes que realizar. Obviamente, una vez que aprendes la mecánica completa, el juego se vuelve más fluido, menos frustrante y más divertido.

También hay muchos detalles que se pueden encontrar durante la aventura. No solo se detallan los entornos, sino que las animaciones y el uso de la luz, o la falta de ella, realzan la experiencia general. Lo que le da personalidad a este juego, sin embargo, son las pequeñas animaciones de emoción que posee cada uno de los personajes jugables. Se toman de la mano y se mueven con una exageración caricaturesca que hace que el paquete en general rezuma encanto. Eso sí, te recomiendo jugar este juego en el modo docked conectado a un televisor solo porque los detalles visuales son tan finos a veces, que es posible que se pierda algo interactivo en la pantalla más pequeña de la Switch, especialmente en las áreas más oscuras. De hecho, algunos detalles pueden ser casi imposibles de ver incluso cuando se reproduce en la pantalla grande, algo que es un poco frustrante a veces.

Por el concepto y modo de juego, Pode podría haber terminado fácilmente como un juego repetitivo, reutilizando habilidades hasta el cansancio. Sin embargo, cada etapa presenta algo nuevo para ver y una nueva forma de llegar al siguiente punto. Lamentablemente, no hay mucho en términos de rejugabilidad, aunque es algo completamente normal en un juego de este estilo: al igual que las aventuras gráficas point & click, los juegos de puzzles como estos pierden rejugabilidad una vez que ya sabes qué hacer y cómo hacerlo. Su gracia reside justamente en averiguarlo la primera vez.

Aunque en algunos momentos resulte frustraste, Pode sigue siendo una experiencia cooperativa local que funciona bien en Switch y termina siendo un juego perfecto para jugar acompañado durante un fin de semana. Si ya jugaste los cooperativos recomendados como el mencionado Snipperclips o el frenético Overcooked, dale una oportunidad a Pode y seguramente no te arrepentirás.

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