Los creadores de ‘Dragon’s Lair’ recaudan dinero para una precuela en forma de película

Hay que ser ya algo viejuno para recordar Dragon’s Lair, aunque puede que lo conozcáis por su versión portada a Steam a través de Greenlight, la cual no tardó demasiado en recibir la luz verde por parte de los usuarios de la plataforma y la propia Valve.  No en vano fue uno de los videojuegos que revolucionó el mercado en su tiempo.

Sorprendió a todos allá por 1983 por la calidad de su animación, convirtiéndose en una aventura gráfica imprescindible para cualquier biblioteca. Y quien dice aventura gráfica, dice película interactiva. Y es que Dragon’s Lair era una historia corta muy bien contada e ilustrada en la que el jugador debía accionar un botón en determinados momentos de la historia para poder continuar ¿Os suena?

En efecto se trata de una versión casi prehistórica de los polémicos Quick Time Events. Aunque diría más precursora, ya que Dragon’s Lair fue de los primeros títulos en introducir este elemento en los videojuegos. Al fin y al cabo se trataba de un vídeo almacenado en un LaserDisc, lo cual hizo posible que fuera tan definido, pero limitaba a experiencia jugable a memorizar una serie de comandos que si fallabas te hacían retornar al último punto de guardado.

Casi un Quick Time Event continuo que ahora muchos odiarían, pero que en su día convirtió a Dragon’s Lair en un clásico de culto de los videojuegos.

Ahora sus creadores, Don Bluth y Gary Goldman, sorprenden lanzando una campaña de KickStarter para realizar una película a modo de precuela del famoso título que les llevó a la cumbre.

Sorprende la noticia pero no el hecho. Los propios Bluth y Glodman bromean sobre lo irónico que resulta que tras haber dirigido películas tan importantes como Anastasia, En busca del valle encantado o Titan A.E, se les conozca principalmente por esta franquicia de videojuegos.

Por tanto que estos dos grandes de la animación decidan hacer una película de su videjuegos más famoso, más que sorpresa es el paso natural que muchos amantes del clásico llevan esperando.

Un paso que ahora se podrá hacer realidad si consiguen alcanzar su meta de 550.000 dólares en KickStarter. Cantidad lógicamente muy por debajo de lo que cuesta realizar una película como esta.

No obstante, el dinero recaudado no será destinado para tal fin, sino para realizar un corto demostrativo para las productoras cinematográficas, con el fin de conseguir un contrato que cubra los costes de producción y distribución que representará realizar la adaptación al cine de una saga que nunca estuvo lejos de dicho medio.