El nuevo dashboard de Xbox One abandona el control por gestos con Kinect

Son muchas las novedades que llegarán a Xbox One con su nuevo dashboard. La llegada de Windows 10 a la consola dará a los usuarios acceso a numerosas aplicaciones e incluso coincide en el espacio y el tiempo con la puesta en marcha de la retrocompatibilidad con Xbox 360.

Ya pudimos ver cómo Major Nelson nos enseñaba algunas de las bondades en vídeo, pero no es oro todo lo que reluce. Y es que el cambio de interfaz de Xbox One deja algunos cadáveres por el camino, curiosa, que no casualmente, relacionados con Kinect.

Si ya supimos que la retrocompatibilidad no sería efectiva con ninguno de los juegos del controvertido sensor de movimiento de Microsoft, ahora también sabemos que el nuevo dashboard de Xbox One abandona el control por gestos de Kinect. No así el control por voz, que seguirá estando disponible en la interfaz que se estrenará mañana 12 de noviembre.

Así nos lo ha dejado saber  Mike Ybarra, responsable de la nueva Xbox Experience, en una entrevista para Windows Central. En ella explica que esta decisión radica en el feedback de los jugadores, para quienes han querido añadir otras funciones y eliminar aquellas que apenas se utilizaban. Aunque asegura que podría añadirse en un futuro si los usuarios lo requieren:

 

Sobre los gestos, cuando miramos a la nueva Xbox One Experiencie, quisimos priorizar sobre las funciones por las que los jugadores estaban preguntando, además de las áreas de mejora sobre la interfaz de usuario existente. Entonces, quisimos mirar a los casos de uso de las funciones que más inversión requerían y decirnos ¿merece la pena seguir invirtiendo en este área?

Respecto a los gestos, la realidad era que el uso era muy, muy bajo. Así que por ahora hemos quitado eso de la nueva Xbox One Experience. Cuando salgamos el día 12 no estarán en el producto. Seguiremos monitorizando y escuchando el feedback para ver si la gente los quiere dentro.

Ante tales declaraciones, el propio Ybarra ha matizado y ha confirmado acto seguido que los gestos de Kinect seguirán funcionando en los juegos y las aplicaciones que los usen. Así como otras funciones del dispositivo como las llamadas por Skype o el inicio de sesión biométrico.

Con esto cada vez queda más claro que Kinect lleva tiempo muerto, y que se está oficiando un entierro discreto para no ofender a aquellos que compraron la consola previa desfragmentación de aquel pack que obligaba a adquirir ambos dispositivos.