[Análisis] ‘Dear Esther’

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Título: Dear Esther

Desarrolladora: The Chinese Room

Plataformas: PC/Mac/Linux

Lanzamiento: 14/02/2012

Querida Esther, me obsesionas ¿Quién eres? Tu originalidad, ese aura de misterio…¡Dímelo!

En pocas palabras que se ampliarán a lo largo de este sangriento destripamiento, Dear Esther es un “juego” que ofrece un planteamiento bastante original.

Nos pone en la piel de un misterioso y desconocido hombre, que solo, en una isla ahora desierta busca respuestas al son de una banda sonora magnífica y bajo el sonar de las palabras de todo un señor orador que narra con estilo una novela epistolar dirigida a una tal querida Esther. Una historia con complejo de rompecabezas de cinco mil piezas acerca de un cielo estrellado.

¡Oh Esther! Después del breve pero intenso rato que hemos pasado juntos, me encuentro ante ti, desagradecido, sádico, indignado. Te miro en esa mesa tumbada, atada, amordazada… Tus lágrimas no hacen mas recordarme la ignorancia de los que no te comprenden… Las limpio, saco mi cuchillo y te miro a los ojos.

Tu mirada me parte el alma, pero sabes que es necesario, tengo que hacerlo. Solo destripando cada parte de tu extraño ser lograré llegar a tu esencia, salir de la caverna y contarle al mundo quien eres.

Querida Esther, tu ambigüedad nos abruma, después de tanto tiempo aun seguimos discutiendo sobre si eres una pelicula o un videojuego.

Si os habéis fijado, cuando me he referido a Dear Esther como videojuego lo he entrecomillado, esto es porque este título se tambalea en la linea que separa los videojuegos de las películas de animación por ordenador, así que a partir de ahora me referiré a el simplemente como Esther.

Se puede afirmar sin pecar de hipérbole, que Esther carece prácticamente de Gameplay,  el cual  es casi comparable con la interacción que pueda presentar la videoguía de un buen museo. La experiencia jugable se limita únicamente a caminar y mover la cámara a través de una isla perdida de la mano de Dios en la que además, no podrás acceder a todas las zonas que quieras, ya que te toparás con un muro invisible (esto sí que es muy de videojuego) que te impedirá seguir avanzando por ese camino que te ha llamado la atención, pero que simplemente es escenario de relleno para hacer bulto. Ni siquiera podrás interactuar con los objetos que te vas encontrando por el camino y da gracias a que puedes hacer un poco de zoom para observar algún detalle que escape a la vista humana.

Muchos piensan que la queridísima Esther ha creado un nuevo género dentro del mundo de los videojuegos, yo personalmente discrepo bastante con esta opinión y califico a Dear Esther como una película de animación interactiva, un no tan nuevo concepto que se queda a medio camino entre film y videojuego.

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¿En qué me baso? Primordialmente en la falta de interacción con el entorno y en la nula intención de que esa poca interacción proporcione el entretenimiento que entendemos típico de un videojuego. Es más, siguiendo por esta misma linea, se hace patente que la intencionalidad de Dear Esther es proporcionar el entretenimiento que tradicionalmente nos viene otorgando una película, esto es, presenciar una determinada escena bien acompañada por sus hermanos guión y banda sonora, perdiendo así el factor egocéntrico de un videojuego que encuentra su esencia en hacer al jugador, protagonista creador y partícipe de la historia, mientras que en este título del que os hablo, el usuario es el  mero espectador de un paisaje cual turista haciendo senderismo, tu decides por donde caminar, que admirar e incluso fotografiar, pero tu presencia es prácticamente irrelevante.

Por otra parte, aunque Esther no tiene la suficiente interacción para ser un videojuego, le sobra para ser una película, aunque podríamos decir que se acerca mucho más a esta segunda que al primero.

Por último y sí menos importante,  la duración del “juego” es muy parecida a la de una película (entre una y dos horas)  aunque dependerá bastante de las pausas para ir al tigre, el familiar de turno dándote la murga o lo embelesado que te quedes con alguna parte de la isla.

Shhh, no llores más, no soy tan malo como crees, tampoco estoy desquiciado, es más, deberías estarme agradecida. Mientras los pocos que te conocen marujean sobre tu sexualidad yo voy mas allá. Con cada corte sobre tu suave piel comprendo que no eres una cosa o la otra, simplemente eres única, no te juzgo.

No hay etiqueta que te defina, tú eres la etiqueta que definirá a las siguientes generaciones. Bajo los tensos hombros que acaricia mi filo descansa la responsabilidad de crear tendencia y por eso eres especial.

Querida Esther, aún recuerdo cuando eras tan solo un pequeño mod que aspiraba a ser alto, guapo y fuerte ¡Mírate ahora!

Quizá una de las cosas más curiosas y para muchos desconocida sobre Esther es su origen, pues en principio fue concebido como un mod gratuito para el motor gráfico Source, desarrollado por Valve y popularizado por juegos como Half Life 2 o Counter Strike: Source.

El éxito del mod no se hizo esperar. Proponiendo un nuevo concepto no visto hasta ahora y encima gratis, pronto se popularizó entre los amantes del motor Source y los gafapastas. Tal fue el impacto que The Chinese Room, la compañía británica que creó el mod anunció que le harían un lavado de cara para su lanzamiento comercial.

Y vaya si se lo dieron, después de varios años de trabajo con la ayuda, ni más ni menos que de DICE, en 2012 salió a la venta la nueva y mejorada Esther, que seguía siendo la misma chiquilla de personalidad inquietante pero muchísimo mas guapa.

En lo que a Esther respecta, es de los pocos casos en los que está justificado el argumento graphic whoreSin lugar a dudas, con el lifting facial dio un salto cualitativo asombroso. El antiguo mod era interesante pero soso, los nuevos gráficos hacen que por fin esa atmósfera tan inmersiva se complete. Lo que antes no destacaba, ahora compite en un duelo de titanes contra la magnífica banda sonora y la intrigante historia nunca mejor contada.

Cada parte de la isla está programada con un estilo artístico sensacional, hacen que parezca fácil crear semejantes escenarios con un motor gráfico tan antiguo, que no anticuado, como Source. El tratamiento del color, apagado y sin vida, hacen mas solemnes las palabras del narrador. Incluso esas cuevas y sus aguas, esas pintadas tan brillantes, desprenden una luz casi fantasmal.

El lento movimiento de las hierbas y los arbustos, el suave oleaje, las oportunas corrientes de aire visibles por el polvo que arrastran, el cielo nuboso que deja pasar tenues rayos de luz de día y esa luna nocturna que parece querer robar protagonismo a la antena de radio cuya intermitente luz roja caracteriza a este gran proyecto, hacen de Dear Esther uno de los juegos con mejores escenarios a los que he jugado.

Tus ojos se cierran, te desmayas a causa del dolor, no sin antes llevarte a tu profundo y eterno sueño, todas mis palabras de admiración. Separo tus cabellos, me quedo embelesado con lo que queda de tu helénica belleza , despiezada ahora por toda la habitación.

Pero me doy cuenta, observo tus lentillas, tu dentadura artificialmente perfecta, no encuentro tus piernas, las busco, encuentro en ellas modestas estrías temerosas de ser encontradas. Ahora lo comprendo, mi cara palidece, no siempre fuiste tan hermosa.

Querida Esther, tu voz retumba en mis oidos, escucho tu musica, tu talento.

Como ya he comentado antes, uno de los grandes puntos fuertes de Dear Esther es la banda sonora, de hecho, no puedo imaginar como sería este título sin semejante portento. Desde el lavado de cara, Esther ha formado un especie de triada  entre música, guión y gráficos, que se complementan y dependen unos de otros para llevar a cabo tan satisfactorio resultado.

Si los gráficos aportaban la belleza y la embriaguez visual, la banda sonora ayuda a mantener el efecto y crea en ti todo tipo de sensaciones, induce sentimientos y provoca reacciones. Y es que los temas instrumentales perfectamente ejecutados no son los únicos que destacan, son los efectos de sonido los que le dan la chispa y el toque final a cada situación.

Un ejemplo de ello sería caminar por la orilla de la playa descifrando extraños símbolos sobre la arena, mientras el narrador, con su poética voz, lee una carta al son de la melancólica música que a veces se ve interrumpida por el sonido del oleaje, el suave soplo de una brisa de aire y el graznido de una gaviota.

Ya no puedes oírme, pero hablarle al rostro de tu exenta cabeza me tranquiliza. Recojo tu cuerpo mientras te miro a los ojos ahora miopes, limpio la mesa, alcanzo tu ropa… De tu bolsillo cae una armónica, esa armónica.

Recuerdos del pasado inundan mi cabeza, las melodías del día en que te conocí, armónica en boca y guitarra en mano, deleitando a los transeúntes sin pedir nada a cambio. Tus musas me golpean, siento su dolor, les he dejado huérfanas, buscan un huésped sin inspiración.

Querida Esther, no hacemos más que especular, tu historia es confusa y extraña, sácanos de dudas.

La historia de Dear Esther es posiblemente una de las más confusas y malinterpretables de todas. Lo único claro es que somos un individuo que llega a una isla de las Hébridas (Escocia) que exploramos mientras leemos una novela epistolar dirigida a Esther, en la cual se habla de diversos personajes, cada cual mas misterioso que el anterior.

El narrador y autor de las cartas también es desconocido, aunque es de las pocas cosas que aunque sin una certeza científica, podemos asegurar quien es,  aunque, por supuesto, no os lo voy a decir.

Otra de las peculiaridades que caracteriza a Esther es que no es una historia convencional y para nada lineal, todo lo contrario, la historia es la que es, un gritón de cartas que aportan información sobre la isla, pero que interpretaremos de forma distinta dependiendo de la perspectiva.

El tema está en que el narrador leerá un fragmento cuando lleguemos a cierta parte de la isla, partes que normalmente se ve a la legua que son relevantes o que destacan sobre el paisaje, sin embargo, lo curioso se encuentra en que nunca una partida es igual que la anterior ya que por cada sitio pueden reproducirse aleatoriamente una gran cantidad de cartas.

Dear Esther Caves

Por tanto, puedes entrar en una cabaña abandonada mientras el narrador te cuenta la historia de un personaje que tú relacionarás directamente con la casa, no obstante, si vuelves a reproducir la historia y llegas a esa misma cabaña, el narrador te contará una historia totalmente distinta que puede que hayas escuchado en la anterior partida en un sitio diferente, tirando por la borda las suposiciones que tenias en mente.

Todo un caos que parece estar ordenado bajo un retorcido patrón casi imposible de descifrar. Algunas cartas se pueden reproducir aleatoriamente en cualquier parte de la isla, mientras que otras solo se reproducen en determinados lugares pero no en absolutamente todos. Esta última discriminación hace pensar que el hecho de que solo puedas escucharlas en ciertos lugares las vincula de cierta forma, creando en tu mente un puzle de suposiciones.

Sin entrar en detalles que puedan estropearte la historia, Dear Esther habla de tragedia, amor, soledad, enfermedad, misterios sin resolver… Temas tristes llevados a cabo de una forma muy profunda y a la vez confusa, representados en forma de carta, a lo largo de ni más ni menos que quince mil palabras de pura poesía.

Una voz en off espléndida que nada tiene que envidiar a la de juegos como Portal o Bastion cuya pega es un halago. El inglés en el que está escrita la historia es tan poético como difícil, incluso algún nativo habrá tenido que echar mano al diccionario para aprender alguna que otra palabra. Por suerte está traducido y doblado al español por la comunidad modder,  una traducción perfecta por parte de Francisco J. Galdo y un doblaje ejemplar por parte de José Francisco Castellanoincreíblemente profesional pese a ser un trabajo no remunerado. Podéis descargarla aquí y de paso dejarle unas palabras de admiración a estos dos cracks.

Todo está ordenado, me acuesto en la cama, uno de tu brazos rodea mi cuerpo, tu cara inerte reposa al otro lado de mi almohada, abrazo tu corazón cuidadosamente envuelto.

Intento soñar, quiero esbozar un sonrisa de satisfacción, pero no puedo, los pensamientos me fustigan, me dicen que todo ha sido en vano, que aun no te comprendo.

Entro en cólera, busco las bolsas que guardan tu yo y encuentro en ellas un mar de contradicción, intento recomponerte, recuperar tu belleza, pero es tarde, en cada intento descubro una nueva mujer ¿Como no me he dado cuenta?

Querida Esther, aún no se quien eres de verdad, pero me encantas, quiero presentarte a mis amigos, aunque a algunos no les caerás bien.

En conclusión podríamos decir que Dear Esther es un concepto experimental aún por explotar, llevado a cabo de una forma magistral en cuanto a gráficos, música e historia.

Una apuesta segura para el gamer cansado de una generación prácticamente monotemática. Un experimento para los amantes del cine pero no de los videojuegos. Un reto para cualquier persona no acostumbrada ni siquiera a la aventuras gráficas, que encontrará en Dear Esther un entretenimiento nuevo y apasionante o la cosa mas aburrida e inexplicable a la que ha jugado nunca.

Sin duda, una propuesta pero no para todo el mundo, no obstante, si os ha llamado la atención positivamente lo que habéis leído considerad a esta película de animación interactiva una asignatura muy pendiente.

Los remordimientos paralizan parte de mis sentidos. Todo esta oscuro, no veo, ya no hay olores, no huelo, desaparece mi tacto, no siento.

Solo escucho su voz mientras un amargo sabor recorre mi garganta. Recuerdo tu sonrisa, tus miradas, todo lo que sin saberlo me aportabas.

Y ahora, aquí, solo, desdichado, entiendo hasta donde ha ido mi vanidad, mis ansias de conocimiento, mi maldad. Mi obsesión por el saber se fusionó con mi ignorancia del querer.

Arrojo tus restos al mar, ese que siempre quisiste visitar, miro al cielo, pasa una estrella y le pido un deseo, que solo sea un mal sueño, un relato de ficción, que nada de esto sea cierto.