Videojuegos

[Análisis] ‘Infinite Minigolf’

El último juego de minigolf de Zen Studios, que nos tiene acostumbrados a títulos de calidad, viene cargado de ideas buenas y malas por igual. Veremos cuáles de las dos acaban resaltando más

Título: Infinite Minigolf

Plataforma: PC, PlayStation 4, PSVR, XBOX ONE, Nintendo Switch

Desarrolladora:
Zen Studios

Publicado por:
Zen Studios

Género: Deportes, Multijugador

Versión analizada: Nintendo Switch

Lanzamiento: 25/07/2017 (PC, PS4, PSVR, XBOX ONE)
28/07/2017 (Nintendo Switch)

Los juegos con pelotas molan. Vale, igual esta primera frase no es la mejor para comenzar pero no lo mal interpretéis, porque a lo que me refiero es al género deportivo en el que hay una pelotita de por medio. Los que gozan de más popularidad son los de fútbol y baloncesto, ocupando casi todo el mercado de este tipo, aunque hay otros como el tenis, béisbol o golf que también tienen su público.

Y es la versión ‘pequeña’ de este último el que hoy nos ocupa. Si, como habréis imaginado se trata del minigolf, en concreto de Infinite Minigolf.

Lo primero que nos encontramos es un menú principal bastante vistoso en el que vemos al chico o chica con el que jugaremos, además de un menú con el que personalizar a nuestro ‘alter ego’ mediante un curioso sistema de cartas, niveles y monedas. También podemos seleccionar los distintos modos de juego: torneo, partida rápida, online y el editor de niveles. Este último modo, el editor, es el pilar principal del juego, pues la propia comunidad es la que crea los niveles en los que jugaremos, y creedme que hay unos cuantos, desde sencillos y aburridos pasillos de un golpe hasta intricados circuitos con varios caminos a tomar. Al finalizar cada nivel recibiremos una puntuación basada en el número de golpes, la cantidad de cristales que hayamos recogido o el uso de potenciadores y si superamos la puntuación mínima establecida para el nivel nos premiarán con monedas y cartas variadas con las que comprar complementos para nuestro personaje, desde gorras y peinados hasta palos y pelotas. Además, si establecemos un récord de puntuación recibiremos una cantidad extra de cartas.

Si nos fijamos un poco más en el editor veremos que es muy completo. Yo nunca he sido muy fan de crear mis propios niveles, siempre me ha dado pereza, pero reconozco que Infinite Minigolf te incita a ello, ya sea por lo completo del editor (podemos poner casi cualquier cosa que imaginemos: ascensores, ‘loopings’, obstáculos aquí y allá…) o por la satisfacción de que otros jugadores probarán nuestra obra y podrán valorarla con un acertado sistema de emoticonos con los que mostrar diversión, enfado, aburrimiento o aprobarlo sin más con un pulgar hacia arriba. Salvando las distancias podría decirse que Infinite Minigolf es el Mario Maker de, bueno, del minigolf.

Y con todo lo bueno y divertido que parece, hay algo que chirría, algo que me lleva al enfado cada vez que juego.

Realmente se trata de varias cosas pequeñas y una muy grande. Los pequeños errores como la cámara aérea de la pista un poco rara o el sistema de menús que queda un poco extraño no son un gran problema pero están ahí.

El problema grande, el que desluce y tira por tierra todo lo bueno que tiene este título es el sistema de control, y en concreto el modo de disparar la pelota.

Básicamente para disparar tenemos que mover el joystick derecho hacia abajo para ajustar la potencia y, manteniéndolo en el punto de potencia deseado, empujar hacia arriba para tirar. En serio no entiendo cómo han podido llegar a la conclusión de que este sistema, muy molesto e impreciso, gustaría o llegaría a funcionar bien. Lo peor de todo es que si vas a los ajustes de control te encuentras con que el único cambio que puedes hacer es elegir si quieres hacer esto mismo con el joystick derecho o el izquierdo ¿En serio nadie pensó que tal vez el control sería mucho mejor y más preciso ajustando la potencia con el joystick y disparando con el botón A, B, el gatillo derecho o el izquierdo o con cualquier otro botón que no sea empujando el mismo joystick?

Puede parecer exagerado, pero de verdad que si jugáis notaréis lo mucho que lastra a la experiencia jugable este punto, porque cuando quieres soltar un pelotazo a máxima potencia en línea recta no pasa nada, pero para ajustar golpes es muy, muy malo. En un juego de minigolf donde el control de la pelota y la potencia con que golpearla lo es casi todo no entiendo por qué no han dado más opciones a la hora de elegir el control.

Es una verdadera pena porque como digo el sistema de creación de niveles, el modo torneo y el curioso sistema de personalización son buenas ideas que funcionan, pero me es imposible divertirme cuando lo único que puedo controlar, el golpeo de la pelota, es tremendamente malo.

Aun así no está mal para jugar un par de partidas y si no fuera por estos aspectos sería un juego muy a tener en cuenta porque pega mucho con el concepto de Nintendo Switch (versión a la que he jugado), pero se ve lastrado por estos errores inexplicables difíciles de pasar por alto.

Calificación

Conclusión

Infinite Minigolf es un juego muy completo y divertido si te gustan la creación de niveles, el minigolf y, sobre todo, si tienes un pulso de cirujano. Es una lástima que algo tan esencial como el control y en lo que no debían complicarse lastra toda la experiencia jugable por intentar innovar de mala manera.

Calificación 55%
Calificación de los Lectores
0 votos
0

Comentarios

¡Participa en el hilo de esta noticia en nuestro foro!

No tienes una sesión iniciada.

No puedes dejar comentarios.

Inicia sesión o regístrate como usuario para comentar y acceder a más funciones.