Título: Fast RMX

Plataforma: Nintendo Switch

Desarrolladora:
Shin’en Multimedia

Publicado por:
Shin’en Multimedia

Género: Conducción, arcade

Lanzamiento: 03/03/2017

No he podido evitarlo, llamadme loco. A poco de adquirir Switch, sentí la necesidad de comprar otro juego para complementar mis sesiones de juego que se limitaban a The Legend of Zelda. Tampoco es que tuviera mucho que elegir, las cosas como son, pero había al menos tres opciones que llamaban mucho mi atención: Snipperclips, Shovel Knight: Treasure Trove y Fast RMX.

Con Mario Kart a un mes vista, lo más lógico es que me hubiese decantado por cualquiera de las dos primeras opciones, pero como deduciréis por el tema que ocupa a este artículo, no ha sido así. A decir verdad, me he dejado llevar por la confianza que tengo en los alemanes de Shin’en multimedia, que hasta ahora nunca me han decepcionado. Más aún tratándose de una propuesta de conducción arcade al estilo F-Zero.

Ya está, ya lo he dicho, no he tardado ni tres párrafos en comentar la obviedad, pero es que es inevitable. Tampoco es nada nuevo,  sobre todo teniendo en cuenta que Shin’en lleva trabajando sobre la fórmula desde tiempos de Wii con Fast Racing League y de Wii U con Fast Racing Neo. Precisamente Fast RMX no deja de ser una mejora de este último ¿Pero merece la pena?

Con los datos en la mano, las mejoras de la versión de Switch respecto a Wii U, a priori no parecen justificar un paso de nuevo por caja si posees la versión de la anterior generación. No es que se trate de un port directo. Aunque las mejoras gráficas son evidentes, tampoco es que se trate simplemente de una versión remasterizada. Es más bien un remix, tal y como sugiere el nombre. Al igual que Mario Kart 8 Deluxe, se trata de una nueva versión que sin llegar a ser un juego nuevo, añade nuevos mapas, vehículos y pequeñas mejoras respecto al juego original.

La propia Nintendo se ha mostrado sorprendida varias veces por el interés de los seguidores por la saga F-Zero que, según ellos, y mejoras gráficas a parte, no creen que pueda dar mucho más de sí. Desde luego los tiempos de F-Zero, Wipeout y Star Wars Racer nunca volverán con la misma intensidad, es un subgénero, dentro de otro subgénero ya bastante trillado, pero no por ello caduco. Estrellas invitadas como Redout aparte, lo cierto es que Fast RMX llena un espacio sin rellenar en la industria y satisface el deseo de todos aquellos que anhelan esa idea tan concreta de conducir, de conducir muy rápido y además con futuristas vehículos antigravitacionales.

Fast RMXSin ser un título ambicioso, no tiene nada que envidiar a aquellos juegos en los que se basa. La sensación de velocidad es extrema, la jugabilidad necesariamente simple y la diversión inevitablemente inmediata. Porque es un arcade de pura cepa, de esos perfectos para echar partidas rápidas entre juego y juego, para pasar un momento desenfadado con tus amigos, o para tardar más de lo debido en el baño.

Pero no creáis que por ser simple es fácil, al contrario, si por algo destaca es por su dificultad, que no radica tan sólo en la IA del resto de competidores -que también- sino en un diseño de niveles bastante acertado y diferente a lo largo de su circuito de 30 pistas. Cuanto más rápido más difícil, porque esquivar un pilar sólo visible al girar una curva a mil kilómetros por hora, no es sencillo. Sin olvidar la coordinación que implica intercambiar de color para poder hacer uso de los diferentes recursos del mapa. No tanto para coger turbo, sino para evitar que te ralentice o no llegar a ese salto imposible que te permita seguir en pista.

Muy importante eso de seguir en pista, porque cualquier error es fatal, hasta el punto de ser frustrante. No creas que si chocas perderás un par de puestos y ya está. Y es que es de esos juegos en los que todos los participantes van pegados en hilera como una culebra. Eso de ponerte primero y sacarle medio mapa al segundo y doblar al quinto, simplemente no pasa, olvídate. Ten por seguro que si chocas, fácilmente te pondrás último, hecho recuperable en la primera o segunda vuelta, pero absolutamente letal en la vuelta final.

Fast RMX

Porque al final se trata de eso, de hacerlo perfecto o casi perfecto para entrar en podium o acercarte, porque en ciertos mapas con según que coche, hay puestos a los que es difícil aspirar. Pero el vehículo que te vino mal para una pista, puede ser la elección perfecta para la siguiente. No en vano el circuito se divide en torneos de tres pistas cada una de su padre y de su madre, a las que les vendrá mejor un coche u otro, y eso hay que saber gestionarlo.

Cabe resaltar, para bien y para mal y sin ánimo de ser reduccionista, que al final todo confluye en un fuerte ejercicio de memoria, sin el cual no hay manera de cumplir tus objetivos. Para bien porque lo hace un juego exigente a primeras. Para mal porque una vez dominado, lo que una vez te dificultaba luego te ayuda. Quizás, en cuanto a jugabilidad se refiere, es el único punto reprochable.

Una jugabilidad que disfruta de todas las formas posibles, porque exprime al máximo las características de Switch. Multijugador local de 4 jugadores a pantalla partida en modo sobremesa, 2 jugadores a pantalla partida en tabletop y de hasta 8 jugadores, cada uno con su consola, en modo portatil. Una delicia de posibilidades que se agradecen el doble siendo un título de lanzamiento, el único que ofrece tantas opciones. Por desgracia se ve emborronado por un multijugador en línea que se disfruta, pero que necesita mejorar. Y es que el alarde técnico de mantener 60 FPS estables, en un título que los requiere obligatoriamente, se ve manchado por las constantes, descaradas y peligrosas caídas de framerate en las competiciones en línea.

Fast RMXGráficamente, es su mejor obra, cosa que no me sorprende, es más, estoy deseando ver que hacen con sus próximos proyectos que no sean mejoras de juegos anteriores. Porque Shin’en es garantía de optimización, es todo lo que desearíamos como estándar en la industria. Y no exagero, porque su trayectoria habla por sí sola, no hay más que echarle un vistazo a sus anteriores trabajos para Wii, 3DS y Wii U para que a más de uno se le caiga la cara de vergüenza. Hay que estar ciego para no ver el esfuerzo que supura todo su catálogo de títulos que para colmo no sobrepasan el rango de los 20 euros.

Por que sí, este juego es lo que cuesta, 20 euros, no se puede pedir más por tan poco, pero tampoco se pueden pasar por alto sus carencias. No me malinterpretéis, es un juego muy completo para lo que vale, pero precisamente escudándose en ese aspecto, se echan en falta algunas cosas para que sea un juego cuasi perfecto. El apartado sonoro es acorde con el subgénero, pero se queda muy por detrás de lo que se espera de un título tan frenético. Carece de fuerza y en global es una banda sonora bastante plana.

Algo parecido ocurre con el contenido, pues al final el juego se reduce al circuito de 30 pistas en sus tres modalidades de velocidad. Pide a gritos nuevos modos de juego, con misiones mucho mas exigentes y una variedad de vehículos que de verdad marquen la diferencia, porque al fin y al cabo, aunque naturalmente muchos tienen características opuestas, otros tantos son demasiado similares entre sí. Tampoco puedes personalizarlos. Carece de ese tipo de detalles.

Da la sensación, cuando ya sobrepasas la docena de horas y se te van acabando las cosas que hacer, que es un juego que está por rematar. Y no por descuido, sino como he comentado, por falta de ambición. Parece claro el juego que Shin’en tenía planeado para ese rango de precio, para su especialidad, juegos notables a precios sobresalientes. Pero ya es hora que se tiren a la piscina y nos ofrezcan una propuesta mucho más arriesgada, con más garra y sin ir a lo seguro.