Nombre: Benito Boniato

Primera aparición: Almanaque de 1977 de la revista Sacarino (1976)

Creadores: Carlos Fresno y Luis Fresno (Fresno’s)

Ser adolescente no es fácil. Es la época en la que podo a poco se va consolidando nuestra identidad como individuos. También es la etapa vital en la que las responsabilidades van experimentando un crecimiento sostenido, encaminándonos progresivamente a la senda académica o profesional que seguiremos en la edad adulta. Basta con echar una rápida vuelta atrás para recordar esas regañinas de los profesores, o esos suspensos que te lastraron durante meses o cursos enteros, aunque, si hay suerte, también esas amistades que conservarás durante toda la vida, o a menos buena parte de la misma.

Ahora bien, ¿qué ocurre si a la tormentosa vida de un adolescente le añadimos el aciago destino del personaje Bruguera medio? Que nos da como resultado Benito Boniato estudia bachillerato, la serie de los hermanos Luis y Carlos Fresno, publicada bajo la firma Fresno’s desde 1977 en la revista Zipi y Zape.

Un adolescente al estilo Bruguera

Benito Boniato tiene todo el aspecto de lo que es, el típico adolescente de clase media urbana, según el prototipo de la época en la que fue dibujado. Sus señas de identidad son su cabello rubio con tupé, la moderada longitud de su nariz, por lo demás no excesivamente gruesa para los varemos del género, sus orejas de soplillo y su característico jersey con camisa de cuello alto por debajo. De aspecto alegre, aunque en ocasiones algo atolondrado, su apariencia física experimentó pequeños cambios desde el comienzo de la serie hasta su madurez estilística, pasando de presentar unos rasgos más aniñados y una estatura más reducida a “pegar el estirón”, ya con todo el aspecto de un adolescente alto y desgarbado.

Primera aparición de Benito Boniato.
Primera aparición de Benito Boniato.

En lo personal, Benito es un estudiante mediocre y poco aplicado, siempre dispuesto a cumplir lo mínimo posible con sus tareas, a ausentarse de clase presentado cualquier excusa y hasta copiar en los exámenes si se ve lo bastante apurado como para intentarlo. No obstante, en ocasiones demostrará que es capaz de mostrar voluntad y tesón cuando un asunto es de su interés. A ello cabe añadir las características compartidas por todo personaje de Bruguera. En efecto, estamos ante un personaje torpe, despistado y con pésima suerte que rara vez logra lo que se propone.

Muchas historietas tienen un final muy "brugueresco".
Muchas historietas tienen un final muy “brugueresco”.

Estudios, amigos y vida familiar

A grandes rasgos, las aventuras de nuestro personaje pueden dividirse en tres categorías: las estudiantiles, las recreativas y de tiempo libre y las familiares, si bien existe otra nada desdeñable perteneciente al terreno de la fantasía, a la que los autores dedican no sólo algunas historietas, sino dos tomos enteros, a lo que haremos referencia en el último apartado. Todas ellas suelen terminar de forma negativa para él. En el ámbito escolar, su mala actitud expuestas más arriba le costará las reprimendas de sus profesores, de su padre y, de cuando en cuando, de su compañero Cabezórrez, el empollón de la clase.

Las matemáticas se le dan muy mal, pero lógica no le falta.
Las matemáticas se le dan muy mal, pero lógica no le falta.

Será en las historietas de temática recreativa y tiempo libre en la que más papel desempeñen sus dos mejores amigos (a quienes también podemos ver en el instituto, pues son compañeros de clase), Luis Mico, apellidado así por sus rasgos simiescos, que se irán atenuando con el paso del tiempo, y Quintalón, un orondo chico que siempre está pensando en comer. Debido a su carácter activo y su amor por el aire libre, el deporte y la naturaleza, suelen dedicar sus días de vacaciones a hacer senderismo, ir a la playa, y en, definitiva, a vivir cualquier aventura que, como toda historieta de Bruguera que se precie, terminará de forma accidentada. A este marco de amistades cabe añadir a Balarrásez, un chaval pícaro, bromista y aprovechado (le suele “sablear”, es decir, pedir dinero prestado) cuyas múltiples ocurrencias y gracietas costarán caras a nuestro protagonista.

Benito y sus amigos son muy dados a vivir aventuras.
Benito y sus amigos son muy dados a vivir aventuras.

Sus peticiones de paga no son bien recibidas.
Sus peticiones de paga no son bien recibidas.

En cuanto al ámbito familiar, son frecuentes los tiras y aflojas con su padre, un esforzado oficinista que suele mostrarse severo con él por su escaso sentido de la responsabilidad y que a menudo amenazar con retirarle la paga. Otro tanto puede decirse de su madre, una ama de casa que le suele mandar recados, para lo cual el avispado adolescente ha desarrollado una habilidad especial para escabullirse. Por su parte, ella suele recurrir a efectivas técnicas de persuasión, especialmente la de amenazar con decirle a su padre el resultado de su último examen. Tampoco faltan los típicos roces con su hermano pequeño Julito. Digno de mención son las ocasionales apariciones de Amadeo, su primo del pueblo, cuyas rústicas costumbres serán un foco de disgustos para Benito.

No gana para disgustos con su primo del pueblo.
No gana para disgustos con su primo del pueblo.

Conclusión y recomendaciones

Benito Boniato es un estudiante normal y corriente y especialmente torpe y desafortunado en casi todo lo que hace, siguiendo la mala estrella de todo personaje de Bruguera. Aunque las modas hayan cambiado, los coloquialismos ya no sean los mismos (hay profusión de ellos, como “guateque”, “mover el esqueleto”, etc.) o que, en lugar de tocadiscos, hoy en día se usen los reproductores de los Smarthphones y demás aparatos, la intemporalidad de escenas vivamente cotidianas en esas edades hacen que, aún hoy, sea un personaje bastante cercano.

La serie Benito Boniato, estudia bachillerato, hizo acto de aparición en las revistas Zipi y Zape y Super Zipì y Zape desde 1977 hasta mediados de los 80. Debido a la popularidad de la que gozó en su momento, la editorial publicó una colección monográfica de Olé compuesta por nada menos que diez volúmenes, algo bastante considerable para los estándares de Bruguera, tal como hemos podido comprobar con tantas otras series. De entre todos ellos, cabe destacar los dos primeros, La saga de los Boniato y Superhéroes del cómic, una especie de spin-offs que dejan a un lado lo cotidiano para entrar en lo histórico y lo fantástico respectivamente y que, además, destacan por lo extremadamente cuidado de su grafismo. No obstante, para conocer la esencia de la serie, mejor leer el resto de tomos, compuestos por historietas cortas autoconclusivas de entre una y ocho páginas.

Olé Benito Boniato #3,
Olé Benito Boniato #3,
Olé Benito Boniato #4.
Olé Benito Boniato #4.

Por desgracia, lo más reciente que se ha publicado de él en las dos últimas décadas es una antología bastante pobre en la colección Clásicos del Humor de RBA.

Clásicos del Humor
Clásicos del Humor