Cómics y Animación

[Conociendo a…] Purk

Purk es un cavernícola invencible que se dedica a hacer el bien allá por donde va

Nombre: Purk

Otros alias utilizados: El Hombre de Piedra

Primera aparición: Purk, El Hombre de Piedra (1950)

Creadores: Pablo Gago y Manuel Gago

Durante la primera temporada de la presente sección hablé de dos tipos de cómics relacionados con la Prehistoria, dentro de la clasificación del catedrático Ruiz Zapatero. En primer lugar me referí a la serie Hug el troglodita, englobada dentro de lo que llama “caricatura fantástica”. En otras palabras, el autor (Groset, en este caso) daba rienda suelta a su imaginación evocando una sociedad “tecnológico-prehistórica” al estilo de Los Picapiedra, dinosaurios por doquier, etc., y representada mediante gráficos caricaturescos. Y poco después, dentro de esa misma temporada, le llegaría el turno a la novela gráfica franco-belga Neandethal, adscrito al “cómic de ficción de inspiración prehistórica”. Eso significa que la historia era inventada por el autor (Roudier) pero con elementos que se encuentran apegados a la evidencia arqueológica del momento, desde la cultura material a la fauna y demás.

Desde entonces no volví a tratar ningún personaje prehistórico y, de hecho, aunque lo mencioné de pasada, me dejé en el tintero a un personaje relativamente célebre de la España de los cincuenta. La historieta pertenecería al “cómic de prehistoria-ficción”, de grafismo realista propio de tradiciones como las de la Editorial Valenciana pero de carácter total y absolutamente fantástico. Me estoy refiriendo a Purk, el “Hombre de Piedra” de los hermanos Gago.

Justiciero prehistórico

El personaje de Purk no difiere demasiado de los héroes de la época, ya sea de El Guerrero del Antifaz (de autoría del propio Manuel Gago) como de cualquier otro, salvo por la particularidad de ser un cavernícola en lugar de un caballero medieval. Físicamente es un hombre joven de pelo largo y moreno, de facciones angulosas y constitución robusta. En cuanto a su atuendo, en los primeros cuadernillos se limitaba a un taparrabos de piel de leopardo (o un animal similar) y un sencillo calzado. Esa exigua vestimenta no debió agradar demasiado a la censura, la cual impuso que fuese más “pudorosa” dentro de lo que puedan permitir los convencionalismos prehistóricos. Fue así como, desde el cuaderno 12, adquirió su indumentaria que llevará durante el resto de la serie, consistente en una especie de peto corto de piel de leopardo de un solo tirante, al estilo del de Hug y otros trogloditas estereotipados. También cuenta con un rudimentario cinturón donde a veces porta sus armas. No es que estas ropas tapasen mucho más que antes, pero los censores parecieron quedarse satisfechos.

Purk viéndoselas con una tribu entera.

Por razones que expondré en el siguiente apartado, pronto se dedicará a recorrer el mundo con su amada Lila y un muchacho llamado Sandar. En dicho viaje no hará otra cosa que mostrar sus habilidades, y terminará siendo reconocido por todos los habitantes del mundo por su fuerza, nobleza y valor. De hecho, su personalidad y aptitudes resultan bastante genéricas, encajando completamente dentro de los cánones del momento. Es el típico héroe que no conoce el miedo y que se enfrenta a cualquier enemigo sin importar su número o fuerza, con tal de ayudar al desvalido y pelear por una causa justa. Pero al mismo tiempo que es temerario, también resulta cauto y astuto, siendo siempre capaz de hallar la mejor estrategia para salir con bien de su empresa. Además, posee una fuerza sin igual, de modo que es capaz de acabar con enemigos muy superiores en número o extremadamente poderosos, y con todo tipo de bestias, ya sean gigantescos dinosaurios, quimeras inedintificables o fieras reales (los leones son particularmente recurrentes). A menudo es capturado por sus enemigos (constantemente, en realidad), pero siempre por ser noqueado por la espalda en medio de una pelea abrumadoramente desigual o por ser amenazado con matar a alguno de sus amigos en caso de no deponer las armas. En cualquier caso, siempre encuentra el modo de liberarse.

Viéndose las caras con un gran dinosaurio.

Tampoco hay ninguna novedad en lo que respecta a su conducta “caballeresca”. De nuevo, nos encontramos con un personaje que se niega a acabar con su rival a traición y que en todo momento busca el combate en igualdad de condiciones, arrojando sus armas si es preciso si ve que su contrincante queda desarmado. En todo momento no sólo evita matar (aunque a veces se vea forzado a ello), sino la lucha en sí misma, tratando primeramente de convencer a sus enemigos antes de que éstos inicien el combate contra él (“vosotros lo queréis”, les dice cuando le fuerzan a defenderse). También se muestra siempre dispuesto a ayudar a todo aquel que está en apuros, incluyendo a sus peores enemigos. También resulta sumamente cortés con las mujeres, razón por la cual todas sin excepción acabarán perdidamente enamoradas de él. Asimismo, es fuertemente moralista, pues se escandaliza de las bárbaras costumbres de algunas tribus con las que se encuentra (como sacrificios humanos), y se muestra escéptico con las supersticiones locales. En suma, se trata una combinación entre el clásico justiciero y una especie de misionero precristiano que lucha contra todo abuso contra el débil y toda práctica cruel, violenta e irracional, erigiéndose como una especie de personificación cavernícola del destino civilizador de España tan proclamado por la propaganda franquista.

No duda en jugarse la vida hasta por sus enemigos.

Amigos y enemigos

Ya vimos cómo los héroes de los cómics españoles de ambientación medieval no estaban protagonizados por individuos corrientes, es decir, del llamado pueblo llano. No; eran jóvenes herederos de un poderoso noble. En es sentido Purk no es una excepción. Eso sí, al no existir entonces títulos como condes, duques o marqueses (aunque a lo largo de la historia nos encontraremos con personajes que ostentan el título de reyes o, en algún caso, hasta de emperadores), su distinción reside en ser el hijo del jefe de la tribu de los Cataks. Y como también viene siendo habitual, su amada tampoco pertenece al vulgo, sino que es hija de otro jefe, en este caso de los Urulus. Pero su amor parece imposible, pues quiere casarla con Tugor, su hombre de confianza, de quien queda claro desde el principio que es sumamente cruel. Cuando Lila acude a Purk para contarle las intenciones de su padre, su malvado pretendiente hace acto de aparición y, habiéndolo oído todo, se lanza furioso contra el Hombre de Piedra, quien no tarda en derrotarle con toda facilidad en dos ocasiones consecutivas. Desde entonces se convertirá en su enemigo jurado y no cesará de maquinar contra el héroe de la historia.

El inicio de una mortal enemistad.

Esta serie está marcada por la gran cantidad de aventuras y enemigos de lo más variopintos. Ya desde el primer gran arco argumental entran en liza el villano Mamok, quien busca contraer matrimonio por la fuerza con la hermana de Purk, así como tribus como la de los Gigantes, los Hamiles (a los cuales pertenece la Bella Hamil, la cual se enamorará de Purk y le seguirá pertinazmente en sus aventuras hasta que los autores deciden “olvidarse” de ella) o la tribu de los hombres-mono/¿leones? de los Namas. Esta fue la primera raza humanoide fantástica que hace acto de aparición, y desde entonces veremos hombres-leones, hombres-rinocerontes (los Berings, los cuales terminan haciendo buenas migas con Purk y sus amigos), centauros, hombres-gorilas, hombres-alados, bestias de aspecto simiesco y un largo etcétera. También cabe destacar que, aunque la mayor parte de los personajes femeninos que aparecen son damiselas desvalidas a las que hay que rescatar una vez como mínimo, también existen otras malvadas que, si bien también se enamoran de Purk, el despecho que sienten tras ser rechazadas por éste las llevará a buscar su destrucción.

Purk frente a la tribu de los hombres-rinoceronte de los Berings.

Una vez que termina esa etapa relacionada con los primeros acontecimientos de la historia será cuando Purk emprenda su viaje con Lila (la cual no hace gran cosa más allá de ser secuestrada constantemente) y, desde el capítulo 39, a Sandar, un muchacho capturado junto con su hermana, por la tribu de los mideanos. Este personaje en principio parecerá más un estorbo que otra cosa, pues es bastante más débil y menos diestro en la lucha que Purk. Además, no es extraño que desobedezca las órdenes del Hombre de Piedra sobre permanecer al margen, en lugar de lo cual optando por seguirle. Como consecuencia, no es raro que desbarate sus planes o, cuando meno, los entorpezca. No obstante, conforme vaya avanzando la serie veremos mejorar su habilidad en combate, su disciplina y su perspicacia (de hecho, en este cómic fue nada menos que el inventor de la honda).

Sandar terminará apareciendo como un valioso aliado.

Conclusión y recomendaciones

Purk comienza siendo simplemente el hijo del jefe de los Cataks y verdadero amor de Lila. Una vez pasado el primer arco argumental, se convierte en un justiciero errante que, junto con Lila y Sandar va ayudando a todo aquel que lo necesita, gracias a lo cual adquiriría una fama que traspasa las fronteras de las tribus. Sus cualidades (valor, bondad, generosidad y fortaleza) entran dentro de lo esperable dentro de los protagonistas de este género.

Purk, el Hombre de Piedra, es una serie de la editorial Valenciana que consta de 210 volúmenes. Está plagado de convencionalismos de la época y en muchas ocasiones resulta sumamente repetitivo, aunque desde mi punto de vista sus mejores partes son el primer arco argumental (primeros treinta capítulos) y las últimas decenas de cuadernillos, habiendo en ambos casos una (relativa) mayor variedad en la historia.

Purk, el Hombre de Piedra.

En 1974, la misma editorial reeditó la colección en color, aunque sólo llegó a los 114 números ordinarios más 4 extraordinarios.

Purk, Selección Aventurara #41.

Purk, Selección Aventurera #71.


Comentarios

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  1. La verdad es que me ha recordado mucho a Turok (que además de ser americano, es de los 50) y que coincidan en el sobrenombre "hombre de piedra" es cuanto menos curioso (aunque eso se deba a una mala traducción española) pero lo que más gracia me ha hecho es que Purk va con un niño llamado Sandar y Turok con uno llamado Andar.

    Si parece que el contenido de las historias es similar, pero tiene menos limites en Turok (donde aparecen incluso robots) además de no existir la figura de la damisela en apuros (no como personaje fijo, quiero decir) y de que los personajes están en un mundo que no es el suyo, del cual intentan escapar.



    Obviamente ambos personajes obedecen a unos cánones establecidos por los héroes de aventuras de la época solo que en versión salvaje, son hijos de Tarzán y eso hace que molen más que los otros.
  2. Alf

    De no haber sido publicado antes, diría que se debe a que tenía algún tipo de inspiración en Turok. pero como éste salió unos años después, se debe a pura y simplemente a la casualidad (porque no creo que sea al revés, que el autor de Turok conociese los cómics de Purk, siendo como era entonces España, un país autárquico cerrado al exterior).