Título: Luigi´s Mansion 2

Consola: 3DS

Género: Acción Aventura

Compañía: Next Level Games

Lanzamiento: 28/03/13

Ha tenido que pasar poco más de una década para que el hermano menor del universo Mario haya vuelto a dar un paso al frente para abandonar su eterno puesto de segundón y embarcarse en una aventura terroríficamente divertida, desenfadada y carismática. La secuela del alabado por la crítica y por los usuarios Luigi’s Mansion, que apareció en Game Cube en el año 2001 de la mano de los estudios internos de Nintendo, llega a la actual portátil de la compañía nipona con un título repleto de buen humor, secretos y fantasmas.

Next Level Games sorprende a los usuarios de Nintendo 3DS al demostrar que se trata de una desarrolladora independiente capaz de mejorar una de las propiedades intelectuales de una Nintendo que no suele confiar en las Third Party cuando se trata de sus franquicias. Y es que podemos considerar Luigi’s Mansion 2 como el refinamiento de una fórmula, como la obra capaz de desterrar al olvido su primera entrega ante el buen hacer que desprende el título del estudio occidental.

La esperada venganza del Rey Boo

Nintendo siempre vende sus juegos asegurando que antepone la jugabilidad a aspectos como la historia o los gráficos y este caso no es una excepción. El argumento mantiene la estructura típica de los títulos de la franquicia Mario, por lo que no nos encontramos con grandes giros en la trama ni una historia digna de una novela, sino algo más bien simple. No obstante, Luigi’s Mansion 2 consigue mantener el interés del jugador gracias a unos personajes carismáticos, graciosos y a alguna que otra sorpresa que no vamos a destripar por si no os habéis pasado el juego todavía.

El Rey Boo hace gala de todo su carisma para acabar con Luigi.
El Rey Boo hace gala de todo su carisma para acabar con Luigi.

 

De esta manera, nos encontramos con el retorno del malvado Rey Boo, que ha conseguido escapar del cuadro en el que Luigi lo encerró tras derrotarlo y capturarlo al final de la entrega pasada. El monarca de los fantasmas ha hurdido un nuevo plan de venganza, para lo que rompe y divide la Luna Oscura, que mantiene a los espectros calmados y amigables. Por este motivo, el excéntrico científico Profesor Fesor teletransporta a su laboratorio al fontanero verde que tan tranquilamente estaba durmiendo en su mansión, y le encarga capturar a los espíritus, ahora malvados, mientras averiguan qué ha pasado exactamente.

Precisamente, este último aspecto supone cierta pesadez en el progreso del juego, ya que mientras que los protagonistas desconocen hasta prácticamente el final de la aventura quién es el artífice de los hechos, el usuario puede acabar aburrido del alargamiento artificial del misterio al conocerlo desde la propia introducción. No obstante, no se trata de algo grave que impida el disfrute de la aventura, cuya trama queda favorecida gracias a las bromas del Profesor Fesor, las divertidas reacciones de Luigi en cada momento y el peculiar sentido de humor de los espíritus. luigi

Cazar fantasmas es el objetivo principal de Luigi durante todo el juego, tal y como sucedía con la entrega original. Sin embargo, Next Level Games ha amenizado el sistema de exploración y ha potenciado lo que ya se podía entrever de manera muy ligera en el primer Luigi’s Mansion. En esta ocasión, el escenario está dividido en varias mansiones, situadas en el Valle Fantasma y con diferente diseño -la mayoría no se parecen al tradicional edificio encantado, de hecho-, y separadas todas ellas, a su vez, en misiones. La mayoría de ellas se basa en capturar un fantasma peligroso bajo diversos motivos, como hacerlo porque tiene una pieza que nos hace falta para avanzar en la mansión, aunque nos encontraremos con algún que otro evento inesperado.

El rescate de algunos Toads -que aquí ejercen la función de ayudantes del profesor- o la persecución de un simpático perro fantasmagórico son algunos de los objetivos que modifican la jugabilidad que predomina a lo largo de la aventura. En el primer caso, por ejemplo, deberemos de rescatar a uno de los conocidos habitantes del Reino Champiñón y protegerlo de los peligrosos entes hasta llevarlo de vuelta al laboratorio. Su naturaleza asustadiza no ayudará mucho a la tarea de Luigi, puesto que salen corriendo en cuanto notan alguna presencia extraña. Sin embargo, este tipo de misiones -que poseen un gran potencial- no están todo lo bien desarrolladas que debieran a causa de no haber logrado aprovechar del todo los puzles que puede brindar la compañía de un ser vivo.

Toda arma es poca para Luigi

El fin de cada misión lo explica el Profesor Fesor antes de teletransportarnos a los edificios embrujados o a través de la Distribuidora de Sustos, un aparato de comunicación que se parece a la consola DS y que es un guiño a la primera parte, en la que teníamos la Game Boy Horror. Cabe destacar que este medio de comunicación se hace especialmente pesado en los primeros compases de la aventura, con un profesor verdaderamente cansino, que interrumpe el juego cada dos pasos para realizar su función de tutorial. A las pocas misiones, ya no resulta tan molesto, pues las llamadas -que cuentan con un excelente tono de llamada que más de uno querrá ponérselo en el móvil- dejan de ser tan constantes al llegar a la mitad de la primera mansión.

La Distribuidora de Sustos no es el único objeto que el personaje cobarde de la saga Mario lleva encima para capturar a los fantasmas. Para ello, Luigi también hace gala de la Succionaentes 5000, la versión mejorada de la aspiradora que ya llevábamos equipada en la entrega para Game Cube. Con este objeto atrapamos a cualquier fantasma -o pequeños enemigos como ratones o murciélagos-, cada uno con habilidades únicas según su forma y color, que previamente hayamos deslumbrado con la linterna con el botón A. Entonces, deberemos apuntar con el stick al fantasma, apretar el botón R y llevar el control hacia la dirección contraria a la que el no muerto intenta arrastrarnos.

Algunas de las misiones que hay que llevar a cabo consiste en rescatar a Toad

Otro aparato que encontraremos en la aventura es uno que nos permite hacer visibles elementos de las mansiones (puertas, armaduras, jarrones, etc.) que estarán ocultos. Para ello, sólo debemos pulsar el botón Y y esperar a que emergan unas pequeñas esferas que tenemos que aspirar para deshacer la invisibilidad del objeto en cuestión. Eso sí, es necesario usarlo con cabeza, ya que cuenta con una barra que irá descendiendo a medida que mantengamos el botón pulsado. Si se agota, dejará de funcionar durante un pequeño espacio de tiempo. No es un gran castigo, pero lo agradeceremos cuando hayan varios fantasmas a nuestro alrededor que necesiten ser expuestos para poder deslumbrarlos con la linterna. Se trata de un sistema parecido a la que hemos podido ver en el reciente The Legend of Zelda: A Link between worlds.

Estas mecánicas se van haciendo más complicadas a medida que avancemos, pues algunos enemigos se protegen de la linterna con unas gafas de sol y otros están escondidos en el suelo o en jarrones. Así, la desarrolladora consigue que el juego no sólo no termine haciéndose repetitivo, sino que, además, amenice la jugabilidad. Esto supone una mejora en los fantasmas más débiles con respecto a su antecesor. Sin embargo, cabe destacar que se ha perdido la gran personalidad con la que contaban los entes más fuertes del primer título. Y es que, en esta ocasión, no nos encontraremos con mayordomos preocupados, padres leyendo periódicos, madres obsesionadas con la belleza o bebés violentos, entre una gran variedad, todos ellos con personalidades y estrategias distintas con las que derrotarles.

Su función pasa a ser la de los jefes finales de cada mansión, por lo que el juego no dispone de un gran número de ellos. Si bien hay que pensar la manera de acabar con estos seres más poderosos, aprovechando, incluso, el entorno en el que luchamos, algunos de ellos no resultan demasiado inspirados, por lo que esta parte de la experiencia se ha perdido. Eso sí, en alguna que otra misión nos encontraremos con fantasmas fuertes y únicos, con una personalidad establecida, aunque se trata de eventos puntuales.

Dado que debemos capturar fantasmas en una mansión, la exploración es la base de Luigi’s Mansion 2, la cual ha experimentado un cambio para mejor con respecto a la primera aventura protagonista del fontanero verde. Y es que no sólo de capturar espectros vive Luigi, sino que también deberemos resolver algunas situaciones que llegan a recordar a la saga The Legend of Zelda. Si bien no resultan complicados ni imposibles, amenizan la exploración y su resolución es gratificante.

Tal y como ocurría en la parte original, las limitaciones en la exploración de las mansiones provienen de las puertas cerradas con llave. Para dar con ella, podemos resolver un puzle, interactuar con los elementos de la mansión o capturar a un fantasma, así como perseguir al Ectochucho, el simpático y travieso perro fantasmagórico del que os hemos hablado antes. El animal nos puede arrebatar una llave o una pieza que necesitamos para activar un mecanismo con el que seguir avanzando, por lo que el objetivo de la misión cambia para centrarse en su búsqueda.

 

Mario recoge monedas y Luigi, joyas y billetes

Algunos de los puzles sirven para dar con algunos de los objetos coleccionables del juego, que actúan como las tres misiones secundarias de las que dispone el título. Hay un número determinado de joyas por cada mansión que Luigi tendrá que encontrar, así como una gran cantidad de Boos -cada uno de ellos con un nombre y un carácter distinto, al igual que en el primer Luigi’s Mansion- y dinero, por lo que las tareas secundarias se basan en la recolección.

Además, Next Level Games ha procurado que las salas sean mucho más interactivas. De esta manera, con la aspiradora podemos mover lámparas o apartar cortinas o el botón A nos permite abrir cajones y mover jarrones, por ejemplo. La linterna, incluso, activa un mecanismo para desbloquear la puerta de las cajas fuertes. Gracias a estos actos, también damos con cualquiera de los objetos o seres coleccionables.

Casi todos los elementos del escenario responden a la aspiradora de Luigi

Los beneficios económicos adquieren aquí un papel fundamental y una utilidad que echamos de menos en las principales aventuras de Mario. El dinero que obtengamos nos permite mejorar nuestro inventario (Succionaentes 5000 y un objeto que sirve para revelar elementos invisibles en las mansiones, como muebles o puertas), una buena idea que, quizás, se debería de haber potenciado más, ya que si eres de los que exploran las mansiones a concienca o repites las misiones para hacerte con un Boo o una joya, el dinero deja de ser útil en la mitad del juego.

Por todo ello, el usuario tardará alrededor de unas 20 horas en terminar la aventura principal, una duración que es de agradecer después de que Luigi’s Mansion diera para poco más que 6 horas. En este sentido, Next Level Games ha sabido compensar una de las principales carencias de la primera parte con un juego más largo, al que también contribuyen la introducción de puzles y los coleccionables, que, desde luego, han sido todo un acierto al permitir ampliar el tiempo total de la partida de una manera amena. Además, la inclusión del modo online -del que os hablamos más adelante- multiplica las horas de diversión.

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